El Expositor: Alojos y desalojos

Crónica política de la semana de Manuel Expósito Moreno

 El Expositor: Alojos y desalojos

Madrid, Puerta del Sol.

Los inquilinos, desposeídos y concienciados, han vuelto a darse de bruces con la realidad de un capitalismo salvaje que inunda de apartamentos turísticos y pisos de lujo el centro de las urbes. El problema no son los alquileres en la España vaciada, o semivaciada, donde la demanda se halla reconcentrada en flujos de curso o temporada, caso de la Jaén universitaria. Tuvieron que desahuciar a la pobre Maricarmen (a la que ha atacado la caverna con saña inmisericorde, a voz en grito, en sede parlamentaria y en redes sociales) para que el Gobierno de coalición progresista se pusiera, deprisa y corriendo, las pilas. Dos decretos que pretendían blindar los derechos de quienes carecen de ellos ante el interés creciente de los fondos de inversión por la codiciada fruta prohibida del Edén inmobiliario, esto es, manzanas enteras de las grandes ciudades, que tumbó la aritmética del tridente derechista (PP, Vox y Junts), protagonista estelar del rumbo estertóreo de la legislatura estatal. La disyuntiva está clara. Lo ha avanzado el ex director del gabinete de Moncloa, Iván Redondo: giro radical por parte del partido de Puigdemont, este mismo lunes, o consulta a las urnas el domingo 29 de noviembre. No hay más cera que la que arde, desesperadamente, en esa ciudad improvisada en 5 días, en pleno centro de la metrópoli, con vistas a la Real Casa de Correos, kilómetro 0: 49 calles, 29 plazas, 1.283 viviendas pequeñas, paredes de tela, puertas con cremallera, sin baños, sin cocina, sin hipoteca, sin alquiler, sin casero… Efímera como el sueño revolucionario de una semana en rojo de octubre, una comuna de jóvenes fundó una ciudad condenada al desalojo, a la huelga general y a la convocatoria anticipada de elecciones generales. La intervención del ministro Pablo Bustinduy, el viernes, ante el pleno del Congreso, marca un clarificador punto de inflexión estadístico en el debate: “En este país el 20 por ciento de la población vive de alquiler, hay un 5 por ciento de hogares que perciben rentas en concepto de ingresos por alquiler, en los últimos 14 años el número de familias españolas que poseen 1 inmueble ha caído un 14 por ciento, los grandes tenedores han cuadruplicado su patrimonio inmobiliario en estos años, hoy el 61 por ciento de los alquileres en España es propiedad de multiarrendadores y personas jurídicas, 6 de cada 10. En ciudades como Madrid y Barcelona ese número es mucho mayor. En la ciudad de Barcelona 16.000 personas poseen 200.000 pisos en alquiler. La renta de cualquiera de esos multiarrendadores cuadruplica la media de una familia de inquilinos. El patrimonio de los multiarrendadores multiplica por 450 veces el patrimonio de los inquilinos. El mercado de alquiler en este país funciona como un mecanismo de trasvase de rentas de las clases trabajadoras, de quienes menos tienen, a las clases propietarias, a quienes más tienen. Las medidas que contemplan los decretos-leyes de hoy implican una transferencia a la inversa: 624 millones de euros que pasarían de los propietarios a los inquilinos. Por eso, no va de aritmética parlamentaria. Lo que van a tumbar votando que no, hoy, es precisamente eso, que 624 millones de euros vayan a los bolsillos de quien ya cuadruplica las rentas de las familias trabajadoras, y que lo paguen de su bolsillo el trabajador, la trabajadora, con el fruto de su esfuerzo”. La vivienda es la principal preocupación social, sí, sin duda, pero convertir los comicios en plebiscitarios no va a resultar tan fácil a un sanchismo que ve a su izquierda a sus socios de referencia, Frente Amplio, en adelante, aún en paños menores y a su derecha a un Feijóo que compone ya el puzle de su primer Gobierno mientras su aliado natural, Abascal, adopta, ante Dios y ante la Historia, poses propias de un vicepresidente primero de armas tomar.

