La Junta enseña cómo evitar las caídas en enfermos de Párkinson

"Hasta el 60 por ciento de las personas con esta enfermedad puede sufrir una caída"

 La Junta enseña cómo evitar las caídas en enfermos de Párkinson

Foto: JUNTA

Charla sobre prevención de caídas dirigida a pacientes con párkinson

El Área de Gestión Sanitaria Norte de Jaén ha desarrollado una actividad de educación para la salud dirigida a personas con enfermedad de Parkinson y sus familiares, centrada en la prevención de caídas y en la identificación de los factores que aumentan el riesgo de sufrirlas.

La sesión, celebrada en colaboración con la Asociación de Parkinson de Linares, ha sido impartida por la enfermera especialista en Enfermería Familiar y Comunitaria del Centro de Salud Virgen de Linarejos, Juani Ponce.

Bajo el título 'Las caídas: un problema de salud pública prioritario', se han abordado tanto los factores generales asociados a las caídas en las personas mayores como aquellos que adquieren una especial relevancia entre quienes conviven con la enfermedad de Parkinson.



Durante la sesión se ha puesto de manifiesto que las caídas constituyen un problema especialmente relevante entre las personas con Parkinson, según ha informado este jueves en una nota el Gobierno andaluz.

Durante la actividad, la enfermera explicó que "hasta el 60 por ciento de las personas con esta enfermedad puede sufrir una caída, frente a aproximadamente una de cada tres personas mayores de 65 años". Además, la mitad de quienes han sufrido una caída pueden volver a caer durante los seis meses siguientes.

Ponce ha explicado que existen factores relacionados con el estado de salud que pueden incrementar el riesgo, como la pérdida de fuerza y masa muscular, las alteraciones del equilibrio y la marcha, los problemas de visión o audición, la hipotensión ortostática, el deterioro cognitivo o los efectos de determinados medicamentos.

A ellos se añaden circunstancias del entorno cotidiano que pueden prevenirse, como la presencia de alfombras, cables u obstáculos, una iluminación insuficiente, el uso de calzado inadecuado o la falta de elementos de apoyo en el baño.

"Identificar los factores de riesgo antes de que se produzca una caída permite actuar sobre muchos de ellos y adoptar medidas sencillas que pueden contribuir a mantener durante más tiempo la autonomía de la persona", ha afirmado Ponce.

Igualmente, ha señalado la importancia de que pacientes y familiares comuniquen a los profesionales sanitarios cualquier caída o cambio en la movilidad que pueda servir como señal de alerta.

RIESGOS ESPECÍFICOS
Una parte específica de la charla se ha dedicado a explicar por qué la enfermedad de Parkinson puede incrementar el riesgo de caída. Entre las alteraciones abordadas, se encuentran la lentitud de movimientos, la rigidez muscular, los cambios en la forma de caminar, los episodios de bloqueo súbito de la marcha o 'freezing', las dificultades para realizar giros y los problemas que pueden aparecer cuando la persona intenta caminar mientras realiza simultáneamente otra actividad.

También se han repasado diferentes señales que pueden alertar de un mayor riesgo, como haber sufrido caídas durante los últimos seis meses, presentar alteraciones del equilibrio o una reducción de la velocidad al caminar, así como determinados cambios relacionados con la medicación o con el uso de ayudas técnicas para desplazarse.

"La prevención no consiste únicamente en modificar el domicilio; requiere observar cómo camina la persona, revisar su situación clínica y farmacológica y trabajar aspectos como la fuerza, el equilibrio y la seguridad durante las actividades de la vida diaria", ha precisado Ponce. En este sentido, la valoración individual permite establecer las actuaciones preventivas más adecuadas para cada persona.

CONTACTO CON LA CIUDADANÍA
La actividad forma parte del trabajo de salud comunitaria desarrollado desde el Centro de Salud Virgen de Linarejos, con el que se pretende acercar información sanitaria rigurosa y comprensible a la ciudadanía y favorecer la participación de asociaciones y pacientes en la promoción de su propia salud.

Con este tipo de iniciativas, el Área de Gestión Sanitaria Norte de Jaén refuerza la prevención y la educación para la salud como herramientas para reducir situaciones de riesgo, preservar la autonomía y contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas mayores y, especialmente, de aquellas que conviven con enfermedades crónicas como el párkinson.