El Archivo Municipal rescata la historia del Convento de San Francisco
El manuscrito, cuyo original data del 12 de enero de 1354, plasma la carta de merced por la que el rey Pedro I donó a la orden de San Francisco de Asís una casa
Foto: AYUNTAMIENTO
El Documento del Mes
El patronato municipal de Cultura de Jaén, a través del Archivo Histórico Municipal, ha designado como 'Documento del Mes' de noviembre un traslado o copia autorizada del siglo XVI que rescata la historia del desaparecido Convento de San Francisco.
El manuscrito, cuyo original data del 12 de enero de 1354, plasma la carta de merced por la que el rey Pedro I donó a la orden de San Francisco de Asís una casa, un huerto y derechos de agua para fundar dicho convento.
La Concejalía ha detallado en una nota informativa que el documento se exhibirá de forma gratuita durante todo el mes en el hall del antiguo edificio del Banco de España, en horario de lunes a viernes de 9,00 a 20,00 horas, para el disfrute de vecinos y turistas.
El espacio cedido por Pedro I a los franciscanos se sitúa sobre el solar que ocupa en la actualidad el palacio de la Diputación Provincial de Jaén. Se trata de un emplazamiento con un alto valor histórico, ya que allí se ubicaba el pequeño palacio que mandó levantar Fernando III y en el que residió durante unos ocho meses tras la conquista de la ciudad en 1246.
La donación real se realizó a petición de la justicia y regimiento de la ciudad de Jaén. El texto original describe que la propiedad donada se encontraba dentro de la muralla del arrabal y constaba de una casa y una huerta con árboles que en algún tiempo fue bosque. Asimismo, el documento garantizaba a la orden el acceso al agua limpia de las minas de Pedro Ruiz de Torres para el mantenimiento de la vegetación.
La orden de San Francisco mantuvo la gestión de este espacio durante cerca de 180 años, hasta que en 1524 se acordó su entrega a los Observantes, quienes lo habitaron hasta el siglo XIX. Tras la desamortización de Mendizábal en 1836 y los decretos de exclaustración, el inmueble pasó a manos del Estado.
El fin definitivo del histórico edificio se produjo en el año 1867, fecha en la que se inició su demolición completa para construir sobre sus ruinas el actual palacio de la Diputación de Jaén.