La vivienda se encarece en Jaén mientras miles de casas siguen vacías
El desahucio ejecutado este martes vuelve a poner el foco en el problema de la vivienda, mientras CCOO advierte que existen más de 68.000 viviendas vacías
Foto: RAMÓN GUIRADO
Vista de la ciudad de Jaén.
El desahucio de una familia con dos hijos de uno y siete años, ejecutado este martes, ha vuelto a colocar la vivienda en el centro del debate social y político de la provincia. El lanzamiento de Charo, su pareja y sus dos hijos se produjo en una vivienda de la avenida de Barcelona pese a que, según la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), el juzgado disponía de un informe que acreditaba la situación de extrema vulnerabilidad de la familia. Tras abandonar el piso, sus integrantes fueron derivados al albergue de transehúntes municial mientras se busca una solución habitacional.
El caso coincide además con una semana marcada por la aprobación de nuevos reales decretos-ley de vivienda por parte del Gobierno. Las normas, publicadas este miércoles en el Boletín Oficial del Estado, incorporan medidas de protección frente a los desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional y extienden determinadas garantías hasta finales de 2030. El nuevo marco establece, entre otras medidas, mecanismos de suspensión de los procedimientos y una fórmula para que las administraciones puedan asumir las cantidades adeudadas cuando una persona vulnerable se enfrente a un desahucio por impago.
En este contexto cobra especial relevancia el Informe sobre la situación de la vivienda en Jaén 2025, elaborado por CCOO Jaén. Aunque sus principales datos corresponden a 2024 y a los primeros meses de 2025, la fotografía que ofrece permite dimensionar un problema que va mucho más allá de los casos de desahucio y que afecta al acceso cotidiano de las familias a un hogar.
El alquiler ya consume el 30% del salario en Jaén capital
Uno de los principales indicadores del informe de CCOO es el esfuerzo económico que supone acceder a una vivienda. En Jaén capital, el precio medio de un alquiler de 60,5 metros cuadrados alcanza los 454 euros mensuales, mientras que una vivienda de más de 128 metros cuadrados llega hasta los 960 euros. En el conjunto de la provincia, los precios medios se sitúan en 345 euros para una vivienda de 60,5 metros cuadrados y 730 euros para las de mayor tamaño.
El problema no está únicamente en el precio, sino en su relación con los salarios. Según el informe, una familia en Jaén capital debe destinar ya alrededor del 30% de sus ingresos al alquiler de una vivienda de 60,5 metros cuadrados, mientras que el esfuerzo llega al 62,3% cuando se trata de una vivienda de 128 metros cuadrados. En el resto de la provincia, los porcentajes son del 23,5% y del 50%, respectivamente.
El alquiler en la capital jiennense aumentó un 8,7% en un solo año, mientras que en el resto de la provincia lo hizo un 3,6%. Al mismo tiempo, los salarios no han evolucionado al mismo ritmo. El informe sitúa en el 38,1% el porcentaje de los ingresos salariales medios que se destinan a pagar una hipoteca en Jaén.
La situación es todavía más complicada entre los jóvenes. Una persona de entre 26 y 35 años debe dedicar, según el estudio, el 49,2% de su salario a la cuota hipotecaria. En el caso de quienes tienen entre 18 y 25 años, la cuota supera incluso el salario medio, al alcanzar el 104,4%. Para un joven de 18 a 25 años que alquile una vivienda de 60 metros cuadrados, el esfuerzo alcanza el 64,6% en Jaén capital.
Más de 68.000 viviendas vacías en la provincia
La dificultad para acceder a una vivienda contrasta con otro dato del informe: el elevado número de inmuebles que permanecen vacíos. Jaén capital cuenta con 6.059 viviendas vacías, el 10,4% de su parque residencial. En el resto de la provincia se contabilizan otras 62.501, que representan el 16,7% del total. El porcentaje provincial supera tanto la media andaluza, del 13,7%, como la estatal, del 14,4%.
El dato adquiere especial relevancia en un momento en el que el acceso a una vivienda asequible se ha convertido en una de las principales preocupaciones sociales. El informe sostiene que el problema no puede abordarse únicamente mediante la construcción de nuevas viviendas, sino también mediante el incremento y la protección del parque público y la movilización de viviendas destinadas actualmente a otros usos.
