Dominar el relato.
Jaén anda hacia atrás como nadie. Sin volver la cabeza, con seguridad y aplomo, aunque tropiece, una y otra vez, en la misma piedra. Qué gracia, qué donaire, qué destreza. Jaén reestrena sus más viejas esencias con la alegría del primer día, tendida a todo lo largo, solícita cual novicia, siempre a merced del Espíritu Santo. Sea lo que Dios quiera. Hágase en mí, según tu palabra. Jaén tiene una clase política admirablemente disciplinada, predispuesta al sacrificio por un misérrimo plato de lentejas. Jaén fundió, con sentido de antelación, en una sola celebración, este fin de semana, Tierra Adentro e Ibercaza, feliz idea del santo Job, es decir, del recién llegado Vox. La mejor manera de insuflar sentido y contenido a una feria que palidecía por sus semejanzas con la briosa Feria de los Pueblos de Diputación. Dos en una. Tres por dos. El trepidar de la raza. Una berrea sin bramidos, choques de cornamentas, ni aspavientos. La costumbre de la alineación ordenada. La inauguración del viernes, a tres bandas, con tres séquitos -los de Manuel Gavira, Fina Martínez y Juan Latorre-, confluyó al primer son y luego se disgregó, se trifurcó, como estaba mandado, ¡Rompan filas!, en tres comitivas diferenciadas donde el criterio de composición era de partido, no de institución. Ceuta y Mari Carmen, entre pasillos, invasión y desahucio, dos estadales, dos estandartes, dos armas arrojadizas, para separar/inflamar a churras y merinas de cara a un sábado castizo, guerracivilista, que se prometía iniciático en los madriles, de Sociedad Civil Española al Sindicato de Inquilinas, de Cibeles a la Puerta del Sol. ¡Arde Madrid! Jaén, en cambio, en su altiva insignificancia, en su lejana introspección, es una balsa de aceite relativa que se prepara para un campañón (ya será menos) de aceituna y la subsiguiente Expoliva 2027/ilimitada edición. Ifeja/Olivo Arena incorporará, para entonces, una ampliación de suelo para 1.000 nuevas plazas de aparcamiento.
El workshop internacional Choose Nature!, o bolsa de comercialización/contratación turística volvió a ser la joya de esta corona del turismo andaluz de interior. Concurrida y dinámica, en línea de continuidad, gracias al sostén de los servicios técnicos de la Consejería, ahora bajo el control del nuevo secretario general de Turismo de la Junta, el malagueño Manuel Lara (sustituto de la medio paisana, jiennense-malagueña, Yolanda Aguilar), que no es un recién llegado toda vez que colaboró activamente con el consejero anterior, Arturo Bernal. El clan de la Costa del Sol, en todo caso, continúa marcando la senda promocional de la región, dominando el relato. Cae por su peso específico. El delegado territorial de la cosa, Mario Martos, sosegado por fuera, pasional por dentro, aprende/aprehende a pasos agigantados. No es un delegado cualquiera, sino el súper-delegado de Vox y tiene a todos los concejales de su formación en la provincia aguardando una visita que refuerce su papel. Se trata del primer delegado de la Junta del partido y el garbeo oficial por los municipios, haciendo alarde de palmito presupuestario, será agua de mayo para sus futuros aspirantes a las alcaldías. Mario, como advertía la pasada semana, no esconde su origen nacionalsindicalista, ni su devoción de juventud por Ramiro Ledesma Ramos: “Solo los ricos pueden permitirse el lujo de no tener patria”. Su primera entrevista en el cargo, como el resto de delegados del Gobierno andaluz en Jaén, pactadas, cerradas a machamartillo, será en el antiguo periódico del Movimiento, allí donde, otrora, al frente de Hacer Nación, el alcaldable Martos se concentrara, en protesta, por su invisibilización. Mario Martos habla en términos elogiosos del delegado de delegados, Erik Domínguez. Un 24/7, conviene, que los lleva, a todos y todas, con la lengua fuera.
