El acusado de degollar a su hermana dice no recordarlo

El juicio popular comenzó ayer en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Jaén

 El acusado de degollar a su hermana dice no recordarlo

Foto: E. P.

Acceso a la sala de vistas de la Audiencia de Jaén,



El hombre de 52 años acusado de degollar a su hermana con un serrucho el 25 de septiembre de 2020 en Mancha Real (Jaén) ha asegurado este lunes durante su declaración en el juicio con jurado que no recuerda el crimen.

El juicio popular ha comenzado esta mañana en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Jaén y durante su declaración se ha acogido a su derecho de no contestar al fiscal y a los abogados que ejercen la acusación.

El procesado, que se enfrenta a una petición fiscal de 27 años de prisión, pena que elevan las acusaciones particulares a 32 años de cárcel, solo ha contestado a su letrado y ha afirmado que solo recuerda los hechos ocurridos antes y después del crimen pero que del momento en que ocurrieron los hechos no sabe nada.

La defensa del acusado mantiene que su cliente sufrió un trastorno mental transitorio y que todo se debió a un forcejeo, que no tenía intención de matar, extremo que no comparten las acusaciones e inciden en que cuando cometió los hechos tenía sus facultades "intactas" sin ningún tipo de patología que le alterara sus facultades.

El abogado de la acusación, Francisco Manuel del Águila Ayllón, que representa a la madre y las dos hermanas de la fallecida, ha indicado a Efe que lamentan que el acusado no haya querido responder las preguntas porque "no buscamos trampas para pillarlo sino para esclarecer los hechos".

"Somos objetivos, ha destacado el letrado, al tiempo que ha subrayado que "nadie tiene derecho a acabar con una vida una persona".

Este abogado ha explicado a los miembros del Jurado que las tres hermanas fueron acosadas, insultadas, amenazadas de muerte y agredidas, pero con especial fijación en la asesinada que tenía su residencia en Mancha Real y que advirtió que "tenía que matar a tres ratas" o "que cuando salga (refiriéndose a la cárcel) tengo que terminar el trabajo".

El fiscal mantiene en el relato acusatorio, que se ha leído al jurado esta mañana, que el acusado y sus hermanas mantenían una relación "conflictiva por discusiones y reproches en el seno familiar" que se agravó en el verano de 2019, después de una fuerte discusión.

En ese conflicto verbal las mujeres impidieron a su sobrino, hijo del acusado, que usara el trastero de la abuela al sospechar que lo podría estar usando para consumir y trapichear con marihuana.

La situación fue empeorando con discusiones de tal entidad que derivaron en diversas denuncias por insultos y amenazas en las que la víctima relataba sentirse muy atemorizada porque, según ella, él le decía que le iba a rajar o cortar el cuello.

En febrero de 2020, tras varias denuncias, el Juzgado de Instrucción número 1 de Jaén acordó, de modo cautelar, aproximarse a la mujer a menos de 50 metros y comunicar con ella por cualquier medio.

La víctima lo denunció posteriormente en varias ocasiones por quebrantamiento y amenazas y fue precisamente tras declarar en el Juzgado de Instrucción número 3 de Jaén por quebrantamiento de medidas cautelares cuando cometió el presunto asesinato.

Las acusaciones mantienen que en primer lugar, tras abandonar las dependencias judiciales, fue al domicilio de la madre y tras amenazas e insultos, sobre las 17.40 horas, se dirigió al domicilio de su hermana a la que esperó escondido hasta que la mujer salió de la vivienda.

Cuando ella salió la abordó por la espalda, la tiró al suelo y la inmovilizó y le serró el cuello "en reiteradas ocasiones como si estuviera cortando una rama" hasta "casi decapitarla" y acabar con su vida.

Tras el crimen se dirigió con su vehículo al Cuartel de la Guardia Civil y tras llegar a dichas dependencias les dijo que iba para entregarse pero cuando los agentes procedieron a su detención reaccionó de forma agresiva y causó lesiones a dos agentes al tiempo que decía "se lo merecía, no os tengo miedo, no me podéis detener porque he venido a entregarme y ella se lo tenía merecido".

El juicio está previsto que dure toda la semana y que declaren testigos, familiares y agentes de la guardia civil que participaron en su detención cuando se presentó en el cuartel.