Condenado a diez años por matar a un hombre disparando desde una azotea

"Yo no lo conocía de nada, yo no quería matar a nadie, solo quería que se fueran", insistió en la vista el acusado

 Condenado a diez años por matar a un hombre disparando desde una azotea

El acusado durante el juicio.

La Audiencia de Jaén ha condenado a diez años de prisión a un hombre de 41 años como autor de un delito de homicidio con la concurrencia de la atenuante analógica de legítima defensa, tras matar a otro en la capital en marzo de 2022 disparando con una escopeta de caza desde una azotea. Lo considera, además, responsable de un delito de tenencia ilícita de armas, por el que le impone seis meses de cárcel.

La sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press a través del Tribunal Superior de Justicia (TSJA), se conoce después de que el pasado 14 de diciembre el jurado lo declarara culpable de homicidio doloso con un atenuante de legítima defensa, aunque entiendo que la respuesta fue desproporcionada.

Junto a las penas de prisión, se establece que, en concepto de responsabilidad civil, el acusado deberá responder a indemnizaciones que suman 290.000 euros a favor del padre, los cuatro hijos y hermanos del fallecido. Igualmente, fija una indemnización de 3.636 euros para el propietario de un vehículo que sufrió daños por los disparos. A ello se une la condena en costas.

Por ocho votos a favor y uno en contra, el jurado lo declaró culpable de homicidio doloso, con una atenuante de legítima defensa, aunque entiendo que la respuesta fue desproporcionada. Sí hubo unanimidad al considerarlo responsable de tenencia ilícita de armas.

Una vez pronunciado el veredicto, la Fiscalía pidió que se le impusiera al hombre una pena de 13 años de prisión por el delito de homicidio y un año más por el de tenencia ilícita de armas; solicitud a la que se adhirió la acusación particular. Por su parte, la defensa solicitó la pena mínima.

Durante el juicio, el acusado reconoció ante el jurado ser el autor de los disparos que acabaron con la vida de un hombre. No obstante, subrayó que actuó así porque tenía "mucho miedo" y porque creía que venían a matarle a él y a sus hijos, porque las venganzas entre gitanos son "ley de vida" y "esto es una ruina para toda la vida".

"Yo no me alegro de lo que hice, me se fue de las manos", afirmó el hombre, quien aseguró que aceptaría la condena que se imponga porque lo hizo. Además, se mostró arrepentido y pidió perdón a la familia del fallecido, un hombre, de 33 años, a quien ni tan siquiera conocía. Añadió que no quería dar a nadie cuando disparó, que el primero fue al aire, pero que después ya no sabe a dónde apuntó

Los hechos tuvieron lugar sobre las 16,30 horas del 20 de marzo de 2022. Fue entonces cuando el acusado, que se encontraba en su casa, en Jaén capital, vio cómo llegaban varios vehículos y sus ocupantes se bajaban para hablar con el acusado.

INCENDIO



Al parecer iban a hablar con él por el fallecimiento de un familiar en el incendio de una vivienda registrado el día de antes. Los ocupantes del vehículo responsabilizaban a la pareja del fallecido de haber provocado el incendio y llegaban dispuestos a pedir cuentas al ya condenado, puesto que era sobrino de esta mujer a la que hacían responsable del incendio.

La mujer, de 59 años, había sido detenida y puesta en libertad por incongruencias en su declaración sobre las circunstancias en la que se produjo el fuego de la vivienda ubicada en la calle Las Cumbres, en el que murió un hombre de 64 años.

Cuando el acusado vio que un grupo de personas llamaban a su puerta, cogió la escopeta, se subió a la azotea y abrió fuego efectuando "varios disparos hacia la calle". De esta forma, alcanzó a uno de los que había llegado en coche.

El herido presentaba seis orificios de entrada de postas en la parte baja de la espalda y otros cuatro orificios de entrada en el costado izquierdo. Dos días después, el 21 de marzo, y como consecuencia de la gravedad de las heridas, el hombre acabó falleciendo en el Hospital de Jaén.

"Yo no lo conocía de nada, yo no quería matar a nadie, solo quería que se fueran", insistió en la vista el acusado. Explicó que primero les arrojó desde la azotea baterías de ciclomotores y piezas de chatarra para disuadirlos, pero cuando vio a uno escalando con un revólver en la mano, optó por echar mano de una escopeta que tenía escondida en un falso techo y que días antes había comprado a un tercero.

"Pido perdón 20.000 veces. Si volviera atrás, ojalá no lo hubiera hecho", recalcó el acusado. Fueron sus familiares los que llamaron a la policía para que interviniera, pero ya había un herido. El acusado logró escapar con su familia, pero fue detenido finalmente en un bar de la A-44, a la salida de Jaén.

OTRO CAPÍTULO

Aunque en este juicio solo se ha sometido a veredicto del tribunal popular la responsabilidad por lo ocurrido en el tiroteo, este suceso tuvo otro capítulo más en el enfrentamiento de las dos familias cuando la mujer investigada por la muerte de un hombre en un incendio fue apuñalada el 23 de marzo en la calle Millán de Priego.

Ni el fuego de la vivienda, ni el apuñalamiento de esta mujer han sido objeto de este juicio. Se ha limitado al tiroteo ocurrido cuando, tras el entierro de una persona en un incendio, algunas personas se dirigieron a la casa del acusado por ser familia de la mujer investigada por dicho incendio.