Absuelto el hombre acusado de violar a su hija de 10 años

La hija ha negado la acusación durante la vista

 Absuelto el hombre acusado de violar a su hija de 10 años

Foto: E. P.

El acusado prestando declaración en una foto de archivo.

La Sección Tercera de la Audiencia de Jaén ha absuelto al hombre de 50 años acusado de violar a su hija de 10 años. Lo hace después de que en el juicio, la hija, que ya tiene 18 años, se desdijera de la acusación y afirmara que todo fue "mentira" y que en su día denunció "presionada" por su madre y una tercera persona.

A pesar de que la joven se retractara, el Ministerio Fiscal mantuvo su acusación y la petición de 34 años de cárcel para el acusado. En la sentencia, recogida por Europa Press, el tribunal indica que "carece de elementos de juicio hábiles y suficientes (sin conjeturar) para concluir que la retractación que se ha producido en el acto del juicio" se deba descartar.

En cualquier caso, señala el tribunal que no puede sustituirse esta declaración por otra, dado que no se cuenta con prueba preconstituida. Por el modo en el que la joven se retractó en el juicio, el tribunal considera que no está "mediatizada" o "inducida", al tiempo que establece que no es propia de una situación de victimización secundaria de la denunciante.

Por todo ello, se indica que "no se cuenta con prueba suficiente de los hechos inicialmente denunciados", de forma que "no se ha enervado el derecho fundamental a la presunción de inocencia del que goza el acusado", lo que conduce a un pronunciamiento absolutorio.

En su momento, el fiscal mantuvo su acusación basándose en el testimonio de la pericial de las psicólogas de Márgenes y Vínculos que declararon en el juicio que entraba dentro de lo normal que una víctima de violencia sexual pueda llegar a desdecirse y a negar lo ocurrido. Se trata del conocido como síndrome de acomodación al abuso, que empieza por el secreto de la víctima y en el que ésta terminar retractándose de todo, pero este extremo ha sido finalmente rechazado por el tribunal.

En este sentido, las psicólogas indicaron que tras las entrevistas realizadas con la menor nada más interponer la denuncia, ésta cumplía 13 de los 19 criterios marcados, por lo que el grado de credibilidad fue máximo. Asimismo, mantuvieron que si la niña hubiera estado mediatizada o mintiera, lo hubieran detectado.

El acusado declaró que hasta que se separó, la relación con la niña fue "muy buena", pero que a raíz de solicitar el divorcio y de tener una nueva pareja fue cuando empezaron los problemas. "Soy incapaz de hacer eso. Me están acusando injustamente, quieren hundirme a toda costa", dijo al tribunal.

Ha añadido que a la niña "la manipularon" y por eso se presentó la denuncia contra él. Responsabilizó a su exmujer y a una excuñada de ésta de haber manipulado a la menor para que mintiera. También rechazó que los mensajes en redes sociales realizados desde su perfil así como las conversaciones con su hija en las que se hablaba de violación fuesen escritos por él.

Por su parte, la hija respaldó a su padre ante el tribunal. Declaró que todo fue "mentira" y que dijo lo que dijo "presionada" por su madre y por la excuñada de ésta. "No he recibido tocamientos, ni me han violado", ha dicho la joven ante el tribunal que ya en octubre de 2024 registró un escrito pidiendo la retirada de la denuncia.

"Llevaba años viviendo una mentira y no quería vivirla más", ha dijo la joven, al tiempo que mostró su deseo de "poder dar un abrazo" al acusado, algo que no podía hacer porque había en vigor una orden de alejamiento. Además, negó haber escrito o mantener conversaciones con su padre a través de redes sociales.

Fue una supuesta conversación entre padre e hija localizada en la tablet de la niña lo que llevó a la madre a denunciar los hechos. La madre, con quien ahora no tiene relación, ha llegado incluso a admitir en su declaración ante el tribunal que ella sabía que pasaban "cosas feas" entre su marido y su hija, pero que no denunció hasta que su excuñada le enseñó la conversación en la tablet.

Los hechos por los que acusó Fiscalía se remontan a marzo de 2017 cuando, tal y como señala el escrito de calificación provisional recogido por Europa Press, el acusado, con la excusa de explicarle la reproducción acabó violando a su hija de 10 años. A los dos años se volvería a repetir otra violación.

Entre una y otra agresión sexual, la niña, que ya es mayor de edad, relató que su padre "aprovechaba cualquier ocasión para realizarle tocamientos" de índole sexual, con la advertencia de que "no contará nada a nadie o que le pegaría y no volvería más a ver más a su madre".

La sentencia no es firme y se puede recurrir en apelación ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.