Pídeme la Luna cumple el sueño de Amelia en el Hospital Infantil

La asociación sorprende a una niña hospitalizada con gafas de realidad virtual

 Pídeme la Luna cumple el sueño de Amelia en el Hospital Infantil

Foto: EXTRA JAÉN

Visita de la asociación Pídeme la Luna a Amelia en el Hospital Infantil de Jaén

La asociación Pídeme la Luna ha vuelto a demostrar que la ilusión puede abrirse paso incluso en los momentos más difíciles. En esta ocasión, lo ha hecho cumpliendo el sueño de Amelia, una niña de 10 años ingresada en el Hospital Infantil de Jaén.
Un grupo de voluntarias de la asociación acudió a la habitación de Amelia con una misión muy especial: compartir tiempo, juegos y, sin que ella lo supiera, hacer realidad uno de sus mayores sueños.

Amelia, descrita por el equipo como una niña alegre y siempre sonriente, esperaba la visita con entusiasmo desde su cama. El encuentro comenzó con la entrega de la camiseta de la asociación, un gesto que despertó su curiosidad. Sin embargo, la verdadera sorpresa llegó cuando descubrió un cartel con un mensaje muy especial: “Hoy cumplimos el sueño de Amelia”. En ese instante, su expresión cambió por completo y la emoción se hizo protagonista.

Tras preguntarle por su sueño, las voluntarias simularon una pequeña confusión, sugiriendo que creían que había pedido unas zapatillas. Amelia, algo sorprendida, aclaró que no era así, aunque con la espontaneidad propia de su edad admitió que también le habrían gustado si eran bonitas.



El momento más esperado llegó poco después. Al abrir su regalo, Amelia descubrió unas gafas de realidad virtual, el objeto con el que llevaba tiempo soñando. Sin dudarlo, se levantó de la cama para probárselas de inmediato, llenando la habitación de risas, asombro y una energía contagiosa.

“La reacción de Amelia nos recordó por qué hacemos lo que hacemos. Su sonrisa y su ilusión transformaron por completo el ambiente”, destacan desde la asociación.
Desde Pídeme la Luna subrayan que este tipo de acciones forman parte de su compromiso diario con los menores hospitalizados, llevando momentos de alegría, acompañamiento y esperanza a quienes más lo necesitan.

“Momentos mágicos como este nos recuerdan que la ilusión también tiene un lugar en las habitaciones de hospital”, concluyen.