Mediodía en la provincia de Jaén

Carmela Cobo

Ahora, JAEM

La opinión de Carmela Cobo


Este jueves 25 de junio, en el parque empresarial, Geolit, las mujeres empresarias,
autónomas y profesionales de la provincia de Jaén dieron un paso al frente y dejaron claro
que están aquí y que no van a permitir que se las siga ignorando.

La Federación de Mujeres Empresarias, Autónomas y Profesionales JAEM, junto a todas
las asociaciones que la integran, presentó su nueva Junta Directiva en una gala que nadie
quiso perderse. El acto contó con la presencia de representantes de todas las instituciones
y de las entidades más relevantes de la provincia, poniendo de manifiesto, sin lugar a
dudas, la fuerza, el compromiso y la energía con la que comienza esta nueva etapa.
Un grupo de mujeres valientes ha decidido asumir la responsabilidad de seguir
impulsando la presencia y la defensa de los intereses de las mujeres en el tejido
empresarial jiennense.



Esta Junta Directiva está formada por ocho mujeres pertenecientes a las distintas
asociaciones que conforman la federación, y está presidida por María del Mar Roa
Blanco, actual presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias de La Loma,
LIDERA.

Cansadas de esperar a ser consideradas miembros de pleno derecho; cansadas de esperar
que se nos permitiera acceder a puestos directivos; cansadas de que nuestras propuestas
no fueran tenidas en cuenta y de que se nos relegara al papel de “las mujeres de los
empresarios”, las mujeres no hemos tenido otra opción que organizarnos y crear
asociaciones empresariales por toda la provincia.

Hoy ha quedado claro que nosotras somos parte esencial del tejido empresarial de Jaén.
Más de 500 mujeres unidas que cada mañana levantan las persianas de sus negocios,
arrancan sus tractores, ponen en marcha sus industrias, negocian, lideran, resuelven,
inventan, evolucionan y trabajan para hacer crecer esta provincia.

Ahora les toca a las administraciones, a las entidades y a la sociedad dejar de mirarnos
con condescendencia o recelo. Ha llegado el momento de dar un paso al frente y dejar
atrás etiquetas y estereotipos de género, que no son más que construcciones sociales, para
vernos por fin como lo que somos: empresarias, profesionales y motor económico de esta
tierra.

Queremos estar donde se decide. Queremos participar en la elaboración de políticas y
ocupar el espacio que nos corresponde en las mesas de decisión. Queremos aparecer en
unas fotografías institucionales que, todavía hoy, siguen excesivamente masculinizadas y
que no reflejan en absoluto la realidad empresarial de esta maravillosa provincia.