Omar Cazalilla: "No me puedo quedar quieto"

El maquillador cinematográfico Omar Cazalilla visita De Bar en Peor para hablarnos de su disciplina y del mundo del cine y el espectáculo

Video: RAMÓN GUIRADO

Omar Cazalilla.


En la tensión lógica de un rodaje, Omar Cazalilla es la persona que llega para cambiar el estado de ánimo de todo un equipo. No es un maquillador más. De hecho, es incapaz de mantenerse en las labores que competen a su departamento sin aportar y apoyar a otros compañeros, y es fácil que acabe implicándose en más tareas.

Capacidad no le falta: lo mismo prepara la caracterización para una secuencia que hace una orden de rodaje. Y en este sentido aprovecha para reclamar los tiempos de preparación que requiere su departamento: “Cuando yo hago una orden de rodaje, le doy a maquillaje el tiempo que necesita antes de empezar a rodar”, explica.



En ese abarcar más, cuando no está de rodaje, trabaja en comunicación de diferentes proyectos y realizando tareas de producción en eventos. Además, ayuda a promocionar la empresa familiar Salinas de Don Diego, a la que aporta toda su creatividad y buen hacer.

Le encantaría trabajar en proyectos cinematográficos dirigidos por cineastas como Almodóvar o Bayona, pero prefiere mantener su base de operaciones en Jaén, de la que defiende su calidad de vida y el contacto real con las personas, algo que no encontraba en Madrid durante su época de formación en el Instituto del Cine.