El Real Jaén firma una gesta para la historia y asciende a Primera RFEF

El equipo jiennense consigue su segundo ascenso consecutivo y vuelve a la tercera categoría del fútbol español tras remontar en el Estadi Balear (1-2)

 El Real Jaén firma una gesta para la historia y asciende a Primera RFEF

Foto: Miranda López (Real Jaén)

Los futbolistas del Real Jaén celebran el gol del ascenso a Primera RFEF

El Real Jaén es equipo de Primera RFEF. El equipo jiennense ha firmado este domingo una de las mayores gestas de su historia reciente tras remontar en el Estadi Balear como un equipo campeón para conseguir su segundo ascenso consecutivo tras el del año pasado a Segunda RFEF. El conjunto que dirige un Manolo Herrero de leyenda vuelve a la tercera categoría del fútbol español nueve años después. Los goles de Marco Siverio y Carrillo en la prórroga hicieron estallar de alegría a los cientos de aficionados jiennenses presentes en el Balear y a los miles y miles de lagartos que empujaron desde la capital del Santo Reino con los suyos (1-2). El sueño de un equipo que no entraba en la terna por la pelea a principio de temporada se hizo realidad gracias al trabajo de todo el club y al fútbol sensacional que ha practicado el conjunto de un Manolo Herrero que ha estado de matrícula de honor durante toda la temporada. Un proyecto deportivo que no para de crecer y que el año que viene competirá en una categoría que empieza a acercarse a la grandeza del Real Jaén.

Por fin llegaba el gran día para un Real Jaén que luchaba por un sueño y cuya última batalla tenía su punto y final en el Estadi Balear ante el Atlético Baleares. Tras la ventaja mínima de la ida gracias al tanto en el tiempo de descuento de Agus Alonso, el conjunto que dirige Manolo Herrero estaba a 90 minutos de firmar una gesta histórica, pero el reto esta vez iba a ser mucho más duro. Y es que enfrente estaba el Atlético Baleares, que solo había perdido un partido en casa en toda la temporada. Para el choque, el técnico jiennense ponía en liza su once titularísimo, con la idea de ser protagonista en el terreno de juego y evitar jugar con el resultado.

Con la grada de preferencia copada de aficionados jiennenses, el partido comenzaba con un Baleares que metía mucha intensidad. Centro lateral y remate de cabeza de Jaume Tovar, el ariete local, que se topaba con una buena mano de Morillas. Sin embargo, minutos después, en una jugada a balón parado, el meta lagarto llegaba tarde a la pelota, era arrollado por Moha Keita y el propio Tovar a puerta vacía aprovechaba para marcar el primer gol del partido ante la queja de toda la parroquia jiennense. Pese a que Morillas no leyera bien ese centro, la falta de Moha parecía más que evidente, pero los colegiados tiraron de localismo y no mostraron nada. La eliminatoria se igualaba muy temprano, aunque favorecía al equipo local en caso de una hipotética prórroga.



El gol sentó como un jarro de agua fría, pero poco a poco el Real Jaén fue ganando protagonismo con pelota y fue superando las líneas baleares tirando de calidad y pases filtrados. Ahí, las figuras de Adri Paz y Mario fueron importantes. Mario lo intentó en dos ocasiones con sendos remates que atrapó fácilmente Pablo García. La polémica volvió a castigar al equipo que hoy vestía de morado cuando, al filo del descanso, el colegiado no señalaba un penalti claro por agarrón a Marco Siverio. Pese a ello, el cuadro de Manolo Herrero tiró de paciencia y acabó la primera mitad mucho mejor que el Atlético Baleares, dominando el balón y coqueteando con el área local, pero sin llegar a golpear.

La segunda mitad mantuvo los mismos derroteros con los que acabó la primera, con un Real Jaén más protagonista y mejor plantado. Los futbolistas del mediocampo lagarto estaban compitiendo a un gran nivel y no permitían continuidad en el juego a los locales. Pero el Baleares, con muy poco, hacía mucho daño. Al contragolpe, Moha Keita conducía la pelota y dejaba solo a Jofre, pero Adri Paz realizaba una acción defensiva sobresaliente para evitar el segundo gol local.

Manolo Herrero empezaba a mover el banquillo con las entradas de Iván Breñé, Pelayo y Curro, con la intención de refrescar a un Real Jaén que iba perdiendo peso ofensivo con el paso de los minutos. Además, la tarjeta de Mauro podía comprometer al equipo en un final de partido que se preveía largo. Restaban diez minutos y Moha Keita iba a contar con un mano a mano clarísimo que Jaime Morillas detenía de forma salvadora. A la jugada siguiente, Curro recortaba a su par y lanzaba fuera cuando tenía un remate bastante claro. Ambos equipos lo estaban dejando todo en el campo para evitar la prórroga, y el cansancio comenzaba a hacer acto de presencia de manera notable.

En el tiempo de descuento, Mario Martos lanzaba desde fuera del área y se volvió a encontrar por tercera vez con Pablo García, pero el Real Jaén volvía a encontrar la pelota haciendo sufrir en defensa a los baleares. Las dos últimas jugadas del partido fueron dos ocasiones clarísimas para Moha Keita, que no lograba acertar al plantarse solo de nuevo ante Morillas, y Siverio, que se topaba con la pierna de Ullrich cuando la parroquia jiennense se echaba las manos a la cabeza. La mínima ventaja llevaba el partido a la prórroga, los últimos treinta minutos de la temporada.

Siverio y Carrillo sellan el ascenso

No estaba pasando nada en la primera mitad de la prórroga, pero cuando menos te lo esperas es cuando las cosas suceden. Tras una jugada embarullada en el área, Pablo García dejaba la pelota a merced de Marco Siverio, que fusilaba la portería local para poner el empate en el marcador. La parroquia jiennense explotaba de alegría por el tanto del ariete tinerfeño. Quedaba mucho aún, pero el Real Jaén necesitaba un gol y lo había conseguido.

La prórroga entró en ebullición, el Atlético Baleares se fue con todo arriba y el Real Jaén castigó como un auténtico equipo de leyenda. Saque de esquina lanzado a la perfección por Adri Paz y Carrillo, que había entrado hacía unos segundos para dar frescura a la zaga, se elevaba a los cielos de las islas para rematar a la escuadra de la portería de Pablo García. El Real Jaén daba la vuelta al choque, ganaba 1-2 y tenía medio ascenso en el bolsillo.

La segunda parte de la prórroga duró quince minutos pero pareció hora y media. El Atlético Baleares tiró con todo hacia la portería de Morillas, haciendo sufrir a un Real Jaén que se mantenía fuerte gracias al liderazgo de un Javi Moyano que estaba poniendo la rúbrica a una temporada sobresaliente. Lache se topó con el palo y Morillas no dejó opciones a los arietes locales por arriba. Quedaban segundos y el Real Jaén lo tenía. El árbitro señalaba el final y el éxtasis llegaba a la parroquia jiennense, que no se lo podía creer. Triunfo de campeón para lograr el sueño del ascenso a Primera RFEF.  

Un ascenso que es mérito de mucha gente. De unos jugadores que han demostrado ser los mejores de la categoría. De un entrenador que es una leyenda del club, si no lo era ya. De una directiva encabezada por Fran Anera, que está profesionalizando al club a pasos agigantados y cuyas decisiones están dando sus frutos. Y por supuesto, gracias a una afición que ha vuelto a demostrar que es de Primera División. El Real Jaén ha vuelto al tercer escalafón del fútbol español, y seguro que seguirán dando pasos hacia adelante para que el club siga haciendo soñar a todos los jiennenses.