El alumnado de la UNIA destaca la importancia del contacto con expertos

Los cursos se consolidan como un espacio de intercambio directo entre investigadores, gestores culturales y profesionales en formación

El valor añadido de la formación práctica y la posibilidad de tejer redes de contacto profesional se consolidan como los principales pilares de valoración del alumnado de la Sede Antonio Machado de Baeza (Jaén) en la primera semana de los Cursos de Verano de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA).

Así lo manifiestan los participantes de la oferta formativa estival, quienes coinciden en señalar que estas jornadas permiten acceder a una capacitación aplicada y directa con expertos que lideran sus respectivos sectores, trascendiendo el ámbito de las aulas universitarias convencionales.



Para Asunción Reyes, alumna del curso Gobernar la cultura. Gobernanza y comunicación en instituciones culturales y museos, esta propuesta académica supone un impulso decisivo para la capacitación real. Reyes, que cursa su tercer programa estival en la institución, subraya la importancia de contar con herramientas aplicadas: «Nos da un conocimiento práctico al que no se puede acceder en un aula común de la universidad».

Trabajo en red y accesibilidad en el ámbito cultural

A lo largo de las sesiones sobre gestión de espacios culturales, el alumnado ha analizado los principales desafíos que afronta el sector, situando la cooperación interinstitucional como la prioridad más acuciante. «Yo creo que lo más urgente es la gran necesidad de trabajar en equipo y en red. Un proyecto cultural de cualquier tipo es como un organismo, es como un cuerpo: tiene brazos, piernas, órganos y cada cual cumple su función. Deben coordinarse entre ellos y no pisarse; todas las partes son de igual importancia fundamental», sostiene la alumna.

Asimismo, Reyes hace hincapié en la necesidad de avanzar hacia una gestión cultural verdaderamente inclusiva, un principio vinculado a su propia experiencia personal y a su iniciativa de divulgación en redes sociales, @turismo.sobreruedas, orientada a visibilizar la accesibilidad en el turismo y la cultura: «Es fundamental el acceso a la cultura de cada estrato de la sociedad, cualesquiera que sean su género, su discapacidad o su origen. En la gestión cultural todavía queda mucho por hacer y saber que es algo que está en la lista de tareas pendientes es una motivación para mí».

Visión crítica y supervisión humana ante la inteligencia artificial

Por su parte, el análisis de las tecnologías emergentes también ha dejado reflexiones sobre el encaje laboral y social de las innovaciones tecnológicas. Nicolás Gallego, investigador en procesamiento de señal y alumno del curso Fundamentos de Inteligencia Artificial: modelos generativos y aplicaciones avanzadas en Salud, visión artificial y lenguaje, resalta el aprendizaje adquirido en torno al impacto de los modelos de lenguaje.

«Cuando se habla de estos modelos se suele pensar que tendrán un impacto enorme, pero al comprender realmente cómo funcionan te das cuenta de que, aunque son muy útiles, siempre vamos a necesitar a un humano que esté allí supervisando, analizando cómo funciona y asegurando que hace lo que queremos», explica Gallego.

En este sentido, el participante destaca de forma muy positiva la posibilidad de interactuar con investigadores de referencia en el ámbito de la ciencia de datos y la computación. «Me permite visualizar que puedo desarrollar mi trayectoria profesional hacia este campo. Además, es sumamente valioso conocer su experiencia y poder contactar con ellos para resolver dudas en el futuro», añade.

Un espacio de conexión humana y profesional

Los testimonios del alumnado coinciden en que el intercambio de experiencias trasciende el propio temario académico, convirtiendo la UNIA en punto de encuentro para compartir inquietudes y alianzas profesionales.

Como conclusión a su paso por la programación de verano, Reyes sintetiza el espíritu de estas actividades afirmando que «la Universidad Internacional de Andalucía no es solamente una universidad: es la escuela de la calle, de los museos y de la práctica». En esta misma línea, Gallego recalca que el mayor activo de las jornadas reside en «la gente que se conoce en el curso, el hecho de que todos compartimos interés por el mismo ámbito y la valiosa oportunidad de conectar con ellos».