Mismo perro, mismo collar
Carlos Oya

Sí, pero no

Es conocida la máxima del romántico francés Alfred de Musset que dice “mi copa es pequeña pero bebo en mi copa” al igual que otras expresiones populares...

 Sí, pero no

Foto: EXTRA JAÉN

La selección alemana se tapa la boca en el inicio de un partido.

Es conocida la máxima del romántico francés Alfred de Musset que dice “mi copa es pequeña pero bebo en mi copa” al igual que otras expresiones populares como “nadar y guardar la ropa” o “en misa y repicando”. Y una que resume las anteriores “hechos son amores y no buenas razones”. Desde mi ingenuidad pensé que en la convocatoria del mundial de fútbol (algo que mayormente me la trufa) en Qatar, algunas selecciones iban a anteponer los principios morales a su presencia en el evento. No tenía en la mente a Italia, Francia ni por supuesto España donde el balompié más que un deporte es una religión. Pero no sé, quizá que algún país nórdico u otro Estado no fanatizado por el esférico diera un golpe en la mesa y rechazara la invitación por las violaciones de derechos humanos en territorio qatarí. Pues ¿oyen eso?...es el silencio (por cierto Biden no ha tardado en envainársela y ahora dice que el príncipe saudí que ordenó el descuartizamiento del periodista Kashoggi gozará de inmunidad diplomática y es que el petróleo saudí mezclado con sangre sale más barato). Ni siquiera el equipo de Israel, que no lo ven, no porque haya boicoteado el evento, sino porque no llegó a clasificarse (no lo hace desde el mundial de Méjico en 1970). No se le puede reprochar nada a la F.I.F.A. como tampoco las malas acciones al diablo. Como decía el escorpión de la manida fábula “es su naturaleza”… La naturaleza de trincar en este caso. Y ahí tenemos a Platini (y a su «dopelganger» en la U.E.F.A. llamado Blatter) “el conseguidor” detenido por corrupción por la elección de la polémica sede. ¿Cómo un acontecimiento que tiene su origen en una corruptela y que tiene como anfitrión un Estado donde impera la religión sobre la ley positiva ha llegado a buen término? Supongo que porque «fútbol es fútbol» y dinero llama dinero. Pero nada, aceptamos pulpo como animal de compañía y que Qatar no está tan mal. Así que una paradoja más del mundo libre. Vamos a utilizar nuestra libertad para blanquear un régimen que no lo es. Casi cualquier país es libre de enviar a su selección. Los jugadores son libres de incorporarse o no al igual que los técnicos. Para algunos no es ético, pero desde luego es legal. Lo que sí enerva es ver a algunos de estos jugadores y técnicos después de pillar el taco sin remordimiento alguno ir ahora de “ofendiditos” llevando brazaletes o poniéndose la mano en la boca en las fotos oficiales como si no supieran a donde iban. Unos hipócritas que nos toman por estúpidos. Si vas, vas y te aguantas, sin birra y sin morcilla, y si te obligan a jugar con chilaba juegas con chilaba que eso iba en el sueldo. Por mi parte, que le den a todo el tinglado. Mi copa es pequeña pero bebo en mi copa.