Un pregón de recuerdos, religiosidad y homenaje

Francisco Juan Martínez prestó atención a la figura histórica de San Antonio Abad y recordó a los sanitarios y fallecidos por coronavirus

 Fiestas San Antón

Foto: EXTRA JAÉN.

El deán de la Catedral durante el pregón, ante autoridades y público en el Teatro Darymelia.

El deán de la Catedral, Francisco Juan Martínez Rojas, ha pregonado las fiestas de San Antón, en el teatro Darymelia, ocupando una tribuna desde la que, en primer lugar, agradeció la confianza del Ayuntamiento en su persona.

El alcalde, Julio Millán, presidió el acto. “Todos tenemos algunos recuerdos de infancia o de juventud ligados a la lumbre, las rosetas y la bota de vino. Estoy convencido que saldremos de este teatro con la ilusión de haberlos revivido”, dijo Millán.

Martínez Rojas deleitó con un verbo lleno de recuerdos y referencias a las tradiciones y la religiosidad de las fiestas, haciendo un símil entre la convivialidad que se vive alrededor de las lumbres, danzando cogidos de las manos y cantando melenchones; y la responsabilidad de todos para aunar fuerzas e ir de la mano en el camino de vuelta a la normalidad tras la pandemia por el Covid-19.



El pregonero inició su discurso refiriéndose al pueblo que lo vio nacer, Vilches, compartiendo sus recuerdos, recordando las canciones y el significado de la que es una “fiesta de convivencia para establecer lazos de acogida”.


Su pregón prestó atención a la figura histórica que da sentido a la Fiesta, San Antonio Abad, el padre de los monjes, por lo que ha supuesto en la historia de la Iglesia, además de la vertiente sanitaria. “A partir de su figura se creó la orden hospitalaria de San Antón o de los Antonianos para combatir el llamado fuego de San Antón o fuego sacro y que tuvo presencia en Jaén, sobre todo en La Loma, con dos hospitales cuyos edificios se conservan aún en Úbeda y Baeza”, explicó.

El pregonero unió el sentido terapéutico y sanador de San Antón con el hecho de celebrar de las fiestas de San Antón en pandemia por el Covid-19, homenajeando a los más de mil jiennenses que han fallecido por el virus y reconociendo a los sanitarios que “se han dejado la piel y la vida para combatir la pandemia”.

Defendió la raigambre en Jaén y otros lugares de estas fiestas. “Todavía los cristianos ortodoxos orientales no hablan de San Antonio o Antón, sino de Antonio el Grande”, señaló.

Y es que en Jaén tuvo mucha raigambre porque en la Catedral Gótica, San Antón ya tuvo una capilla que continuó en la Catedral actual, pero que perdió la titularidad en favor de San Fernando a finales del siglo XVIII. En la Capilla Mayor del Santo Rostro hay una gran imagen de San Antón, obra de Sebastián de Solís; y un cuadro de San Antón en el Museo de Jaén.

“Era muy frecuente en los documentos medievales el nombre de Antón, prueba de la devoción tan profunda que se le tributaba en Jaén a San Antonio Abad”, finalizó.