Palomos de papel

Manuel Palomo

Cuando España gana, algunos solo buscan cómo dividir

Hay algo que parece que nunca cambia en nuestro país: hasta cuando España consigue un éxito histórico, siempre hay quien se empeña en buscar el lado negativo. En lugar de celebrar una victoria que pertenece a todos, algunos prefieren convertirla en un motivo de enfrentamiento.

España ha vuelto a demostrar que está entre las mejores del mundo. Ganar dos Copas del Mundo no es fruto de la casualidad, sino del trabajo, del talento y del esfuerzo de muchas personas que llevan nuestro nombre por todo el planeta. Lo lógico sería disfrutarlo y sentirnos orgullosos, independientemente de las ideas políticas de cada uno.

Sin embargo, siempre aparecen quienes aprovechan cualquier ocasión para sembrar división. Unos convierten un simple "¡Soy español!" en una polémica innecesaria, como si sentirse español excluyera a los demás. Ser español no resta, suma.

Y luego llegan algunas declaraciones políticas que rozan el esperpento. Escuchar que España "vuelve a colonizar América" porque una selección gana un Mundial hace pensar que algunos estaban más pendientes de buscar polémica que de disfrutar del fútbol.

Hoy tocaba otra cosa. Tocaba celebrar, felicitar a nuestras campeonas y sentir que, por unas horas, el deporte unía a todos. Todos los partidos políticos deberían haber estado detrás de España, sin intentar convertir una alegría colectiva en un nuevo motivo de confrontación.

España no pertenece a ningún partido ni a ninguna ideología. España es de todos los españoles: andaluces, catalanes, vascos, gallegos, valencianos, murcianos, extremeños, castellano-manchegos, castellanos y leoneses, aragoneses, asturianos, cántabros, riojanos, navarros, baleares, canarios, ceutíes y melillenses. Si me dejo a alguien, le pido disculpas, porque precisamente ese es el mensaje: aquí no sobra nadie.

Yo me siento orgulloso de ser español y de defender a todos mis compatriotas, vivan donde vivan y piensen como piensen. La selección ha demostrado una vez más que unidos somos capaces de alcanzar lo más alto.

Porque la mayor victoria no es solo levantar una copa, sino recordar que este país llamado España es de todos. Y cuando España gana, deberíamos ganar todos.