La banda de la próxima década se llama Ultraligera
El Xauen Bull Festival se encumbró anoche con un lleno histórico en La Alameda con casi 3.000 personas entregadas al grupo con mayor proyección del momento
Foto: RAMÓN GUIRADO
Ultraligera, Buenos Días Hiroshima y Delvin.
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Ultraligera, Buenos Días Hiroshima y Delvin.
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Ultraligera, Buenos Días Hiroshima y Delvin.
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Ultraligera, Buenos Días Hiroshima y Delvin.
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Ultraligera, Buenos Días Hiroshima y Delvin.
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Ultraligera, Buenos Días Hiroshima y Delvin.
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Ultraligera, Buenos Días Hiroshima y Delvin.
Salvo catástrofe para el panorama musical en español, estamos ante la que será la banda de la próxima década. Se llaman Ultraligera y si algún productor no se empeña en descafeinarlos están llamados a suceder a las grandes bandas de rock de las últimas décadas. Y digo rock porque desde que comenzaran su andadura musical con su primer EP, “Europa” (2023) y el LP “Pelo de foca” (2024) no han parado de girar por todo el país, pasando de pequeñas salas a llenar estadios, plazas de toros y ayer en Jaén, el Auditorio de la Alameda, memoria sensible de la historia de la música en la provincia, convirtiéndose en una formación más cercana al hardrock que al manido y ya tedioso indie español.
La gira de este año de Ultraligera comenzó el 4 de abril de 2026. El 4 de noviembre cruzarán el charco y estarán por Venezuela, México, Chile y Argentina (15 de noviembre en el Niceto Club de Buenos Aires), donde terminará el periplo que ha convertido a Ultraligera en un auténtico fenómeno musical. Han conseguido unir a varias generaciones, padres e hijos, que corean con entusiasmo sus canciones, algunas, ya auténticos himnos, como “Lapsus” que será el nombre del LP que saldrá a la venta a finales de noviembre o “La basura”, entre otras.
Pocas veces el Auditorio de la Alameda ha estado tan lleno y entregado a una banda como sucedió anoche en el Xauen Bull Festival 2026. Pero todas han tenido un nombre común, Enrique Iznaola, que aunque dedicado plenamente a su faceta cinematográfica como académico de Artes y las Ciencias Cinematográficas de España fue llamado a filas por el promotor y empresario jiennense Juan Álvarez Toro para hacer de este festival un delicatesen musical por el que han pasado Arde Bogotá, Ilegales, La Frontera, Los Zigarros, Los Enemigos y ahora Ultraligera, siempre acompañados por bandas jiennenses, como si de un digno sucesor del Lagarto Rock se tratara.
Ultraligera
Pero lo de anoche de Ultraligera merece una reflexión detenida. No es de extrañar viendo las referencias musicales de estos cinco chicos que no llegan a los treinta que evolucionaran de los lugares comunes del indie a un sonido mucho más contundente (duro, pero con apariencia suave como el pelo de una foca).
Javier Gismero, “Gisme” (voz y letras) creció influido por Green Day y Tracy Chapman; Coque Fernández (guitarra), lo hizo escuchando en bucle ‘Appetite for Destruction’, de Guns N’ Roses; Santi Urruela (bajo) a Pink Floyd, Led Zeppelin y Deep Purple; Mario Díez Llorente “Kash” lleva años formando parte de bandas tributo a Foo Fighters, Guns N' Roses o Soundgarden; y el más joven de todos, con 25 años, Martín Aparicio (batería), que sustituyó a Edu Míguez a las baquetas, es un apasionado del el rock argentino, y de bandas y artistas como Soda Stereo, Fito Páez y Calamaro.
Es lógico que cuando “Gisme” y Santi Urruela se cruzaron en el instituto Margarita Salas de Majadahonda para hacerse “hermanos”, sumaron a Coque Fernández y más recientemente a Martín Aparicio y “Kash”, pues el resultado fuera lo que vimos anoche: una banda de rock que parecen caídos como una bendición del mismísimo Seattle de los años ochenta con una estética grunge y, sobre todo, con una idea muy clara del proyecto que persiguen desde hace ya casi una década, mientras crecían con la misma velocidad que cambiaban los planes de estudios en nuestro país.
Ultraligera abrió el concierto, como viene siendo habitual en la gira, con “Lapsus”, que será el título de su próximo disco y que suena como una ametralladora. El tema dio pie a una histeria de hora y media, a pesar de lo corto de su repertorio. No faltaron “Tu problema”, “Alguna película” o “Cuando todo vaya mal” y los pilares de ‘Pelo de Foca’: “Silla de mimbre”, “Si tú supieras”, “Mala manía” y “La basura”, que abrió la parte final del concierto, una auténtica “Matanza en el hotel” boutique musical de La Alameda. Entraron en esta ocasión en el repertorio “Europa” y “El pueblo”.
A la mitad del concierto “Gisme” rompió la cuarta pared y recorrió buena parte de aforo. Y es que Gismero y la banda defienden que el público debe ser un miembro más de Ultraligera, algo que se tomó todo el mundo al pie de la letra en el Xauen Bull Festival con un público que se ganó, como dijo “Gisme”, independientemente del aforo (cerca de tres mil personas), estar entre los cuatro mejores espectáculos de la gira. Sea.
Antes de Ultraligera el Xauen Bull festival lo abrió Delvin, bajo la batuta del joven Manu López Mateas, que ofreció un concierto impecable rodeado de una nueva banda y con una creciente masa de seguidores. Delvin tiene un amplio futuro en la escena jiennense, con canciones cada vez más trabajadas tanto en la armonía como en el mensaje y con la fuerza arrolladora de Manu.
Buenos Días Hiroshima repitieron de nuevo en el festival y con el carisma de Miguel Férriz se metieron al público, que ya abarrotaba La Alameda, en el bolsillo. La banda, plenamente consolidada con las guitaras de José Trujillo y Juan Solís; el bajo de Alex Borasino; el teclado de Alberto Martínez y la batería de Julián Campillo, es uno de los activos de la escena musical jiennense con su pop lleno de melodías, algunas ya convertidas en himnos entre la parroquia local.
“Esto sí es una gran verbena” dijo el artista José Ríos, refiriéndose a una noche gloriosa en la que la organización estuvo a la altura de una responsabilidad tan grande como fue gestionar un lleno absoluto en el auditorio de La Alameda con una de las bandas más demandadas del momento y con un fin de fiesta a cargo de Juanca Supersub DJ que mantuvo a más de la mitad del aforo dando saltos hasta última hora.
Hay quienes cumplen sueños y los hay que simplemente cumplen. Larga vida al Xauen Bull Festival y no olviden dentro de diez años contarles a sus amigos y familiares que estuvieron viendo a Ultraligera en un festival de Jaén en el Auditorio de la Alameda.