CSIF lamenta el cierre de la escuela de verano de la UPM

"Ya son tres ediciones en que la directiva de la UPM y la Concejalía de Participación ciudadana han dado carpetazo a este demandado servicio de conciliación"

 CSIF lamenta el cierre de la escuela de verano de la UPM

Foto: EXTRA JAÉN

Fachada de la sede central de la Universidad Popular de Jaén

La Sección Sindical de CSIF en el Ayuntamiento de Jaén lamenta que la Universidad Popular Municipal (UPM) no haga los tradicionales talleres infantiles de verano "que tanto éxito han cosechado en tiempos pasados". "Ya son tres ediciones en que la directiva de la UPM y la Concejalía de Participación ciudadana han dado carpetazo a este demandado servicio de conciliación", dicen.

“En las dos ediciones anteriores pusieron la excusa de la Covid19, excusa que no se extendía al resto de escuelas municipales que abrieron sus puertas, con restricciones y la seguridad adecuada, pero las abrieron. Para esta edición, organizaron una edición de UPM del verano que parecía que era para que no se apuntara nadie, que es lo que ha ocurrido, que no se van a celebrar por falta de alumnado debido al cambio de criterio como la modificación en el horario o el lugar”, critica Vanesa Martínez de Dios, delegada de CSIF en el Comité de Empresa de la UPM.

Desde el sindicato CSIF denuncia que con este cierre, ya son tres los años que sus monitoras y monitores se quedan sin trabajar y sin ingresos. "Además, no solo en el aspecto económico, sino que hay que contar con el enfado y frustración que les está generando el “mal hacer” de la dirección de la UPM", asegura.



"Los talleres infantiles de verano estaban organizados como servicio de conciliación perfecto, con horario adaptado a las necesidades de las madres y los padres, con accesibilidad y con un amplio rango de edad. Sin embargo, este año todos estos beneficios de la escuela de verano el Ayuntamiento de Jaén lo ha dejado atrás", explica.

Martínez de Dios cuenta que esta edición se ofertó un horario de 8 a 14 horas difícil de cumplir por los progenitores con horarios habituales, que suele ser ese mismo en verano y mientras antes era de 7:45 a 15 horas, y eliminando el acceso a los niños menores de seis años, "lo que resulta imposible, por ejemplo, para padres con dos hijos y uno menor de dicha edad".

Por otro lado, manifiesta la delegada de CSIF, “se ha decidido realizar estos talleres en la Sede Sabetay, lugar de difícil acceso con vehículo y transporte urbano. Sin embargo, no se entiende el traslado a la sede del centro, ya que se hubieran hecho allí por un supuesto inicio de obras de reforma en la Sede Central de la Avenida de Andalucía, pero que no es impedimento para realizar otras actividades ajenas organizadas por organizaciones y empresas externas a las que se les ceden los espacios donde podrían estar perfectamente los niños y niñas durante el periodo estival".

Además, según ha tenido conocimiento el sindicato, para indignación de monitores y padres y madres, "al llamar para recibir información sobre la escuela de verano en la propia UPM, les animaban a que no se apuntaran porque no iba a salir. Eso es indignante. Y no hay que olvidar que aún sobrevuela la no devolución de las matriculas de cursos cancelados”, añade Vanesa Martínez de Dios.

Para CSIF, todo esto es un "despropósito que lleva a las trabajadoras a volver a recurrir a la justicia y, por supuesto, para la ciudadanía que pierde un buen servicio público como eran los Talleres Infantiles de Verano, un buen proyecto que lo están cambiando por humo para hacer ver que hacen algo, pero no hacen".

Desde CSIF demandan que se organicen actividades atractivas para la ciudadanía y "que se escuche al monitor que es el que está en contacto con el alumnado". A la vez, exigen que en la programación del nuevo curso vuelvan talleres como Reiki, Tango Argentino, Memoria y Estimulación Cognitiva y Mindfulness, "tan exitosos otras temporadas, por supuesto, y que se les de trabajo a todas las monitoras de la UPM, sin excepción".

CSIF recuerda que aún no se han ejecutado las sentencias ya juzgadas, “no hay que esperar a que el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía se pronuncie en todas, es obligatorio acabar con la precariedad y el maltrato al que están sometiendo a las monitoras de la UPM que acudieron a la Justicia para regularizar su situación laboral”, concluye Martínez de Dios.