¿Quién cuenta las bombillas?
Crónica corrosiva de una oposición que, si fuera una bombilla, estaría para reciclar
Manuel Palomo Montoro. Dedicado a vivir con dignidad, aunque todavía no haya manual oficial. Practicante del afecto antiguo, de ese que no incluye emoticonos ni notas de voz eternas. Especialista en gratitud reciente: nunca es tarde si la ironía acompaña.
Crónica corrosiva de una oposición que, si fuera una bombilla, estaría para reciclar
“No sabía dónde estaba, pero el nombre me ponía romanticón”, le recordaba a joder