Una estudiante con parálisis cerebral, sin monitora para ir a clase

Tiene 12 años y la familia pide que sea una monitora y no un monitor por la ansiedad que le genera "que no la asista en todo una mujer"

 Una estudiante con parálisis cerebral, sin monitora para ir a clase

Foto: EP

Concentración en apoyo de la estudiante

Una estudiante de 12 años de Pegalajar (Jaén) está a la espera de contar con una monitora para incorporarse al IES Alhajar, donde ya debía haber comenzado primero de Educación Secundaria (ESO). Tiene asignado un monitor, pero su familia pide el cambio ante la "ansiedad" que le provoca pensar que no sea una mujer quien la asista "en prácticamente todo".

Y es que, María Eugenia tiene "una discapacidad reconocida del 79 por ciento". "No se mueve ni habla, se comunica mediante una tablet... Necesita ayuda para todo", ha explicado este martes a Europa Press su padre, Alejandro Sánchez, quien ha añadido que tanto en Infantil como en Primaria "siempre ha tenido una PTIS mujer".

Sin embargo, el pasado 7 de septiembre el instituto avisó a la familia de que para este curso "se había designado a un monitor hombre", por lo que se dirigieron a la Delegación de Educación y a la empresa que gestiona este servicio para solicitar que se tuviera en cuenta la situación de su hija y se modificara.



"No dudamos en absoluto de la profesionalidad de nadie, ni de la persona en sí, ya no solo de la profesionalidad; pero la circunstancia de mi hija es que es una niña con necesidades especiales, no habla y no se mueve y depende de esa persona al cien por cien para todo", ha comentado Sánchez.

En este sentido, ha apuntado que "solo de pensar en ir al baño o que la asee un hombre le provoca angustia". De ahí que, una semana después de iniciarse el curso, no ha acudido todavía al IES Alhajar para comenzar una nueva etapa, la ESO, que esperaba "con locura".

"Cuando llegó el 14 por la noche y se puso a preparar su mochila con la ilusión de que ya estudiaba como los mayores, tuvimos que sentarnos con ella para explicarle la situación, que no le habíamos contado pensando que con una semana de margen se arreglaría. Automáticamente empezó a llorar y se niega a ir", ha afirmado.

Por ello y tras reconocer la receptividad de la Delegación y la empresa, la familia insiste en la necesidad de que se agilice la solución. "Todo el mundo nos entiende, nos da la razón, pero ahora que si hay que encajarlo, hay que modificar, hay que verlo... Y, mientras tanto mi hija lleva ya una semana sin ir a clase", ha apostillado.

Y es que, según ha destacado, lo único que María Eugenia quiere es seguir aprendiendo, como hasta ahora. Una demanda en la que la familia tiene "el apoyo de todo el pueblo", del Ayuntamiento, colectivos, el instituto y su antiguo colegio, donde este lunes hubo concentraciones y parte del alumnado no asistió a clase para pedir que pueda disponer de una monitora.

"Ella se comunica con una tablet, con un comunicador, da sus clases perfectamente. La Primaria la ha aprobado sin suspender una sola asignatura y hoy por hoy está al nivel de los niños de su edad", ha subrayado su padre.

Seguimiento
Por su parte, desde la Delegación Territorial de Educación "se está realizando el seguimiento de la situación y llevando a cabo las actuaciones oportunas dentro del ámbito de sus competencias", según han trasladado a Europa Press desde el Gobierno andaluz.

"Se ha trasladado la situación a la Agencia Pública Andaluza de Educación (APAE), organismo encargado de gestionar con la empresa concesionaria del servicio las cuestiones relacionadas con la prestación del mismo, a fin de que se valore la situación y se adopten, en su caso, las medidas que procedan", ha indicado.