Erik está enrachado. Acaso se permite cumplir con el precepto del Shabat, de la noche del viernes a la del sábado, si no hay manifestación en Madrid, aunque ello, a todas luces, pueda considerarse el descanso del guerrero. El nieto de Guerola cuenta sus empeños por victorias. El viernes, en la junta directiva provincial, con el lugarteniente regional Antonio Repullo presente, anunciábase la fecha del 21 de noviembre para la celebración del congreso provincial del PP. Ni Francisco Miralles ni Marino Aguilera, a la postre, calzados en sus holgadas mayorías consistoriales, desean meterse en semejante charco, habida cuenta lo que tardan en secarse los pies. Lo de la presidencia de la Diputación, desde luego, será harina de otro costal. La presidencia provincial no tiene vuelta de hoja. Repullo lo dejó meridianamente claro: “Los ciudadanos de Jaén no quieren crisis internas”. ¿No sería bueno para el PP jiennense separar nominativamente la delegación del Gobierno andaluz de la presidencia provincial del partido? “Déjate de bicefalias: acuérdate de cómo empezó y acabó lo mío”, me confesaba, por lo bajinis, el diputado nacional Juan Diego Requena. El convencimiento, a priori, se antojaba unánime el viernes de autos. Reelegir a Erik por aclamación y tras los resultados del 23 de mayo, Yahvé proveerá. ¿Que algunos en Sevilla no han olvidado su inesperada ‘tocata y fuga’ del Ayuntamiento de Jaén antes de la moción de censura? ¿Que tendría que haber apechugado con las intrigas de JM+ hasta el ultimísimo minuto, previo a consumarse la pérdida de la única alcaldía de capital de provincia que no controla el PP-A de Juanma Moreno? Pelillos a la mar. El Congreso de la unidad, Domínguez optará a la reelección y Elena González, flamante parlamentaria andaluza, mantendrá la secretaría general. La operatividad del día a día en ‘San Clemente 15’, en resumidas cuentas, continuará pivotando sobre otro conocido cuarteto de cuerda: Rafa García-Chiqui Camacho-Miguel Contreras-Patricia Monterroso. En aras de la conquista de Diputación, aún quedan pendientes reformas urgentes, en profundidad, en las dos agrupaciones de ciudades de más de 20.000 habitantes, Úbeda y Martos, con alcaldías socialistas, comenzando la casa por el tejado de la presidencia local que ocupan, con indisimulada contestación interna, tanto Tomás Fuentes como Francisco Javier Ocaña. Ni banderías ni divisiones: la dirección provincial impondrá los relevos para que los cónclaves internos de diciembre sean un mero trámite.
Primarias para encabezar el cartel electoral. Jaén y Linares. El PSOE es un partido todavía vivo. Quienes salvaron la reválida del sábado, los que eran y estaban, en estas primeras horas posteriores, se dejan ir por la pendiente de su gusto regolfándose en el momento. Un alcalde, crítico, Julio Millán, y un ex alcalde, oficialista, Javier Perales, salvaron un auténtico match-ball. En la capital, con una amplia movilización de las bases, 7 de cada 10 fue a votar, el líder rozó el 70 por ciento, 263, frente a su némesis, casi el 30 por ciento, 111, 22 votos menos que avales. ¿Presión intimidatoria, como dejó entrever cuando suspendió entresemana su convocatoria de apoyo? Lo cierto es que Carlos Alberca prometió renunciar al acta de concejal en caso de perder y ahora la duda en el grupo municipal se extiende a sus dos grandes apoyos, las concejalas Nines Díaz (a la sazón, parlamentaria andaluza) y María del Carmen Angulo, obligando a manejar la hipótesis de la búsqueda presurosa de tres sustitutos entre la diezmada cola de la candidatura de 2023. Por lo pronto, Alberca abandonaría áreas troncales como Recursos Humanos, Régimen Interior, Seguridad Ciudadana, Policía Local, Bomberos, Protección Civil, Tráfico y Transportes. Cuentan que Paco Lechuga y Javier Padorno, leales a carta cabal a Julio, asumirían algunas de las cuales. El regidor confía, asimismo, por aquello de sostener aritméticamente la mayoría gubernamental, en que la dimisión no se formalice hasta después del pleno de esta semana.
En Linares, por su parte, Javier Perales casi duplicó el respaldo de su oponente, la diputada nacional Ana Cobo, 105-55. 160 votantes sobre un total censal de 208 militantes. Cruzado el Rubicón, la batalla con el PP juntero de Auxi del Olmo y Raúl Caro-Accino perdura en torno a dimes y diretes sobre la resurrección real, o solo propagandística, del Parque de Santana. Dominar el relato. Marcar la agenda. La alianza de Santana Motors con BAIC (marca premium Arcfox), en pos de un vehículo eléctrico chino que se ensamble, de veras, en Linares, no se hará efectiva, según lo anunciado, hasta marzo próximo. Los 4 x 4 Santana 400 comercializados hasta la fecha, incluido el que condujo en campaña Juanma Moreno Bonilla, se fabrican completamente en China y solo se comercializan aquí. Mientras, en apenas unas horas, podría consumarse el ERE en la factoría de Aemsa Santana, del grupo Daniel Alonso, a través de su división Windar Renovables, 64 trabajadores, especializada en la estructura metálica de las torres para aerogeneradores. Para frenar el cierre se activó, deprisa y corriendo, una operación de compraventa de la nave, de la Agencia IDEA de la Junta al Ayuntamiento, pero el holding familiar del empresario asturiano Daniel Alonso (hoy por hoy, dirigido por sus hijos Jesús y Orlando) sigue en sus trece de chapar a toda costa. El PP inocula la sospecha de que la carga de trabajo que se volatilizó en Linares se habría trasladado a otra planta que la compañía poseería en Cartagena, por lo que la culpa cabría atribuírsela al principal cliente de Aemsa, que no se ha quejado por ello, ni remado suficientemente a favor de Linares, esto es, el Gobierno de España. El mantra del sanchismo que, a la vista está, sirve para justificar cualquier fiasco, propio o extraño, roto o descosido. Dominar el relato. Marcar la agenda. “Ese deseo de renacer -sentencia un personaje de Max Aub en ‘Campo de sangre’-, de inmortalidad que los psicoanalistas han llevado al incesto, como si no hubiese más camino para el no morir que volver atrás”. Y sí, en eso no hay quien nos gane: Jaén anda hacia atrás como nadie.