El incienso de Semana Santa, una oración que se eleva al cielo

Fernando Chica, gerente de El Llanete en Torredonjimeno, elabora incienso personalizado para numerosas Cofradías que buscan trasmitir su devoción en estos días

Video: EXTRA JAÉN

Incensario.

El ser humano es capaz de reconocer hasta 10.000 olores diferentes y el sentido del olfato está estrechamente vinculado a las emociones y la memoria, siendo además un potente regulador emocional. Hay identificados grupos de olores como el fragante, leñoso, frutal, químico, mentolado, dulce, quemado o cítrico, entre otros. Al escuchar estos nombres seguramente habrá quien los asocie a una sensación o incluso a un recuerdo.

Algunos productos como resinas o hierbas liberan aromas que provocan sensaciones determinadas y combinadas con el incienso, que no es más que otra resina aromática, puede evocar momentos o provocar determinados estados de ánimo. La mezcla de esos aromas o productos hace que el resultado que obtiene el “aromatista”, como hacen los perfumistas, se convierta en un incienso personalizable.

Y precisamente a eso se dedica Fernando Chica, que regenta El Llanete en Torredonjimeno, una tienda cofrade y de fotografía en la que el tosiriano se dedica a preparar incienso para Hermandades y Cofradías de la localidad, la provincia o incluso del resto de Andalucía. “Lo que hago es mezclar un incienso base con diferentes olores buscando lo que quiere transmitir cada Confradía. Algunas buscan olores más florales, otras más amargos y yo intento dar ese toque diferente que buscan las Hermandades para elevar su oración a Dios a través del incienso”, explica Fernando quien también hace inciensos personalizados para hacer regalos o para trasmitir a través de los olores lo que aporta o nos hace sentir una persona.




Fernando Chica, gerente de El Llanete en Torredonjimeno

“Para alguien estudioso o erudito se utilizaría el sándalo que se colocaba en los antiguos scriptorium para facilitar la concentración. Un incienso para un cofrade de gloria podría llevar aromas florales para recordar las flores del mes de mayo. Para un romero, las aromáticas de campo serían perfectas como la jara, el romero o el tomillo. Si se prefiere un ambiente más fresco y menos “denso” se podrían añadir menta o hierbabuena”, detalla el tosiriano.

Mezclar estos aromas, en su justa medida y en combinaciones adecuadas, teniendo en cuenta que esos productos al quemarlos modifican sustancialmente su olor, es el trabajo de los aromatistas como Fernando para conseguir un incienso que se ajuste a los gustos de un individuo concreto, una Cofradía o Hermandad, una parroquia o congregación.

En Levítico 16:12-13, el incienso desempeña un papel clave en el Yom Kippur, el gran día de la expiación: "Tomará un brasero lleno de carbones encendidos del altar ante el Señor, y dos puñados de incienso aromático en polvo, y lo llevará detrás del velo. Pondrá el incienso sobre el fuego delante del Señor, y el humo del incienso cubrirá el propiciatorio que está sobre el Testimonio, para que no muera". Este pasaje muestra que el humo del incienso también servía como velo protector entre el sacerdote y la presencia de Dios, garantizando el respeto a lo sagrado.

El Salmo 141:2 expresa este mismo simbolismo al comparar la oración con el humo del incienso: "Que mi oración delante de ti se eleve como el incienso, y la elevación de mis manos como la ofrenda de la tarde".

Se dice que la imagen del humo elevándose hacia el cielo refleja el deseo de los creyentes de ver sus súplicas llegar a Dios en un movimiento de elevación espiritual y poder personalizar ese humo convierte la oración en algo íntimo entre el altísimo y uno mismo.

Fernando ha elaborado inciensos para numerosas Confradías como la Oración en el Huerto de Villa del Río de Córdoba, Nuestro Padre Jesús de Linares, La Sentencia, la Mulica o Nuestro Padre Jesús de Torredonjimeno, el Santo Entierro y Dulce Nombre de Torredelcampo o la Virgen de los Dolores de Jamilena, entre otras agrupaciones.

Cuenta que la mayor cantidad que le han solicitado ha sido de 200 kilos pero lo normal es que la Cofradía compre entre 10 ó 12 kilos. “En Torredonjimeno se puede gastar medio kilo aproximadamente en cada procesión pero en Jaén, por ejemplo, si se gastarían esos 10 ó 12 kilos de incienso”.

Catas de incienso

Fernando Chica, además, se dedica a realizar catas de incienso en las que se prueban las muestras o se mezclan otras nuevas para que las Cofradías elijan cual quieren llevar durante su día grande, el día en que procesionan. “Lo que se hace en una cata de incienso en oler las mezclas y decir las connotaciones de cada una de ellos. También se ve si es más humeante o menos y se muestran los accesorios que se utilizan como incensarios, cucharillas, quemadores, etc.”, afirma Fernando.

El tosiriano, carpintero de profesión, lleva desde los 14 años viviendo la Semana Santa de Torredonjimeno siendo en aquellos tiempos el andero más joven del municipio. Devoción que le ha llevado a crear emoción y sentimiento a través de los inciensos que él mismo elabora. Además, es Fotógrafo cofrade y Cofrade fotógrafo. Su amor por la fotografía le ha llevado incluso a ganar varios concursos y premios en diferentes localidades, además de en la suya.