Un 20% más de niños y jóvenes en Salud Mental

La atención a adultos derivados desde Atención Primaria creció en 2021 un 9%, respecto a 2020; y en menores, un 20%

Video: EXTRA JAÉN.

Los pacientes son derivados a la Unidad de Salud Mental desde las consultas de Atención Primaria .

La atención en la Unidad de Gestión Clínica de Salud Mental del Hospital Universitario de Jaén de pacientes derivados desde las consultas de Atención Primaria creció en 2021 un 9%, respecto a 2020. Más alto ha sido el incremento en las consultas de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil del Hospital, que aumentó un 20% el año pasado, respecto al anterior.

“Es donde más se ha notado el incremento. De hecho, vamos a intentar optimizar nuestra plantilla e incrementar con un psicólogo más, a partir de marzo, para reforzar la atención”, confirma a EXTRA Jaén el director de la Unidad de Gestión Clínica de Salud Mental del Hospital Universitario de Jaén, Ventura Olea Peralta.

Son datos contextualizados en la pandemia por el Covid-19. “Este período conlleva una serie de estresores persistentes y crónicos”, explica el director, refiriéndose a momentos como el confinamiento, pero también a “la incertidumbre respecto al futuro y económica, la disminución de las posibilidades de interacción social, muy importante entre los jóvenes y el miedo a la enfermedad”.



Olea recuerda que en el caso de las personas mayores, se han sentido “muy aisladas y ha aumentado la soledad”.

Explica: “Estos estresores crónicos han dado lugar a un incremento de las consultas por depresión, por trastorno de ansiedad, en sus diversas formas (pánico, fobias y trastorno por estrés postraumático). Éste último lo hemos visto con frecuencia en personal sanitario. La pandemia ha originado trastornos de ansiedad y depresión, estrés postraumático, trastorno obsesivo compulsivo y fobias”, confirma.

El incremento de las derivaciones desde Atención Primaria a la Unidad de Salud Mental se ha reflejado más entre los jóvenes.

“Tienen mayores necesidades de interacción social, que se han visto limitadas. Son personas cuyo proyecto vital se mueve a espacios más cortos y eso les puede llevar a situaciones de desesperanza. Se ha incrementado la situación de ansiedad en el núcleo familiar, donde hay más preocupación y eso les llega a los jóvenes. Se han sometido a mayor control de sus necesidades y pone en cuestión el futuro de ellos. La incertidumbre que siempre se tiene sobre el proyecto vital, en la juventud es más pronunciado y en situación de pandemia, se ha acentuado”, explica.

En la misma línea, confirma que “aumenta la ansiedad, y ésta, según la personalidad y el grado de vulnerabilidad de la persona, da lugar a distintos cuadros que llegan como depresión, conductas auto-lesivas, pensamientos suicidas como síntoma único y trastorno de la conducta alimentaria, básicamente anorexia”.

Ventura Olea confirma que “los jóvenes han manifestado la ansiedad secundaria a esta situación pandémica con este tipo de trastornos, especialmente la ansiedad manifestada a través de conductas auto-lesivas”.

La Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil, sita en el centro hospitalario Neurotraumatológico, cuenta con consultas, hospital de día y zona de hospitalización completa.

“La hospitalización completa para niños y jóvenes menores de 18 años no la tienen todas las provincias andaluzas. Jaén es referencia para otras provincias como Córdoba y Granada”, asegura.

Al año, en la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil se registran alrededor de 100 ingresos hospitalarios completos, mientras que en adultos, son en torno a los 600 ingresos de este tipo. “Vamos computando mes a mes y tenemos en torno a 60 hospitalizaciones mensuales de adultos”, asegura.

La Unidad de Gestión Clínica de Salud Mental del Hospital Universitario de Jaén es un servicio que cuenta con nueve unidades descentralizadas, con casi 200 profesionales. Hay cinco unidades de Salud Mental comunitarias (dos en Jaén, una en Martos, una en Alcalá la Real y una en Andújar), atendidas por psiquiatras, psicólogos, enfermeros, trabajadores sociales y administrativos.
Atienden a pacientes derivados desde Atención Primaria en tres niveles: ‘urgente’, en el que se atiende de forma inmediata; ‘preferente’, con un tiempo de espera de 15 días; y de forma normalizada.

“Actualmente en las consultas de las unidades de salud mental comunitarias (consultas externas) la demora media se sitúa entre 25 y 40 días, según la zona. Cumplimos con los plazos de no superar los 60 días que establece el Servicio Andaluz de Salud”, valora el director de la Unidad.

Los síntomas centinelas son mayor irritabilidad, insomnio, mal humor, aprensiones hipocondriacas y desasosiego, entre otros. “Hay que pasar del estigma de pedir atención psicológica-psiquiátrica y buscar el bienestar en la salud, de una forma integral, en el que la salud psíquica forma parte de la salud integral de las personas. Lo importante es ser consciente y pedir ayuda. En la forma que un paciente llega varía la recuperación. Si es anticipada, es más fácil abordar el problema y eso condiciona la evolución y el pronóstico”, confirma Ventura Olea.

En la misma línea, confirma que “lo importante es reconocer que uno tiene un sufrimiento psíquico determinado, ser consciente y solicitar ayuda”, ya que “una vez que se llega a los servicios hospitalarios y es atendido por los profesionales, la evaluación es favorable, a no ser que sean personas más vulnerables por factores genéticos o situaciones psicosociales muy severas, que pueden ser más mantenidos en el tiempo”.


Una nueva sala de tranquilización
La Unidad de Gestión Clínica de Salud Mental del Hospital Universitario de Jaén cuenta desde finales de 2021 con una nueva sala, un área de tranquilización de pacientes, un espacio de 80 metros cuadrados sito en la séptima planta del centro hospitalario Neurotraumatológico.

“Se trata de una sala para evitar hacer uso de medidas coercitivas muy intensas. Los profesionales, ante situaciones de alteración conductual de los pacientes, tienen en esta sala la posibilidad de abordar la situación con medidas alternativas a la contención física. Pretendemos prevenir y no tener que llegar a utilizar la contención mecánica con los pacientes”, explica Ventura Olea.

a innovación es haber introducido en este espacio de la Unidad la sala, reservada para las intervenciones del personal facultativo y de Enfermería, que negocia y habla con el paciente alterado.

“En función de cuál sea el motivo, se ponen en marcha determinadas estrategias con el fin de que esa zona, tal como está diseñada, nos permite aislarnos con el paciente. Ese espacio pasa a ser exclusivamente para esa intervención”, confirma.

Ventura Olea confirma que cada vez se van reduciendo más la necesidad de utilizar medidas coercitivas. “Ahora, para seguir reduciéndolas, esta sala nos permite que cuando el paciente está alterado trabajar con él con técnicas de desescalada”, dice.