El AVE chocó con el Iryo tras reanudar la marcha pese al aviso rojo

Óscar Puente califica de "inexplicable" la decisión del centro de control de Adif de autorizar la circulación sin limitar la velocidad a 40 kilómetros por hora

 El AVE chocó con el Iryo tras reanudar la marcha pese al aviso rojo

Foto: MINISTERIO DE DEFENSA

Efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) trabajan en el accidente ferroviario de Urda

El accidente ferroviario de Urda (Toledo) se produjo después de que el centro de control de Adif en Atocha autorizara al AVE de Renfe a reanudar la circulación pese a que el sistema mostraba un aviso rojo que indicaba que el tren de Iryo situado delante ocupaba la vía, según ha explicado el ministro de Transportes Óscar Puente a los medios de comunicación desde el centro de control de Atocha, a donde se ha dirigido para recabar la información necesaria para explicar el accidente ocurrido esta mañana. Con respecto al número de fallecidos, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha elevado la cifra hasta los 68 en el cómputo oficial.

A las 8.30 horas, un problema informático provocó la caída del sistema de seguridad LZB en un tramo de 63 kilómetros, lo que hizo que seis trenes se detuvieran automáticamente. Según ha informado el ministro, seis minutos después, el centro de control ordenó reanudar la marcha del AVE, que alcanzó los 200 kilómetros por hora antes de colisionar, a las 8.53 horas, contra el último vagón del Iryo, que permanecía detenido.

Puente ha calificado de "inexplicable" la decisión de autorizar la reanudación de la marcha en esas circunstancias y ha señalado que, incluso si se consideraba necesario retomar la circulación, el tren debía haber avanzado a un máximo de 40 kilómetros por hora, siguiendo el procedimiento de marcha a la vista.



El ministro ha informado de que la persona que dio el visto bueno a la salida del AVE está identificada y que su actuación quedará sujeta a lo que determine la investigación. "No hemos hablado con él, entiendan la gravedad de los hechos y de las responsabilidades que esto puede tener", ha afirmado desde el centro de control de Atocha, al que se ha desplazado para recabar información sobre el siniestro.

El titular de Transportes ha reconocido que todavía no se conoce con precisión qué ocurrió durante los 17 minutos transcurridos entre la orden de reanudar la marcha y la colisión. Asimismo, ha defendido que el sistema LZB funcionó correctamente al detener automáticamente los trenes cuando detectó la incidencia y ha situado el foco en las decisiones adoptadas posteriormente por el centro de control.

Según Puente, las grabaciones de las comunicaciones muestran que también se dieron instrucciones de reanudar la marcha a otros trenes afectados por la incidencia. En uno de los casos, un maquinista corrigió al centro de control y advirtió de que la circulación debía retomarse a marcha vista, a una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora, y no a velocidad normal.

Por último, el ministro ha señalado que todavía se desconocen las razones por las que el tren de Iryo no reanudó la marcha, pese a que, según ha explicado, el centro de control también le había dado esa instrucción.

Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que el Ejecutivo va a llegar hasta el final para esclarecer las causas del accidente ferroviario que ha dejado al menos 68 fallecidos en la provincia de Toledo y apunta a errores y fallos en el sistema de seguridad.

"Si ha habido negligencias se sabrá y si ha habido fallos en el sistema de seguridad se responderá con total contundencia", ha señalado desde el puesto de mando avanzado en el lugar del siniestro en Urda (Toledo) en una declaración sin preguntas.

Sánchez ha dicho que "no es asumible" para un país como España tener dos accidentes ferroviarios —el de este miércoles y el del pasado mes de enero en Adamuz (Córdoba)— y se ha comprometido a reforzar la seguridad para recuperar la confianza en el sistema ferroviario.

"Si debemos reforzar aún más la seguridad para volver a construir la confianza en nuestro sistema de alta velocidad se hará, porque lo que no es asumible para un país como España es sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año", ha indicado junto al presidente de Castilla La Mancha, Emiliano García Page.

El jefe del Ejecutivo asegura que "toda España está de luto" y ha adelantado que se van a declarar tres días de luto oficial a partir de este mismo jueves.

Renfe habilita trenes lanzadera entre Madrid, Ciudad Real y Puertollano

La interrupción de la circulación ferroviaria entre Madrid, Ciudad Real y Andalucía ha llevado a Renfe a establecer un servicio alternativo para facilitar los desplazamientos de los viajeros que tenían billetes para este miércoles.

La compañía ha habilitado cinco salidas desde la estación de Madrid-Puerta de Atocha con destino a Ciudad Real y Puertollano, previstas para las 14.00, 16.30, 18.00, 20.00 y 22.30 horas. Los trenes partirán de la vía 4 de Atocha Cercanías.

En sentido contrario, las salidas desde Ciudad Real hacia Madrid están programadas para las 15.00, 17.00, 19.30 y 21.00 horas.

Los viajeros con origen o destino en Puertollano deberán realizar transbordo en Ciudad Real. Además, en el servicio que parte de Atocha a las 18.00 horas, el tramo entre Ciudad Real y Puertollano se cubrirá en autobús.

El segundo accidente ferroviario más grave desde Angrois

La tragedia de Urda supera en número de víctimas mortales al accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), ocurrido el pasado 18 de enero, y se convierte en el siniestro más grave en España desde el descarrilamiento de un tren Alvia en Angrois, cerca de Santiago de Compostela, el 24 de julio de 2013.

El accidente de Adamuz se saldó con 46 fallecidos y 152 heridos. En aquel siniestro, un tren de Iryo que había partido de Málaga descarriló en los desvíos de entrada de la vía 1 e invadió la vía contigua, por la que circulaba un Alvia procedente de Madrid con destino a Huelva. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) se encuentra investigando lo ocurrido.

Tres días después, el 21 de enero, otro accidente en Cataluña elevó el balance de víctimas ferroviarias de 2026. Un muro de contención cayó sobre un tren de Rodalies de la línea R4 entre Gelida y Sant Sadurní, en Barcelona, y provocó la muerte del maquinista y heridas a otras 37 personas.

Con los tres siniestros, el balance de víctimas mortales en accidentes ferroviarios en España durante 2026 alcanza al menos 111 fallecidos, una cifra que podría aumentar conforme avanzasen las labores de emergencia y rescate en Urda.

El precedente más grave de las últimas décadas continúa siendo el de Angrois, donde murieron 80 personas y otras 145 resultaron heridas. Entre los accidentes mortales registrados en España también figuran el descarrilamiento de un tren en Villada (Palencia) en 2006, con siete fallecidos, y el choque frontal entre un Talgo y un tren de mercancías en Chinchilla (Albacete), en 2003, que causó 19 muertos.