En este sentido, el documento apunta también al crecimiento de las viviendas destinadas a alquiler no habitual. En Jaén, según datos de la Agencia Tributaria recogidos en el informe, el alquiler habitual presenta una rentabilidad bruta del 5,9%, frente al 6,5% del alquiler turístico o temporal.
La VPO no responde a la demanda
Otro de los indicadores que refleja la presión sobre el mercado residencial es el número de personas que buscan una vivienda protegida, según el trabajo de CCOO. En mayo de 2025 había en Jaén 13.214 solicitudes de demandantes de una Vivienda de Protección Oficial (VPO) y 10.082 inscripciones activas. El alquiler con opción a compra era la modalidad más demandada, con el 38,7% de las solicitudes.
Frente a esta demanda, la promoción de nueva vivienda protegida resulta muy limitada. Durante 2024 se calificó provisionalmente una vivienda de VPO en la provincia y ninguna obtuvo la calificación definitiva. Desde 2019, según el informe, solo dos viviendas habían conseguido esa calificación definitiva en Jaén.
La diferencia entre necesidad y oferta también se observa en el conjunto de Andalucía, donde las solicitudes de demandantes de VPO superaban las 407.000 en mayo de 2025.
Menos desahucios, pero un problema que no desaparece
Los datos de lanzamientos muestran una evolución descendente respecto a los años anteriores. En Jaén, los lanzamientos derivados de ejecuciones hipotecarias pasaron de 119 en 2019 a 49 en 2024, un descenso del 31% respecto al año anterior. Los relacionados con la Ley de Arrendamientos Urbanos también bajaron, de 188 en 2019 a 81 en 2024.
La reducción de estas cifras, sin embargo, no significa que el problema haya desaparecido. El caso ocurrido este martes en la capital evidencia que detrás de cada lanzamiento existe una situación concreta y que la vulnerabilidad económica puede desembocar en la pérdida de la vivienda habitual cuando no existe una alternativa.
Precisamente la protección de estas familias se encuentra ahora en el centro del debate político. El nuevo Real Decreto-ley 29/2026 establece hasta el 31 de diciembre de 2030 un régimen de suspensión de determinados procedimientos de desahucio cuando las personas afectadas sean vulnerables y carezcan de alternativa habitacional. También contempla mecanismos específicos para los procedimientos derivados del impago de rentas.
No obstante, el decreto entra en vigor este jueves 8 de octubre, un día después de su publicación en el BOE. El desahucio ejecutado el martes en Jaén se produjo, por tanto, en plena transición entre un marco de protección que expiraba y las nuevas medidas aprobadas por el Gobierno.
Una vivienda vacía por cada problema que sigue sin solución
El informe de CCOO resume la contradicción que atraviesa el mercado residencial jiennense: mientras miles de familias tienen dificultades para pagar su vivienda, decenas de miles de inmuebles permanecen vacíos y la oferta de vivienda protegida continúa siendo insuficiente.
En sus conclusiones, el sindicato reclama un plan específico de vivienda protegida y refuerzo de la vivienda social, junto con medidas para ampliar y proteger el parque público, reforzar las ayudas y limitar el esfuerzo de las familias al 30% de sus ingresos. También plantea medidas específicas frente a los desahucios, como su paralización en los casos de familias vulnerables, el alquiler social cuando intervengan bancos o grandes propietarios y el realojo por parte de las administraciones cuando se trate de pequeños propietarios.
La radiografía de 2025 encuentra así un reflejo especialmente visible en la actualidad: el problema de la vivienda en Jaén no se limita al precio de los pisos, sino que afecta a la capacidad de las familias para acceder, mantener y conservar un hogar. El desahucio ocurrido esta semana en la capital pone rostro a una situación que las cifras ya venían anticipando: con alquileres que crecen, salarios que no compensan el encarecimiento y una oferta pública muy alejada de la demanda, encontrar una vivienda asequible continúa siendo uno de los principales retos sociales de la provincia.