‘Lee aunque te estés ahogando’. Estatua finesa.
Ya me habían avanzado, hace semanas, que el tranvía volvería a circular por Jaén en periodo electoral. Era lo normal, tal y como se administran los tiempos y la propaganda en la política actual, a un mes escaso de los comicios autonómicos. La consejera Lina García, cabeza de lista provincial del PP, confirmada la adjudicación del contrato de operación del sistema tranviario a la UTE Ruiz/Barraqueiro -Menos mal que nos queda Portugal-, a la tercera va la vencida, remarcaba el compromiso cumplido por Juanma Moreno, un decir, con el monumento conmemorativo de las batallas de Jaén, habidas y por haber, convidado casual de piedra, como telón de fondo. El problema de Jaén nunca fue de voluntad, sino de plazos. La sempiterna justificación de unos gobernantes que se comportaron respecto a esta tierra por debajo de las esperanzas, pero por encima de las dificultades. Del “No me subo” de Fernández de Moya al tranvía a este “Aparten, que voy primero” de Moreno Bonilla, ciertamente, media un abismo de pruebas, ensayos, brindis al sol y mucha palabrería. Este sábado de autos, primavera de veras, al fin, el filólogo Carriscondo Esquivel, don Francisco, pronunciaba, en el Teatro Principal de Andújar, el sentido pregón de la inminente Romería de la Virgen de la Cabeza, andujanía inflamada mediante una cuidada exhortación mariana, instantes antes de que, en la Ifeja capitalina, 13.000 almas desataran la locura electrolatina de la música-fusión del tecno, el house y el dance con el trap, el reguetón, la bachata, el merengue y el flamenco urbano, imantadas por el poder magnético de JC Reyes, Juan Magán, Lia Kali, Lucho RK, Xiyo y Fernández y Kabasaki. Tanto público concentrado como el estudiantado de grado que tiene la UJA en este curso que está a un tris de concluir. Latinos y latinoamericanos, hispanos e hispanoamericanos, comunicándose a partir de una inequívoca vulgarización/trivialización en el uso del idioma compartido. Carriscondo, que sabe mucho de lo que va el paño, catedrático universitario en Málaga, incisivo a la par que sarcástico, alude frecuentemente a la chonificación/canificación del lenguaje en castellano, oral y, en mayor medida, escrito -en degenerativas redes sociales hasta lo grotesco-. El mal español de muchos, consuelo de 635 millones de tontos. El Consejo Andaluz de Universidades, Córdoba, aprobaba, en las últimas horas, la distribución de los casi 1.800 millones de euros que la Junta, en el marco del ejercicio presupuestario 2026, transfiere a las universidades públicas, así como un refuerzo financiero adicional de 37,5 millones de euros. El rector de la UJA, Nicolás Ruiz, consecuente, espadas en alto, el único que no votó a favor, se abstuvo. Esta misma semana, el martes, la Universidad de Sevilla, la más grande de la región, 71.000 alumnos, 7.600 profesores, presentaba un plan de recortes de 16 millones de euros, que obliga al rectorado a reducir grupos -metiendo más alumnos por aula- o cerrar el turno de tarde, entre otras medidas restrictivas. Esto es, las barbas del vecino. El 29 de abril, horas previas a la campaña electoral propiamente dicha, sin cambios, la Plataforma en defensa de la UJA mantiene la movilización convocada. ¿Cogerá la pancarta el rector? La pregunta del millón.
