Un ataque armado en Malí sorprende al director de Etnosur en Bamako

El jiennense Juan Ramón Canovaca ha sido evacuado bajo escolta armada tras un día y medio confinado

 Un ataque armado en Malí sorprende al director de Etnosur en Bamako

Foto: EXTRA JAÉN

Grupo de productores españoles evacuados tras los ataques en Malí

Un ataque armado coordinado en distintos puntos de Malí, incluido el entorno de la capital, Bamako, sorprendió a una delegación de programadores culturales españoles que participaban en el festival Hola Bamako, un proyecto de cooperación impulsado por la Embajada de España y Casa África. La situación obligó a decretar el toque de queda, suspender la actividad prevista y confinar a los asistentes en sus hoteles durante más de un día, además del cierre temporal del aeropuerto.

Los ataques, atribuidos a grupos yihadistas y milicias tuareg en el marco del conflicto que afecta al norte del país desde hace años, provocaron escenas de tensión en la capital maliense. A pesar de ello, los programadores españoles pudieron asistir a las primeras jornadas del encuentro musical, en el que se seleccionan artistas locales para giras internacionales, antes de que la escalada de violencia obligara a cancelar el evento.

Entre los afectados se encontraba el promotor musical jiennense Juan Ramón Canovaca, director de Etnosur, en Alcalá la Real, e Imagina Funk, en Pozo Alcón, y participante en el proyecto Vis a Vis. “Ha sido un viaje que no olvidaré en la vida”, confiesa el promotor a EXTRA JAÉN. “Llevo muchos países africanos visitados con este proyecto, en el que programadores de toda España viajamos para conocer la música local y seleccionar bandas que luego traemos a nuestros festivales”.



Canovaca relata que la primera señal de lo ocurrido le llegó durante la noche. “Yo estaba durmiendo y escuché un golpe muy fuerte en la ventana. Me levanté rápido y vi una malla vibrando. Pensé que había sido un pájaro, porque por la mañana había visto nidos”, explica. Sin embargo, la realidad era muy distinta. “Cuando me levanté al día siguiente, llegó el embajador con una cara de preocupación importante y nos contó que había habido una serie de atentados coordinados”.

Según detalla, los ataques fueron perpetrados por grupos vinculados a Al Qaeda y milicias tuareg, que mantienen un conflicto activo en el norte del país desde hace años. “Nos dijeron que había atentados en todo el norte de Malí, que incluso habían tomado ciudades, y que en Bamako había habido explosiones en el aeropuerto y en la casa del ministro de Defensa”, señala.

La explosión que escuchó durante la noche, según le trasladaron periodistas especializados que viajaban con la expedición, se produjo a unos seis o siete kilómetros de su hotel. “Un camión bomba con un kamikaze se estrelló contra la casa del ministro de Defensa. Ha matado a toda la familia, ha derribado una mezquita y ha habido muchas bajas civiles”, asegura.

Tras conocer la situación, la delegación española fue confinada de inmediato. “Nos dijeron que no podíamos salir del hotel. Estuvimos un día y medio allí, con toque de queda desde las seis de la tarde hasta las nueve de la mañana”, explica. Durante ese tiempo, la Embajada de España mantuvo el contacto permanente con los afectados, organizando su salida del país en cuanto fue posible.

La evacuación se produjo bajo un fuerte dispositivo de seguridad. “El trayecto al aeropuerto lo hicimos escoltados por un convoy de cinco vehículos: dos furgonetas con los programadores y periodistas y cuatro vehículos de seguridad de la embajada”, relata. Parte de la delegación pudo abandonar el país en un vuelo con escala en Casablanca, mientras que otros participantes, como el grupo madrileño ‘Niños Bravos’, tuvieron que retrasar su salida tras la suspensión del festival.

Pese a la gravedad de los hechos, Canovaca subraya el contraste con la vida cotidiana en Bamako. “Lo que más me sorprende es la normalidad con la que la gente lo toma. Al día siguiente, en las horas sin toque de queda, la gente hacía vida normal. Incluso en el hotel donde estábamos había una boda”, comenta.

No es la primera vez

El promotor jiennense ya vivió una situación similar anteriormente. En 2017, durante otro viaje vinculado al proyecto Vis a Vis en Costa de Marfil, se produjo un atentado yihadista en el hotel donde se alojaban, apenas un día después de su salida, que dejó un saldo de 27 víctimas mortales. “Es la segunda vez que vivo de cerca algo así”, reconoce.

Lejos de replantearse su actividad, Canovaca mantiene su compromiso con la cooperación cultural. “Esto no va a hacer que dejemos de viajar a África ni de apostar por este tipo de proyectos”, afirma. “La música es una herramienta fundamental para conectar culturas y generar oportunidades, y tenemos claro que algo así no nos va a frenar”.

Desde Jaén, su labor al frente de Etnosur e Imagina Funk ha contribuido a consolidar ambos festivales como referentes del verano andaluz, apostando por la diversidad musical y el intercambio cultural. Una trayectoria que, incluso en contextos de inestabilidad, sigue defendiendo como esencial para tender puentes entre territorios.