En Jaén, para su clase política, entretanto, tamaña diatriba se antoja colateral, accesoria, tal que todo ese talento joven que se fuga en busca de oportunidades a torres de Babel, lejanas en tren, donde el alquiler de una habitación o un piso compartido engulle, cada principio de mes, del 50 al 70 por ciento del sueldo rácano de un recién egresado. La semana se cubrió de gloria en la provincia merced a la fragancia de los primeros aceites verdes de la campaña. Ramón Fernández-Pacheco, el consejero del ramo, vino a Geolit a presentar un aforo esperanzado de cosecha de 575.000 toneladas de aceite de oliva jiennense (casi un 48% por encima de la última), en un contexto productor andaluz de 1.261.200 toneladas (superior un 29% a la 2025/2026). Pintiparado avance para que, pese a un exiguo enlace de campaña de 300.000/350.000 toneladas, el precio en origen, en cualesquiera de las categorías, no supere, hoy por hoy, los 3 euros. Las organizaciones agrarias, así las cosas, aprovechando la visita del ministro Luis Planas, también en Geolit-Mengíbar, al estreno de las nuevas instalaciones de Pieralisi, reclamaron la activación del mecanismo de autorregulación y retirada temporal de aceite de oliva ante la previsión de una campaña de producción abundante y la consiguiente caída de precios en origen, o lo que es lo mismo, la inédita aplicación del artículo 167 bis del Reglamento (UE) nº 1308/2013, implementado a nivel nacional a través del real decreto 84/2021. Planas, que situó el cálculo de producción española 2026/2027 en 1.602.000 Tm. (23% más que la anterior), aplazó la decisión a la primera quincena de noviembre cuando el remanente en las bodegas al cierre de la campaña de comercialización y los aforos de las distintas comunidades autónomas se consideren definitivamente ajustados, recordando que la hipotética operación de Market withdrawal, jamás aplicada hasta la fecha, no podrá superar las 250.000 toneladas. Aunque la doctrina del mandatario Planas siempre exija anteponer la cautela a cualquier urgencia coyuntural, toda vez que la meteorología debe de acompañar para que se consume una campaña media-alta, nunca alta o muy alta, los representantes autóctonos del sector oleícola insisten en que el preponderante -en secanos y regadíos de Jaén- olivar tradicional es una ruina vendiendo a menos de 5 euros/kilo. ¿A 4€, más la subvención europea, no resultaría suficientemente rentable?



Liderazgos emergentes, en lucha, con el reto electoral a la vuelta de la esquina. Juan Latorre, el líder sereno de la generación 2.0 del socialismo provincial, reflexionaba en el acto de los ‘Premios Jaén, Paraíso Interior’ sobre una Jaén de las oportunidades que redobla su capacidad de promoción de valores eternos y de recuperación patrimonial de la memoria colectiva, caso de la rehabilitada iglesia de Santa Catalina del antiguo convento de Santo Domingo, marco del evento. Cumple sus 100 primeros días al frente de la Diputación y volverá a optar a la alcaldía de Arjona. 75 días, con sus noches, lleva como delegado del Gobierno de la Junta en Jaén el entusiástico líder popular, Erik Domínguez, que, este viernes, tuvo agenda programada en la célebre feria de cultura pop, videojuegos, figuras del manga y el anime, San Diego-Comic-Con de Málaga, acompañando a las startups alojadas en el antiguo Banco de España de Jaén. En el ferial de Úbeda, ese mediodía, los 2 sectores que rivalizan por el poder en el PP local se quedaron esperando a Godot en la tradicional comida de confraternización. Al menos, templando gaitas, anduvo por allí Chiqui. Erik, también, formará parte de una de las candidaturas de cara a los comicios locales del 23 de mayo. Continúa aspirando a presidir la corporación provincial y el trampolín ahora no sería la capital, error estratégico superado, sino su municipio de origen, Guarromán. Quieren, y se quieren, Juan y Erik. Y, a veces, sin que sirva de precedente, sus propios discursos les deslumbran.