El jueves es el Día del Libro. El jueves, aviso: Yo, libro. Todo está en los libros y todo empieza en la escuela. Todo se diluye en discursos políticos hueros, pese a que todo se adivine plausible en campaña electoral. Tras el trámite preceptivo del proceso previo de escolarización, del 1 al 31 de marzo, la tendencia que marca la demanda menguante por el descenso de la natalidad se agudiza. El primer paño caliente en la provincia, a bote pronto, empezando por el pueblo más grande, Jaén capital, pasará por reducir la ratio por aula: de 25 a 22, en Primaria; de 30 a 27 o 28, en Secundaria; de 35 a 32 o 33, en Bachillerato. Aún así, la situación obligará a seguir suprimiendo líneas en las zonas más tensionadas. Ejemplo ilustrativo, la Zona 5 de Secundaria, cuyo instituto de Bachillerato de referencia es el Fuente de la Peña, de La Alcantarilla a la Ctra. de Los Villares, concentra en su área de influencia 2 colegios públicos de Primaria, Martín Noguera y Santo Tomás, y hasta 4 centros concertados de Secundaria/ESO, también con ciclos de FP: Divino Maestro, Andrés de Vandelvira, Santa María de los Apóstoles y Marcelo Spínola. Por mucha garantía legal blindada que tengan los conciertos educativos, sostener 2 unidades de ESO con poco más de una treintena de solicitudes se torna complejo. ¿Continuará, así las cosas, reduciéndose de modo sistémico la oferta en centros públicos o no cabrá otra que aplicar también tijera en los privados-concertados? Del ruego al quebranto, de la reclamación judicial a la adopción de medidas cautelares, solo hay un paso. ¿Jaén, desconcertada? Sin salir del aula, otro proceso, el extraordinario de regularización de la estancia de migrantes en nuestro país, patentiza la insuficiencia de personal de refuerzo para la adaptación especializada de un alumnado, mayoritariamente de procedencia sudamericana, magrebí y subsahariana, en fase de adaptación lingüística e integración sociocultural. Sin más medios, sin profesores de apoyo, allá se las compongan los equipos directivos como Dios les dé a entender. Y Dios, por lo general, sabido es, aprieta, pero no ahoga. Aquí y ahora, a la par que en el resto del país, en la Jaén de puertas adentro, patronal y organizaciones agrarias -necesitadas de mano de obra en el campo, la hostelería y el cuidado de personas dependientes-, sindicatos y oenegés, la Iglesia y sus prebostes, abogan decididamente por una legalización/normalización/naturalización de la migración irregular que pone en el brete del garete la hipocresía de esa ultraderecha que criminaliza demagógicamente a los parias que vienen de fuera, aunque muchos de ellos/ellas le saquen las castañas del fuego. A punto de visitarnos, el papa Prevost, León XIV, incluyéndose, implicándose, porque Dios está de nuestra parte, toma partido, contra la guerra, el racismo y la xenofobia aporofóbica, partido hasta mancharse. ¿A quiénes más renta sostener el precariado en las sombras? Estamos tocando el fondo, que diría Gabriel Celaya.
La precampaña electoral avanza hacia su quincena fantástica, la primera de mayo. Entre sondeos favorables y romerías reportajeadas, el PP-A se las promete felices, por más que el último cociente/resto mayor ‘D'Hondt’ en 5 provincias preocupe sobremanera al jefe. El reñido trecho, con o sin repecho, de 52 a 57 escaños. Juanma Moreno pone el dedo en la panza del exceso de confianza en un triunfo clamoroso que no por presentido es ya un hecho. Cuidado con las contingencias de última hora, sobre todo, en materia sanitaria. Después de los ‘mea culpa’ reiterados por los fallos en los cribados de cáncer de mama o el cierre inopinado en el casco urbano del centro de salud de Cazorla, emergen quejas por doquier de usuarios que dicen desconocer, hoy por hoy, la identidad de su médico de familia. ¿Que qué es lo que pasa? En plena resaca postpandémica, 2022, la Junta de Andalucía impulsaba la Estrategia Andaluza para la Coordinación Sociosanitaria, documento que refuerza la atención primaria en residencias de personas mayores. Aunque la asignación de médico de familia es un derecho previo, la normativa de 2022 y la nueva orden de residencias de ese año buscaron garantizar y agilizar que cada residente tuviera un médico de atención primaria de referencia, determinado por el centro de salud correspondiente, especialmente en el contexto de atención a personas mayores en instituciones. La medida obligada caotiza hasta tal punto la concreción de los cupos de los facultativos, cuyo plantel en Jaén siempre es deficitario, que las reclamaciones en los centros de salud se cuentan ya por centenares. ¿Cómo que no tengo asignado un médico de cabecera? Un sindiós, don Juan Manuel, óigame bien.