El cazorleño Antonio Castillo es distinguido con el 6° DAN

El maestro de kárate ha formado a varias generaciones durante más de tres décadas

 El cazorleño Antonio Castillo es distinguido con el 6° DAN

Foto: Extra Jaén

Antonio Castillo es distinguido con el 6° DAN

Antonio Castillo: maestro, amigo, ejemplo.

Hoy en día a menudo nos preguntamos sobre que hacer para que las nuevas generaciones no se pierdan en el torbellino de tantas ofertas poco saludables o abducidos por teléfonos móviles y sus contenidos a menudo poco o nada recomendable. Todo ello dicho de una manera superficial y sin ahondar en descripciones, que están en la mente de todos.

Antonio Castillo a comienzos de la década de los 80 y durante 36 años no solo se convirtió en el maestro de kárate para varias generaciones de chicos y chicas de Cazorla y algunos municipios de la comarca sino que les formó en valores y disciplinas necesarias para manejarse con las distintas situaciones que se nos pueden presentar en la vida.
Sus enseñanzas calaron tan hondo en sus alumnos que en 2017 le rindieron un emotivo homenaje al que faltaron muy pocos.

En 2016 le fue concedido el galardón a toda una vida dedicada al deporte en la II Gala Deportiva Ciudad de Cazorla.



El pasado lunes, Antonio Castillo, fue distinguido con el cinturón de 6º DAN.

Un prestigioso reconocimiento, que no solo es muy merecido, sino que viene a confirmar la evidencia de la gran labor de este gran deportista que ha compartido su sabiduría y conocimientos con aquellos que pasaron por su gimnasio durante más de tres décadas.

En la ceremonia de entrega, estuvo también acompañado por sus alumnos, que se examinaban para la obtención del cinturón negro.

Antonio Castillo ha sido un digno depositario de la confianza de tantos padres que entendieron que poniéndoles en sus manos, no solo se les formaba en la disciplina de un deporte como el kárate. También se les educaba en la no violencia y una filosofía de vida dedicada a la meditación y autoconocimiento.

La plaza de la Corredera (Huevo) se llenaba de público y familias enteras para acompañar a los jóvenes en su demostración de lo aprendido. Y lo más importante las acertadas palabras de Antonio Castillo ilustrando a los presentes sobre los auténticos valores del kárate.

Sin duda, Cazorla y en cualquier lugar se necesitan más Antonios Castillo.