“Tragantía”: la leyenda cobra vida sobre el escenario con Elisa Muñoz
El teatro de la Merced se rindió ante una nueva visión de la emblemática leyenda de Cazorla
Foto: Pedro Martínez
Elisa Muñoz es la "Tragantía".
La "TRAGANTÍA" de Elisa Muñoz es: ¿Cómo decirlo?, adentrarse en la parte emocional de la leyenda, lejos de la connotación terrorífica siempre asociada al mito de la “mujer serpiente”.
Nos recuerda, que los monstruos antes de serlo pasaron por su propio terror, su propia odisea de lo que les convirtió en lo que son.
Si bien la propia leyenda con su sentenciosa cancioncilla: “Soy la Tragatía, hija del rey moro, quien me oiga cantar, no verá la luz del día ni la noche de San Juan”. Lleva implícita una amenaza, tambien nos narra que fue escondida, en la mazmorra del castillo, para luego poder ser liberada. Algo que no llegó a ocurrir al morir su padre bajo la espada enemiga. Y ahí comenzó el calvario que la transformó en monstruo con el que asustar, desde tiempos inmemoriales, a los niños del lugar. Porque supuestamente en la noche de San Juan salía de su encierro para capturarles e incluso devorarles. 
Foto: Pedro Martínez
Con su nueva visión del mito, Elisa Muñoz es y ha sido profeta en su tierra. Como lo demostró el teatro de la Merced lleno hasta la bandera para ver su nuevo espectáculo "TRAGANTÍA".
Un alucinante viaje sensorial por la emblemática leyenda de Cazorla, que le otorga con esta interpretación una dimensión mas universal a la historia.
Desde su aparición en el escenario con una impresionante túnica roja, que se tornará oscura a medida que avanza la historia, y hasta su transformación en el temido ser. Nos hace viajar desde la alegría de una muchacha feliz en su entorno a la tristeza mas absoluta, y de ahí a la superación y fortaleza de quien no está dispuesta a rendirse aun a riesgo de perder toda inocencia y bondad.
El espectáculo cuenta con la maestría interpretativa al cante flamenco de Juan Ramón Romero, trasladando la emoción de cada momento de la historia, representando a la vez la figura del padre de la TRAGANTÍA (el rey moro). Y la impecable guitarra de Eduardo Mendoza
Foto: Pedro Martínez
El cuadro lo completa Elisa Muñoz, en una función donde la artista transmite otras lecturas escondidas en el trasfondo real que toda leyenda traslada a través de los siglos.
Elisa marca con cada uno de sus zapateados un mensaje rotundo de fortaleza y vida, suavizando cuando lo requiere el relato de la escena por etéreos y expresivos movimientos de danza clásica. Logrando una perfecta simbiosis, cuando se quieren traspasar con el arte de la expresión plástica las fronteras entre lo real y lo imaginario. La actriz y bailarina nos ha regala con su arte una versión de la TRAGANTÍA nunca antes vista ni tan siquiera intuida.
Cabe destacar que, en este espectáculo Elisa demuestra ser, como pocas, una artista completa, también por su declamación llena de fuerza y carácter.
El único elemento sobre el escenario representando la estructura del castillo de la Yedra es de un simbolismo incuestionable, sobre las cárceles que a veces nos impone la sociedad o nosotros mismos.
Foto: Pedro Martínez
En la ficha técnica tenemos que la dramaturgia y dirección escénica le corresponden a Elisa Muños.
Y a Diego Jimeno la dirección escénica y dirección de interpretación. Tambien es el autor de las letras de las canciones.
El premio a este derroche de arte fue el cerrado aplauso de un público puesto en pie.