Úbeda espera recolectar 50.000 kilos de sus naranjos ornamentales
El municipio posee un total de 850 naranjos
Foto: Ayuntamiento de Úbeda
La concejala Medio Ambiente de Úbeda, Teresa Torres
La ciudad Patrimonio Mundial de Úbeda (Jaén) espera recolectar 50.000 kilos de fruta de los 830 naranjos ornamentales que hay repartidos por el municipio. Su destino, según se ha informado desde el Ayuntamiento, será la elaboración de mermeladas, pero también se utilizarán en la alimentación animal.
La campaña de recogida comenzó en febrero y se está desarrollando de manera progresiva en diferentes calles y espacios del municipio, aunque debido a las lluvias los trabajos se han retrasado respecto a la planificación inicial.
La recogida forma parte de los trabajos periódicos de mantenimiento del arbolado urbano y que tienen como objetivo mantener en buen estado los espacios públicos, además de evitar la acumulación del fruto en la vía pública, lo que podría generar suciedad o situaciones de riesgo para peatones y vehículos.
De los 830 naranjos con los que cuenta Úbeda, 784 se localizan en la ciudad y el resto se distribuye entre las pedanías de Santa Eulalia, El Donadío, Solana de Torralba, Veracruz y San Miguel.
Los trabajos de recogida se encuentran ya en su fase final en el casco urbano, donde únicamente quedan algunos puntos concretos por completar, estando previsto que a lo largo de esta semana finalicen las labores en la ciudad para continuar posteriormente en las pedanías.
La recogida se realiza a través de una empresa adjudicataria del servicio mediante el correspondiente proceso de licitación, con un contrato que cuenta con un importe total de 11.265,10 euros.
De forma paralela a la recogida, durante estos días también se están llevando a cabo trabajos de poda en los naranjos, una actuación con la que se busca favorecer el correcto desarrollo del arbolado, mejorar su estado fitosanitario y contribuir a su adecuada conservación dentro del paisaje urbano.
En cuanto a la producción estimada, cada árbol puede generar entre 50 y 80 kilos de fruto, situándose la media en torno a 65 kilos por naranjo, lo que supone que la campaña podría alcanzar aproximadamente 50.000 kilos de naranjas recolectadas en todo el término municipal.
Esta intervención permite también mantener las calles "más limpias y seguras", ya que, aunque la naranja tiene principalmente un valor ornamental, su caída al suelo "puede generar suciedad y posibles riesgos tanto para peatones como para vehículos".
Las naranjas recogidas se trasladan a un gestor autorizado. De este modo, se destinan principalmente a la elaboración de mermelada de naranja amarga y otros productos derivados, además de utilizarse también en alimentación animal.