Mismo perro, mismo collar
Carlos Oya

Operación "salvar el culo"

Fiel a mi línea ahora que todo el mundo escribe, discute y pontifica sobre Ucrania yo voy a hablar sobre… Casado. No es que no tenga nada que decir sobre ...

Fiel a mi línea ahora que todo el mundo escribe, discute y pontifica sobre Ucrania yo voy a hablar sobre… Casado. No es que no tenga nada que decir sobre el conflicto, sino que la saturación informativa es tal que imagino a mis impresiones perdidas entre datos trillados y tópicos al uso. Así que Casado. Hay que ver cómo le han hecho la cama. El futuro exlíder del P. P. (Puñalada Popular) seguía muy de cerca la estrategia de Vito Corleone:“Ten cerca a tus amigos pero más cerca a tus enemigos” sólo que no lo sabía. Era de suponer que el sector afín a Soraya Sáenz de Santa María viera la oportunidad de ajustar cuentas pero la traición de su propio bando, a los que él aupó y colocó, es digna de pasar a los anales de la infamia. De un día para otro Casado pasa de ser solución a problema. Sus antiguos devotos, que otrora meneaban los incensarios a su paso, ahora lo evitan cual leproso. La bancada de sus apuñaladores aplaude en píe al cadáver que pierde batallas aún muerto, enterrado por ellos mismos, y de paso explora una nueva dimensión de la palabra “hipocresía”. Y a todo esto, ¿cuál es el motivo de esa solicitud casi unánime en su partido como casi unánime antes era su apoyo? ¿Ha gestionado y repartido sobresueldos? ¿Tiene cuentas opacas en Suiza? ¿Hay una nueva caja “b” en el partido? ¿Posa en un yate junto a un conocido narcotraficante gallego? Son motivos que han aparecido en el pasado y que son de peso para pedir dimisiones ante los que no recuerdo a ningún barón exigir cuentas. Dimite porque al parecer ordenó una investigación-espionaje sobre una colega del partido por supuestos indicios de corrupción en unas contrataciones de la administración con su hermano. Él lo niega. Ella lo niega. No importa saber la verdad. Tanto de una parte como de la otra. La ropa sucia se lava en casa y una mano limpia a la otra aunque dicen trabajar para la sociedad. El barco se hunde y hay que salvar el culo, esté sentado el dos de oros en un escaño o una portavocía. A todo esto la ejemplaridad en la política es un peso muerto. Antiguos líderes territoriales que apelaban en sus soflamas a un tú a tú con el presidente se han puesto las orejeras cual burros y se desentienden de todo lo que no sea el trabajo para los leoneses o madrileños que los han votado. Un antiguo portavoz se esconde bajo la cama. Yo que Casado me iría dando un portazo. No tiene nada que perder que no haya perdido ya y para lo que le queda en el convento... Terminen ustedes mismos la frase.