El Expositor: A la mosca y al mosqueo

Crónica política de la semana de Manuel Expósito

 El Expositor: A la mosca y al mosqueo

Foto: Redes sociales.

Nicolás Redondo Terreros, junto a Isabel Díaz Ayuso.

No me gusta cómo llueve, sobre todo si llueve menos de lo esperado o lo hace provocando más daño que beneficio. Algo parecido sucede con el nuevo curso político, preñado de incertidumbres, de calma chicha, de tensión preconstitucional no resuelta, de sucedidos que no terminan de consumarse. Nada tan poco extraordinario como la expulsión de un ex dirigente histórico del PSOE, Nicolás Redondo Terreros, que debiera haber abandonado el partido hace tiempo, mucho antes de coquetear descaradamente en público con mandatarios del PP. Unos instantes más tarde, en Sevilla, Felipe González, con gratitud perruna, recibía el reconocimiento de la Cámara de Comercio y de la Fundación Cajasol -ahí sigue a flote, pertrechado en su Torre del Oro, el camaleónico Antonio Pulido, ávido de poder, carente de escrúpulos ideológicos-, a toda una vida al servicio de la causa hispalense, los soles del 92 mayormente, arropado/agasajado por los responsables del Ayuntamiento y de la Junta, personajes paradigmáticos de esa derecha liberal con la que él comulga, hoy, sin necesidad de afiliarse al PP o darse de baja del PSOE. El domingo que viene, 24, a 48 horas del comienzo de la sesión de investidura de Alberto Núñez Feijóo, populares y allegados escenificarán en Madrid un encendido acto de afirmación patriótica a propósito de los indultos al catalanismo secesionista, y a mí, al menos, que no me duelen prendas, no me cabe la menor duda de que la ocurrencia/estratagema de José María Aznar alienta la verosimilitud en la hipótesis de una división interna en los socialistas que, en la mente calenturienta de quienes idearon el tamayazo, aún pudiera permitir, el miércoles, 27, de Génova 13 a La Almudena, destino Moncloa, el milagro del pan y los peces. Todo sea por España, una, grande e indivisible.

Despeñaperros abajo, entretanto, el río que nos lleva, por donde ya asoma el fango, nos adentra en un veranillo anticipado de San Miguel, protagonizado por la invasión nerviosa de la mosca de la uva y la celebración este mismo jueves, en Cazorla, del Consejo Provincial de Turismo, balance de situación -la temporada estival respondió a las quejumbrosas expectativas del sector- y preparativos de la edición temprana -6 de octubre- de ‘Tierra Adentro’, preludio del Rosario, el Pilar y San Lucas, ferias que principiarán el otoño jaenero, manchego por naturaleza. La última semana sirvió para constatar, entre otras pulsiones, que el anhelo institucional por el Cetedex sigue muy vivo y que el promotor del centro comercial ‘Jaén Plaza’, Alvores, confía ciegamente en su reapertura el próximo 27 de octubre. Y si el alcalde se avino, al fin, cortésmente, a la visita, habrá pensado, no quedará tan lejos el plácet técnico. Lo peor para Alvores, a partir de entonces, atenazado siempre por la angustia financiera, no obstante, echen cuentas, será el monto desquiciante del lucro cesante de todas las tiendas. Comoquiera que ambos proyectos, ‘Jaén Plaza’ y Cetedex, se concretaron en el mandato municipal anterior, autoría psoística indisimulada, resultaba imprescindible refrendar, en este punto del proceso, que el nuevo gobierno local y la Junta, PP + PP, se sumaban sin reparos al empeño.  



En la reunión de la comisión de seguimiento del Centro Tecnológico de Desarrollo y Experimentación, Cetedex, impulsado por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, Inta, dependiente del Ministerio de Defensa, por vez primera el PP se hizo presente a través del nuevo alcalde, Agustín González Romo, y del delegado del Gobierno andaluz en Jaén, Jesús Estrella. Ambos reconocieron explícitamente la excelencia de la iniciativa, por más que el responsable de la Junta reclamara, con la mosca todavía tras la oreja, “tener conocimiento de todos los antecedentes, véase procedimientos administrativos, que avalan este proyecto”. El regidor, siendo así, qué menos, entusiástico, se adhería. La Diputación, comprometida desde la génesis hasta el tuétano, garantizaba, en palabras de su presidente, Francisco Reyes, la compra de 160 parcelas, es decir, las 640 hectáreas comprometidas. El general de división asistente, Jesús Carlos Gómez Pardo, a la sazón subdirector general de Sistemas Terrestres y máxima autoridad competente -militar, por supuesto-, detalló los avances alcanzados, vallado perimetral y licitaciones subsiguientes, al tiempo que remarcaba, ufano y mosqueado, cuestión de principios, algo que puso a la derecha participante en primer tiempo de saludo: un militar, el honor es su divisa, nunca vendría a escenificar un paripé que sacara del atolladero, por un compromiso político de difícil encaje, al gobierno de turno. El Cetedex, pues, para 2029, plenamente operativo. Incluso se maneja ya el interés firme por instalarse en Jaén de prestigiosas empresas armamentísticas nacionales, caso de Escribano y Expal -desarrolladores tecnológicos del programa SILAM (Sistema Lanzador de Alta Movilidad), en la búsqueda del nuevo lanzacohetes/lanzamisiles español de largo alcance integrado en un vehículo-. La próxima reunión de seguimiento, en tres meses, bajo la coordinación del flamante rector de la UJA -La Cátedra Isdefe-Cetedex de la UJA se erige en vanguardia del conocimiento sobre esta materia científica-, Nicolás Ruiz, que estrena oficialmente curso este jueves, por cierto.

Movimientos telúricos en el inicio del curso político. El movimiento se demuestra cambiando. Nuevo jefe de gabinete de alcaldía, Manuel Carmona, compañero de González Romo en Maristas. Dani Illana, a partir de ahora, centrado estrictamente en lo suyo, Comunicación, quién sabe si ultimando la reapertura de Onda Jaén, secundado eficazmente por Javi López -para notas varias, rotos y descosidos progubernamentales y, si encarta y hace falta, con firma de quien proceda, sentidos artículos de opinión-. Otra Carmona, Ana, flamante diputada socialista al Congreso, deja vacante la gerencia de Geolit: suenan para el puesto Lola Marín y Pedro Bruno. La liquidación de Ferias Jaén, S.A., dará paso, un cuarto de siglo después, a un modelo de gestión diferente, bajo el control exclusivo de Diputación, 100 x 100, desde el departamento de Cultura y Deportes que dirige África Colomo: el complejo institucional, que agrupará la actividad de Ifeja y Olivo Arena, tendrá en la gerencia al ex diputado Ángel Vera, en tanto que José María Valdivia cerraría una fructífera etapa de 17 años al frente de la institución ferial, asumiendo discretamente otro destino en el ayuntamiento de ayuntamientos. Diversas direcciones adjuntas de área en Diputación, en estos días, aguardan inquilino. Atentos, a la mosca y al mosqueo.