Sumilleres jienenses impulsan incluir el AOVE en concursos internacionales
La Asociación Jiennense de Sumilleres trabaja para reforzar la presencia del aceite de oliva virgen extra en la formación de los profesionales de todo el mundo
Foto: ASOCIACIÓN JIENNENSE DE SUMILLERES
Asamblea geranl de la asociación celebrada en Cerro Puerta.
La Asociación Jienense de Sumilleres ha celebrado en Cerro Puerta, en Jaén capital, su asamblea anual, un encuentro que sirvió para realizar balance del trabajo desarrollado durante el último ejercicio, plantear los objetivos para el nuevo periodo y abordar algunos de los principales retos de futuro de la profesión.
Entre ellos, la asociación puso especialmente el foco en el trabajo que se viene desarrollando para incrementar la presencia del aceite de oliva virgen extra en el ámbito profesional de la sumillería, tanto dentro de los programas internacionales de formación como en las competiciones dirigidas a estos profesionales.
El presidente de la Asociación Jienense de Sumilleres, Marcos Reguera, destacó en este sentido la colaboración que se está manteniendo con la Unión Española de Sumilleres (UES) y la Association de la Sommellerie Internationale (ASI): "Uno de los retos importantes es el trabajo que estamos realizando desde la Asociación de Jaén, junto a UES y ASI, persigue introducir el aceite de oliva virgen extra dentro de los concursos internacionales de sumillería y de los programas de formación para sumilleres de todo el mundo", señaló Reguera.
Una línea de trabajo especialmente vinculada a una provincia como Jaén y que pretende contribuir a que el conocimiento del AOVE forme parte de las competencias de los profesionales de la sumillería junto a otros productos y bebidas que tradicionalmente han ocupado un espacio central en su formación.
La asamblea contó con la participación de Rafael Bellido, presidente de la Unión Española de Sumilleres, quien abordó con los asociados las herramientas de formación y certificación profesional que se están desarrollando desde las organizaciones de sumilleres. La Association de la Sommellerie Internationale reúne actualmente a organizaciones profesionales de 70 países y dispone de un sistema internacional de certificaciones y exámenes orientado a armonizar los conocimientos y competencias exigidos a los sumilleres profesionales.
La garnacha: una variedad a través de diferentes paisajes y terrenos
Una vez concluida la parte institucional de la asamblea, Antonio José Cristofani, 'Che', Mejor Sumiller de Andalucía 2026 y corresponsable del restaurante Cantina La Estación de Úbeda, dirigió una cata 'a ciegas' planteada como un recorrido por las diferentes expresiones de una misma variedad: la garnacha.
La propuesta buscaba deliberadamente eliminar cualquier condicionante previo derivado de la marca, la etiqueta, la procedencia o la imagen de la botella y obligar a los participantes a concentrarse exclusivamente en lo que transmitía cada vino. "La idea era que no existiera subjetividad alrededor de la botella y que pudiéramos mirar los vinos desde el suelo, la variedad y el territorio", explicó Cristofani.
La selección permitió recorrer diferentes zonas productoras españolas y comprobar cómo una misma variedad puede ofrecer perfiles sensoriales muy distintos dependiendo de factores como la altitud, el clima, el suelo o la elaboración. La cata comenzó con Magnético, elaborado por Vicente Inat en la Sierra de Málaga, una garnacha que Cristofani valoró por su frescura y ligereza. El recorrido continuó en Alicante con Curii 2017, una interpretación con mayor estructura y carácter mediterráneo, para posteriormente trasladarse a Madrid, donde la altura y los suelos de granito degradado ofrecían de nuevo una lectura diferente de la variedad, con El Hombre Bala.
Entre los vinos seleccionados estuvo también Tintoreche, proyecto desarrollado por el propio Cristofani junto a su hija Arantza; además de otra referencia de Navarra, una colaboración con Raúl Pérez (El Terroir) y que precedió a un Ancestral rosado, que se hace en la Ribera del Duero. Finalmente, "de manos de nuestros amigos de Territorio Luthier, la experiencia terminó en Valencia con una garnacha blanca". aseveró Cristofani.
La selección no buscaba simplemente mostrar distintas garnachas, sino jugar con la forma en que una misma variedad cambia cuando cambia el territorio. La cata arrancó con perfiles más frescos y ligeros, como el de Málaga, para romper ideas preconcebidas sobre lo que debería ofrecer un vino mediterráneo, y fue avanzando hacia expresiones más cálidas, estructuradas o minerales en función de la altitud, el suelo y la zona de procedencia.
Antonio Cristofani planteó así un recorrido en el que la variedad garnacha, que es muy española, actuaba como hilo conductor, pero el verdadero protagonista era el paisaje. La entrada del rosado servía además para refrescar el paladar tras los vinos de mayor tensión y complejidad, mientras que el cierre con una garnacha blanca criada en ánfora introducía un último giro de estilo y elaboración. El objetivo, insistió el sumiller jienense, "era demostrar, a ciegas, hasta qué punto una misma variedad puede ofrecer lecturas completamente distintas según dónde y cómo se cultive y se elabore".
Tras esta primera cata, la jornada continuó en un formato más distendido con nuevas botellas aportadas por distintos asociados y una segunda degustación a ciegas en la que participaron vinos de diferentes variedades, de la mano de Julián Hermoso, de la distribuidora Sorbito a Sorbito. La asamblea concluyó con un cóctel celebrado en Cerro Puerta, compuesto por una selección de aperitivos diseñada por Marcos Reguera, y con un espacio de convivencia entre los profesionales de la sumillería de la provincia.