Crece el número de personas atendidas en Proyecto Hombre y la edad media

La cocaína es la adicción principal en el 37,6% de los casos de los usuarios, seguida por el alcohol (32%) y la heroína (16,8%)

Video: EXTRA JAÉN

Presentación de la Memoria de 2022 de Proyecto Hombre.

La cocaína en hombres y el alcohol en mujeres fueron las principales adicciones atendidas por Proyecto Hombre en Jaén durante el pasado año. Así se ha puesto de manifiesto este martes en la rueda de prensa de presentación de la Memoria 2022 de la Fundación Proyecto Hombre Jaén. En ella han participado el presidente de la fundación, Rafael Ramos, y el director de Proyecto Hombre Jaén, Pedro Pedrero.

Según los datos hechos públicos, con carácter general, la cocaína es la adicción principal en el 37,6% de los casos de las personas atendidas, seguida por el alcohol (32%) y la heroína (16,8%). El cannabis supone el 9,6%, el juego el 3,2% y los fármacos el 0,8%. En cuanto a las adicciones secundarias, es decir, aquellas detectadas durante las intervenciones y que no fueron la causa principal por la que acudieron a Proyecto Hombre, el alcohol ocupa el primer puesto, con el 25,74%, seguido muy de cerca por el consumo de fármacos (25,25%) y el cannabis (20,79%). A la cocaína corresponde el 16,83%, al juego el 1,98%, a la heroína el 1,49%, mientras que el 7,92% ha referencia a otros tipos de acciones sin sustancia y/o comportamentales, como TIC o pornografía.

Diferencias según género



Las tendencias de consumo presentan diferencias por género. Mientras que en el caso de los hombres las adicciones principales son la cocaína (39,05%), el alcohol (26,67%) y la heroína (18,10%), en el caso de las mujeres el alcohol encabeza las adicciones principales con el 60%, frente a un 30% de cocaína y un 10% de heroína. En el caso de las adicciones secundarias, el alcohol ocupa el primer puesto en hombres (30,10%), mientras que los fármacos, con el 42,9%, encabezan las adicciones secundarias en las mujeres.

El total de atenciones durante el pasado año alcanzó las 849 personas. De ellas, 454 fueron de manera presencial, 298 a través de llamadas telefónicas y 97 contactaron con Proyecto Hombre a través de su página web. En 2022, el 83,63% de las personas que recibieron atención y tratamiento a través de la Fundación Proyecto Hombre Jaén fueron hombres, mientras que el 16,37% fueron mujeres. La media de edad general fue de 38,4 años. Según género, la edad de los hombres aumenta hasta los 42,63 años, mientras que la de las mujeres se sitúa en los 37,56 años.

El director de Proyecto Hombre, Pedro Pedrero, ha destacado que el incremento de la edad de las personas que acuden a la entidad solicitando ayuda ha sido constante. “En Proyecto Hombre, un 20% de las personas atendidas son mayores de 50 años. Desde 2013, la edad media ha aumentado de los 36 años hasta los 40 que nos encontramos en 2022. La sustancia principal por la que este perfil solicita ayuda es el alcohol”, ha explicado.

Desde la entidad sostienen que esto se debe principalmente a dos razones: la cronicidad de la adicción que sufren tras años de consumo prevalente, así como el envejecimiento general de la población. “Las personas con problemas de adicción al alcohol tardan más tiempo en pedir ayuda porque el consumo de esta sustancia está totalmente normalizado. Es una droga socialmente aceptada, por lo que la persona con problemas de adicción tarda más años en presentar severidad, solicitar asistencia y su adicción se cronifica”, ha añadido Pedrero.

Atender a estos perfiles supone un reto para la entidad y la necesidad de iniciar un debate sobre cómo enfocar el abordaje de las adicciones en personas de la tercera edad o sobre temas como por ejemplo cómo llevar a término la inserción sociolaboral y familiar de personas que
ya no deban o puedan trabajar, y/o tengan movilidad reducida. “Es necesario adaptar nuestras respuestas a la propia naturaleza dinámica de esta sustancia y de los perfiles que nos encontramos. Reformular nuestros procesos, la atención que ofrecemos, cómo trabajamos con ellos la reinserción laboral, adaptar sus propuestas de ocio y tiempo libre saludable, intensificar su tutela médica…”, ha apuntado Pedro Pedrero.

Entre las principales conclusiones, Pedrero ha destacado que el binomio cocaína-alcohol sigue siendo el más presente dentro de las demandas de atención y que el cannabis tiene una presencia muy significativa como droga principal y secundaria. Como elemento destacado, ha apuntado que “es necesario seguir profundizando y desarrollando la inclusión de la perspectiva de género en el desarrollo de los programas”.

El presidente de la Fundación Proyecto Hombre Jaén, Rafael Ramos, ha agradecido el trabajo que realizan personas y entidades para que toda esta labor sea una realidad. En este sentido, ha subrayado el importante apuesta que la Iglesia de Jaén realiza por Proyecto Hombre, así como también ha ensalzado el papel que desempeña el voluntariado. También ha puesto el acento en la importancia de la sensibilización y de la atención temprana, ya que muchas de las personas que llegan a Proyecto Hombre se encuentran en una avanzada situación de deterioro.

Sobre la Fundación Proyecto Hombre Jaén

Fundación Proyecto Hombre Jaén es una entidad sin ánimo de lucro que mantiene económica y jurídicamente el programa terapéutico-educativo para la rehabilitación de adicciones Proyecto Hombre en la provincia de Jaén. En 2014 establece su patronato, conformado por destacadas entidades, como Cáritas Diocesana de Jaén, Fundación Caja Rural de Jaén y la Asociación Amalthea para desarrollar proyectos de rehabilitación, reinserción y prevención de adicciones, promoción social y formación, entre otros.

La Fundación Proyecto Hombre Jaén cuenta con varios programas para la atención a las personas que sufren algún tipo de adicción y a sus familias. Entre ellas, el Centro de Tratamiento Ambulatorio, cuyo objetivo principal es facilitar el proceso de deshabituación, crecimiento y cambio en personas con problemas de drogodependencias y otros comportamientos adictivos. La Comunidad Terapéutica, por su parte, es un recurso en el que se trabaja con personas en régimen de internamiento.

En él se abordan aspectos íntimos para conseguir que los cambios logrados sean genuinos y duraderos, así como intervenciones sobre la familia y la red social de la persona en proceso. Destacan también el Proyecto Insola, centrado en la integración sociolaboral de las personas con problemas de adicción; el programa de Incorporación Social, enfocado a facilitar la reintegración en la sociedad de las personas que han superado o están en proceso de superar una adicción; los programas de prisión, dirigido a las personas privadas de libertad; Programas de prevención universal, selectiva e indicada, centrado en la prevención de los consumos de sustancias y otros comportamientos potencialmente adictivos en adolescentes y jóvenes, dotándoles de habilidades para la vida.