La capital abraza con devoción el Corpus Christi

Jaén se echa a la calle para acompañar a Jesús Sacramentado en el Día de la Caridad

 La capital abraza con devoción el Corpus Christi

Foto: OBISPADO DE JAÉN

Corpus Christi en la capital.

Bajo el lema «Elige amar, elige comunidad», propuesto por Cáritas para la celebración del Día de la Caridad en la solemnidad del Corpus Christi, cientos de jiennenses han respondido a la invitación congregándose desde primera hora de la mañana en la Catedral de Jaén para participar en una de las celebraciones más significativas del calendario litúrgico.

La Santa Misa ha estado presidida por el obispo emérito de Jaén, Ramón del Hoyo López, debido a que el obispo diocesano, Sebastián Chico Martínez, se encuentra en Madrid participando en los actos de la visita apostólica de Su Santidad el Papa León XIV a España. Junto al Obispo emérito han concelebrado numerosos sacerdotes de la ciudad, así como los miembros del Cabildo Catedralicio. También han participado el Vicario General, D. Juan Ignacio Damas, y el Provicario General, D. José Antonio Sánchez Ortiz.




Como es tradición en esta solemnidad, la celebración ha contado con una amplia representación de la sociedad jiennense. Entre los asistentes se encontraban autoridades civiles, militares y académicas de la provincia, entre ellas el subdelegado del Gobierno en Jaén, Manuel Fernández Palomino; miembros de la Corporación Municipal; el subdelegado de Defensa; representantes de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Local; así como una destacada representación de la Universidad de Jaén.

La Eucaristía ha reunido igualmente a miembros de Cáritas Diocesana e Interparroquial de Jaén, niños que han recibido este año su Primera Comunión, representantes de las cofradías de Pasión y Gloria de la capital, de la Agrupación de Cofradías y de diversos movimientos eucarísticos de la diócesis.

Las lecturas han sido proclamadas por la Hermana María Carolina, de la Unión Eucarística Reparadora (UNER), y la Hermana Pilar, de las Mercedarias del Santísimo Sacramento, congregaciones profundamente vinculadas a la espiritualidad eucarística. Junto a ellas han participado dos seminaristas diocesanos. El Evangelio ha sido proclamado por el Vicario General, D. Juan Ignacio Damas.


Homilía

En su homilía, el obispo emérito de Jaén, Ramón del Hoyo López, recordó que la solemnidad del Corpus Christi permite contemplar con especial intensidad el misterio que la Iglesia celebra cada día en la Eucaristía. En este sentido, explicó que «Dios mismo se nos da como alimento sagrado, remedio en favor de nuestra inmortalidad y prenda de nuestra futura resurrección», advirtiendo de que la familiaridad con este sacramento puede llevar a olvidar la grandeza del don que encierra.

Asimismo, señaló que la procesión del Corpus manifiesta públicamente la fe de la Iglesia en la presencia real de Cristo en la Eucaristía. Por ello, afirmó que «la Eucaristía es un sacramento permanente que debe ser mostrado y adorado para que sea cada vez más deseado», invitando a todos los fieles a acercarse a la fuente de vida que es Cristo Sacramentado.

Don Ramón subrayó también la estrecha relación entre la adoración eucarística y el compromiso con los hermanos. Así, recordó que «el encuentro con Dios no es completo ni sincero si no existe una voluntad eficaz de encuentro con todos nuestros hermanos». Del mismo modo, insistió en que la Eucaristía es fuente de gracia y de alegría, pero solo cuando se vive desde la fraternidad y la renuncia al egoísmo.

En referencia al Día de la Caridad, el pbispo emérito llamó a tomar conciencia de las numerosas situaciones de vulnerabilidad presentes en la sociedad actual. Ancianos, enfermos, personas sin hogar, inmigrantes, mujeres desamparadas o niños abandonados fueron algunos de los rostros del sufrimiento que evocó durante su predicación. Frente a esta realidad, recordó que la atención a los más necesitados «no es una cuestión de mayor o menor generosidad, sino un signo indispensable para quien quiere seguir verdaderamente a Jesucristo».

Igualmente, destacó que el Señor siempre estuvo cerca de los pobres y excluidos, por lo que la celebración del Corpus Christi y del Día de la Caridad constituye una llamada a vivir una caridad auténtica y comprometida. En este sentido, exhortó a los fieles a no dejarse dominar por el egoísmo ni por el afán de poseer, sino a cultivar una verdadera fraternidad cristiana.

Finalmente, animó a los presentes a colaborar generosamente con la colecta destinada a Cáritas Diocesana, haciendo que la ayuda material sea expresión de un amor sincero y evangélico. También tuvo un recuerdo especial para el Santo Padre, el Papa León XIV, presente estos días en España, destacando además una de las ideas que el Pontífice compartió en su visita a un centro de Cáritas en Madrid: «La caridad es el alma que cambia la historia».

Tras la comunión, Jesús Sacramentado fue colocado en la Custodia para salir al encuentro de su pueblo. Bajo una lluvia de pétalos y el repique de las campanas de la Catedral, el Señor cruzó las puertas de la Seo jiennense para recorrer las calles del casco histórico de la ciudad, acompañado por cientos de fieles que quisieron participar de este acto de fe y adoración al Pan del Cielo. En un recorrido salpicado por bellos altares con referencias eucarísticas.

Niños de Primera Comunión, cofradías, movimientos eucarísticos y numerosos fieles acompañaron el cortejo procesional, mientras los sacerdotes custodiaron el trono eucarístico a lo largo del recorrido. Las calles engalanadas y los altares levantados para la ocasión se convirtieron en expresión visible de una fe que sigue viva y que reconoce en la Eucaristía la presencia real de Cristo.

La procesión concluyó en la Plaza de Santa María, donde con el Santísimo Sacramento se bendijo a los fieles congregados desde el balcón central de la Catedral. Así terminaba una jornada en la que Jaén volvió a echarse a la calle para proclamar su amor a Cristo Eucaristía, fuente de comunión, esperanza y caridad para el mundo.