La violencia en mujeres mayores de 65 años se cronifica en Úbeda

La UJA ha realizado un estudio sobre este grupo de población en el que han participado más de 200 mujeres de la ciudad

 La violencia en mujeres mayores de 65 años se cronifica en Úbeda

La Central acoge la presentación de los resultados del estudio

La principal conclusión de un estudio realizado por la Universidad de Jaén, en colaboración con el Ayuntamiento de Úbeda, es que la violencia en mujeres mayores de 65 años se ha cronificado en Úbeda. La dependencia, la soledad no deseada o el aislamiento son algunos de los agravantes, según muestra el análisis en el que han participado más de 200 mujeres de la Ciudad Patrimonio y de sus pedanías, y que ha sido financiado por el Pacto de Estado.

Los resultados muestran que la edad de las mujeres es un factor clave que provoca que no haya denuncias por maltrato, siendo un maltrato normalizado donde cada vez más la comunidad se convierte en un apoyo fundamental. Así mismo, los tipos de violencia que más se manifiestan son la violencia psicológica y la física. 

Este mismo estudio señala que a un 10,9% de las mujeres se le ha exigido mantener relaciones sexuales más allá de su deseo. El 17,1 % de las encuestadas sufrieron robos y un 8,1% fueron empujadas o tiradas del pelo. Otro dato significativo es que un 22,3% de mujeres ha sentido que no han respetado sus decisiones y un 20,9 % reconoció que le han tratado con indiferencia o le han ignorado. Además, un 6,6% manifestó que otras personas han manejado o manejan su dinero sin su consentimiento.



Las mujeres que actualmente se encuentran "en pareja" son las que presentan un mayor índice de violencia psicológica. Le siguen las mujeres separadas (87,5%) y divorciadas (40%). Son las mujeres separadas las que han sufrido más violencia económica (50%). Y existen pedanías donde se refleja una mayor tasa de violencia física (44,8%) sobre el resto.

En función del grado de dependencia, los resultados parecen indicar que las situaciones de violencia física se dan con una mayor prevalencia en aquellas mujeres que han solicitado el grado y permanecen a la espera (30,8%), así como en aquellas que no lo han solicitado (28%).

Junto a los principales resultados abordados, se incluye la detección de los factores de riesgo más importantes, donde desde el grupo de investigación se proponen posibles medidas de actuación centradas tanto en la sensibilización para la detección temprana en Centros de Salud, Servicios Sociales y Centros Educativos, como en la formación específica de los equipos profesionales involucrados o la concienciación a los más jóvenes.