El Expositor: A los pies de los caballos

Crónica política de la semana de Manuel Expósito Moreno

 El Expositor: A los pies de los caballos

Zapatero, en Jaén, hace justo un mes.

Liquidadas las elecciones andaluzas del 17M, voto del extranjero incluido, como ya sucediera 4 años atrás, el PP, indiscutible primero, proclamaba su legítimo derecho a ambicionar con fundamento, en apenas 1 año, el gobierno de la Diputación. Érik Domínguez, después de reunir a su comité permanente, imbuido del espíritu indómito de Luis Aragonés, a 20 días del inicio del Mundial, lo resaltaba en su segundo análisis público de los resultados. Ganar, ganar y ganar. La voluntad democrática del soberano pueblo jiennense condensada en una mayoría social que extrapolada al ámbito municipal (primera fuerza en 67 de los 97 municipios) situaría, al fin, a un dirigente de la derecha/centroderecha al frente de la corporación provincial. Los dos últimos eslabones de la cadena. Arrebatar, por vez primera, el control del ayuntamiento de ayuntamientos al PSOE y recuperar La Moncloa. Así, o a la inversa, toda vez que el orden de los factores no altera el producto. Esto es, un pleno, un rodillo, que no ha conocido esta tierra desde la caída de Felipe González en 1996. Todos los huevos de poder en la misma cesta. Incluido el consistorio jaenero, la única capital sin alcaldía del Partido Popular. Sabido es que Jaén escuece, doblemente, al PP. La indefinida identidad de alcaldable agita el casting, preferiblemente mujer, de María Luisa del Moral a Reyes Chamorro. Agustín González Romo, secreto a voces, aguarda hueco sevillano en la nueva estructura de la Junta. El inevitable acuerdo de investidura/legislatura con Vox (si se quedara fuera del Gobierno, la ultraderecha se pirra por presidir en las Cinco Llagas y mandar en Canal Sur) solivianta al rebaño, desde la consejería en funciones de Lina García a los cargos intermedios y las delegaciones territoriales (para la Delegación del Gobierno, definitivamente, dilema, ¿Ana Belén Mata o Miguel Contreras?). Enfrente está el ajedrezado Partido Socialista de Jaén, con sus torres de Arjona, Juan y José Latorre, sus reyes de Bedmar, Paco y Juanfran, y la reina que va por libre, Ángeles Férriz. De los escorzos y diagonales de los alfiles de las alcaldías grandes -que un día soñaron con ser príncipes/princesas-, las eles de los caballos con escaño y los útiles peones locales ya les hablaré otro día. El caso es que, este lunes, el flamante relevo de Paco Reyes, Juan Latorre, escenifica la activación formal del proceso hacia su toma de posesión en el palacio de san Francisco mediante la celebración de un comité provincial extraordinario. Salvado el trámite orgánico de bombo sin boato, el pleno de la Diputación de puesta de largo podría no ser el ordinario del mes, 29 de mayo, sino apenas unas horas más tarde, el lunes, 1 de junio, puesto que el siguiente estaría demasiado cerca de la constitución del Parlamento de Andalucía, 11 de junio, y la tramitación de los contratos laborales de confianza que expiran con la salida de Paco Reyes de Presidencia requiere del margen de unos cuantos días. Su suplente, en el registro de candidaturas de la Junta Electoral, es Julio Millán, pero todo hace indicar que el alcalde de Jaén renunciaría en favor de un munícipe de Sierra Mágina. Así, con los 3 diputados provinciales socialistas por el partido judicial de Jaén, mantendríase el equilibrio entre la comarca del presidente saliente, la capital -África Colomo- y el área metropolitana -Paqui Medina-. Con todo, a bote pronto, Reyes, parlamentario andaluz de nuevo cuño, se mantendrá en la Diputación como diputado raso hasta que se consensue el nombre de su sustituto. Julio, conviene el staff, tiene que seguir centrado, en cuerpo y alma, en la cuadratura del círculo de cara al 23M de 2027, los 14 de su quiniela: subir de 11 a 12, que JM+ conserve al menos 1 y que Adelante Andalucía se estrene. Aferrarse a aquella suerte de soledad sonora que cantara Juan Ramón Jiménez, embaucando/engatusando, a la vez, a dos novias, “Para ver si no se iba, la engañé con una rosa: cuando llore, llorará con música y con aroma”. El más difícil todavía.

Un auto del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama deja al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero a los pies de los caballos al exigir una exhaustiva investigación por la comisión de supuestos delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capital en la gestión del rescate, en plena pandemia, de la compañía aérea Plus Ultra. La segunda muerte de Bambi, editorializa socarronamente, este finde, Julia Otero. La imputación de Zapatero deja en shock al Gobierno y al PSOE, titula la Ser. ¿Qué va a hacer El PP? ¿Verlas venir o moción de censura, aunque sea condenada al fracaso como la de Felipe González en 1980? El presidente del PNV, Aitor Esteban, ve “irresponsable” que Pedro Sánchez siga más allá de 2026 por una “agenda descontrolada y judicializada”. Enric Juliana, en La Vanguardia: “Una agencia de inteligencia USA ha participado en la investigación. (…) Las fidelidades están en venta en Caracas, y Zapatero tiene abierto un expediente en Washington desde que en abril de 2004 retiró las tropas españolas de Irak. No deja de ser significativo que los elementos más adversos contra Zapatero hayan sido aportados a la Unidad de Delitos Económicos y Financieros (UDEF) de la Policía Nacional por la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos, a cuyos agentes en Madrid fue encomendada la tarea de desencriptar un teléfono móvil intervenido al empresario venezolano Rodolfo Reyes Rojas, ex directivo y accionista de Plus Ultra”. El informe de la UDEF fue clave para el auto de imputación y la UDEF sin la proactividad de los servicios de inteligencia USA no hubiera llegado a nada. Vox se manifestaba, este sábado, en Madrid, pidiendo prisión provisional para Rodríguez Zapatero. Horas antes, el viernes, el embajador de EEUU en España, Benjamín León, recibía, en su residencia oficial, al líder de Vox, Santiago Abascal. Nuestros expresidentes, sobre todo Felipe y Aznar, desde sus confortables retiros retribuidos, siempre se relacionaron con los lobbies, con los grupos de presión a los gobiernos para promover políticas favorables a sus intereses. ZP siguió esa senda, destacando sobremanera en su papel de mediador entre gobierno y oposición de Venezuela. Pero, a la vista está, no todos son iguales, en tanto la carga probatoria de presuntas conductas reprobables aparecen contundentemente en algunos casos, mientras que en otros no supera la categoría, por muy fundada que sea, de mera sospecha. Zapatero, pues, a los efectos del escrutinio mediático de Gran Hermano, es ya culpable porque será imposible que la demostración de lo contrario deje su imagen como estaba antes. Cuenta atrás hacia el 2 de junio. El club de fans de ZP en Jaén, creado hace justo un mes, en Ifeja, pacífica y ordenadamente, se disuelve.