El acusado de matar al joven de Peal niega su participación

Ha declarado que no vio nada y que no tuvo ningún contacto con la víctima

 El acusado de matar al joven de Peal niega su participación

Foto: EXTRA JAÉN

El acusado durante el juicio

El acusado de matar a un joven, de 29 años, en un pub de Peal de Becerro (Jaén) en julio de 2022 ha declarado ante el jurado que lo juzga en la Audiencia de Jaén que él no vio nada y que no tuvo ningún tipo de contacto con la víctima.

El acusado ha sido el último en prestar declaración porque así lo solicitó su defensa. Desde el lunes que comenzó el juicio han pasado por la sala de vistas de la Audiencia de Jaén cerca de un centenar de testigos y una veintena de peritos.

En el turno de los peritos, los agentes encargados del volcado de los teléfonos móviles han revelado la existencia de mensajes telefónicos en los que el acusado, la misma noche en la que ocurrieron los hechos, reconocía ante su pareja sentimental que él fue la persona que acabó con la vida de Álvaro Soto, de 29 años.



'He matado al vecino en el pub', recoge textualmente el mensaje enviado desde el móvil del acusado al de su pareja sentimental y que ha sido expuesto en la sala ante el jurado, además de otros mensajes en los que reconocía haber 'pinchado' al 'jambo', e incluso en los que hablaba de huir a Sevilla para que no lo pudieran localizar.

El acusado, que solo se ha prestado a responder las preguntas de su abogado, ha rechazado ser el autor de los mensajes y en una declaración de unos diez minutos de duración ha vuelto a cambiar una vez más su versión de los hechos para señalar ahora que él no tuvo participación alguna y que no vio nada porque ni tan siquiera entró en el local y además había bebido mucho.

Por su parte, los forenses han determinado que la única por arma blanca que recibió Álvaro fue "mortal de necesidad" ya que le alcanzó el corazón y murió prácticamente en el acto como consecuencia de un shock hipovolémico.

Asimismo, han determinado que el cuerpo del joven fallecido no tenía heridas defensivas, lo que apoya la tesis de la acusación particular y de la Fiscalía que mantienen que el ataque fue sorpresivo y sin posibilidad de reacción por parte de Álvaro.

Una vez que ha declarado el acusado, el lunes será turno para los informes de las partes y se entregará el objeto del veredicto al jurado, un cuestionario elaborado por el magistrado presidente, al que deberán responder y con el que se determinará la culpabilidad o inocencia del acusado.

Sí prestó declaró en el primer día del juicio el joven de 19 años y primo del acusado, que se declaró culpable de golpear con un altavoz a la víctima y que se conformó con el pago de una multa de 600 euros como autor de un delito leve de maltrato de obra, que es lo que le pedía el Ministerio Fiscal y en lo que estuvieron de acuerdo el resto de las partes.

Este joven sí prestó declaración en calidad de testigo y relató ante el jurado que tras lo ocurrido en el pub, él junto a sus tres primos se refugiaron en la casa de éstos y que fue entonces cuando le quisieron convencer de que se declarara culpable porque era el más joven y el autor del crimen iba a ser padre.

"Échate las culpas porque mi mujer está embarazada", ha apuntado el joven testigo para referirse a lo que le dijo el acusado para que se incriminara. Asimismo, indicó que sus primos le pidieron que se pusiera la ropa del ahora acusado que se encontraba manchada de sangre para así reforzar la versión de que había sido él el autor de la puñalada que costó la vida al joven Álvaro, a lo que él se negó.

También apuntó que él vio la navaja de su primo con la que se cometió el crimen, pero que no sabía qué pasó con ella, ni quién se deshizo de la misma porque él no quiso cogerla ni tocarla. De hecho, a día de hoy, el arma blanca con la que se cometió el crimen sigue sin aparecer.

Desde que comenzara el juicio, a las puertas de la Audiencia de Jaén se han venido concentrado personas que se trasladan a diario desde Peal de Becerro para apoyar a la familia y pedir "justicia para Álvaro', tal y como reza en una pancarta que han colocado frente al Palacio de Justicia.

El Ministerio Fiscal reclama para el acusado como autor de un delito de asesinato la pena de 20 años de prisión, mientras que la acusación particular eleva la petición hasta los 25 años de cárcel, la máxima para condenar una agresión que el abogado de la familia ha tachado de "sorpresiva, repentina e imprevista". Por su parte, la defensa aboga por la libre absolución.

Además de los 20 años de prisión, Fiscalía pide que se imponga al acusado diez años de prohibición de comunicación y acercamiento a la familia y pareja del fallecido, así como de permanecer o residir en Peal de Becerro.

A ello se le suma la obligación de participar en programas formativos contra la violencia durante cinco años después del cumplimiento de la condena. En concepto de responsabilidad civil, el Ministerio Público la fija en 100.000 euros para la pareja del fallecido y otros 100.000 euros para cada uno de los progenitores.

Los hechos que se enjuician se remontan al 17 de julio de 2022 cuando Álvaro, de 29 años, que trabajaba durante los fines de semana de portero en un pub de Peal de Becerro, murió prácticamente en el acto por una puñalada en la parte izquierda del tórax, a la altura del corazón.