La Junta realiza un estudio técnico de olores en Bailén

"Hasta la fecha, no ha sido posible confirmar de formar concluyente un origen exclusivo de los malos olores"

 La Junta realiza un estudio técnico de olores en Bailén

Una calle de Bailén.

La Junta de Andalucía está llevando a cabo un estudio técnico de olores en Bailén, tras haber realizado diversas inspecciones en el municipio sin resultado concluyente sobre el origen del hedor que se registra en él.

Una situación, que ha provocado malestar y quejas entre la ciudadanía, y sobre la que el Ayuntamiento ha intensificado el seguimiento, de modo que, por ejemplo, en lo que va de año, ha presentado cinco solicitudes de inspección a la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente, competente en la materia.

"Técnicos de la Delegación territorial y agentes medioambientales estuvieron en Bailén para analizar los hechos puestos en conocimiento por el Ayuntamiento y, con las inspecciones realizadas, se está realizando un informe que tiene como finalidad determinar el origen de esos olores detectados, los motivos y las acciones correctoras que se deban aplicar", han explicado desde el Gobierno andaluz a Europa Press.

En este sentido, han aludido a "diferentes inspecciones en instalaciones" de Bailén, aunque, "hasta la fecha, no ha sido posible confirmar de formar concluyente un origen exclusivo de los malos olores". Recientemente, además, se ha inspeccionado la estación depuradora de aguas residuales (EDAR), "no detectándose emisión de olores compatible con las quejas y denuncias existentes".

"En este contexto, se está llevando a cabo un estudio técnico de olores, pero hay que insistir en que no existe prueba concluyente de que sea la única fuente de los episodios denunciados", ha indicado la Junta, desde la que se ha añadido que la información "se está analizando" y "no hay plazo estimado" para su conclusión.

También desde el Ayuntamiento de Bailén se incidió la pasada semana en que, de momento, no existe una confirmación oficial que permita atribuir de manera concluyente el origen de estas molestias, de ahí que se haya reforzado ese control para contribuir a definirlo.

Eso sí, el alcalde, Luis Mariano Camacho, apuntó como posible causa a la fábrica de fertilizantes situada en el paraje conocido como Las Malvinas. "Todos imaginamos de dónde vienen, pero las competencias municipales no llegan a más", dijo al respecto. La empresa obtuvo licencia municipal en torno a 2009, "pero entonces no generaba estos olores", por lo que consideró que "algún cambio en el proceso ha habido que los genera".

En todo caso, desde el Consistorio se ha trasladado "un mensaje de tranquilidad y compromiso". Seguiremos realizando cuantas actuaciones estén a nuestro alcance, colaborando con todas las administraciones implicadas y exigiendo que se adopten las medidas necesarias para esclarecer el origen de estos episodios y garantizar la calidad de vida y el bienestar de nuestros vecinos y vecinas", aseguró.

Sobre esta situación se pronunció también Izquierda Unida en Bailén. "Es sabido por todos que este olor putrefacto y nauseabundo es consecuencia de la descomposición de materia orgánica de origen animal (despojos cárnico de distintas empresas) depositada en nuestro pueblo", afirmó.

Por ello, reclamó una "actuación inmediata" para acabar con un problema que "se arrastra desde hace años" y reclamó la comprobación del cumplimiento de las autorizaciones ambientales vigentes. Tanto "la documentación general", como "la regulación específica para el manejo de despojos cárnico".

"Exigimos que se verifique minuciosamente la hoja de manejo de materias primas para comprobar si la planta está autorizada para descargar este despojos", precisó. También exigió el control del transporte --"en vehículos perfectamente sellados y refrigerados a una temperatura de 3 °C o inferior para evitar el desprendimiento de líquidos o gases"-- y la descarga en destino en un lugar "bien sellado, hermetizado y refrigerado" y no al aire libre.