Los guardianes de los vencejos y las aves caídas
El Grupo de Rescate de Aves de Jaén, con 120 voluntarios en toda la provincia, dedica su tiempo y recursos a salvar aves durante el verano
Video: DIEZ TV LAS VILLAS
Los guardianes de los vencejos y las aves caídas.
Los vencejos son aves singulares. Pueden permanecer hasta diez meses al año en vuelo y descansar mientras vuelan. Son muy importantes para el equilibrio natural, ya que se alimentan de enormes cantidades de insectos.
La provincia de Jaén (y las localidades del medio rural) alberga una de las colonias de vencejos más importantes del país. La presencia de viviendas antiguas y tejados tradicionales facilita que estas aves encuentren sitios idóneos para construir sus nidos y reproducirse, algo cada vez más difícil en las construcciones modernas.
El Grupo de Rescate de Aves de Jaén atiende cada verano a cientos de vencejos, aviones y golondrinas que caen de sus nidos como consecuencia de las altas temperaturas.
Con la llegada del calor extremo, una escena se repite cada verano en las calles de los municipios jiennenses: pequeños vencejos aparecen en aceras, carreteras y patios después de caer de sus nidos. Muchos están deshidratados, otros apenas tienen plumas y algunos se encuentran en una situación límite. Para ellos, una red formada por alrededor de 120 voluntarios en la provincia de Jaén puede marcar la diferencia entre morir en el suelo o volver a volar.
Carlos, Sofía y Juan son tres de las personas que, de manera completamente altruista, dedican cada verano buena parte de su tiempo a recuperar vencejos, aviones y golondrinas. La labor requiere experiencia y compromiso. Sofía llegó a cuidar simultáneamente de 25 aves, empleando alrededor de una hora en cada una de las cuatro tomas de alimento diarias. Juan ha atendido este año cerca de 70 ejemplares en su propia casa y ha conseguido liberar a más de medio centenar.

Su rutina se organiza alrededor de las aves. En el caso de Juan, su mujer se encarga de la primera toma de alimento mientras él trabaja en el campo. A su regreso, continúa con las siguientes comidas hasta la última toma del día. Los animales son alimentados principalmente con tenebrios y grillos, una dieta que reproduce sus necesidades naturales como aves insectívoras.
Cinco años de trabajo altruista
El grupo nació hace cinco años gracias a la iniciativa de Carlos, vecino de Santo Tomé. Las consultas de personas que encontraban aves caídas y no sabían cómo actuar fueron el origen de una red que ha crecido hasta alcanzar alrededor de 120 voluntarios distribuidos por numerosos municipios de la provincia. Solo el pasado año consiguieron sacar adelante a cerca de 600 aves.
Los voluntarios advierten también de algunos errores frecuentes. Un vencejo encontrado en el suelo nunca debe ser lanzado al aire ni colocado de nuevo sobre un tejado, especialmente durante episodios de calor extremo. Tampoco debe alimentarse con pan, leche o pienso para gatos, ya que una dieta incorrecta puede provocar graves problemas en el plumaje, malformaciones e incluso la muerte.

La recomendación es recoger al animal, mantenerlo en una caja de cartón con papel en el fondo, ofrecerle con cuidado una pequeña gota de agua en el pico y contactar con el 112 o con el Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA), desde donde se coordina la atención con los voluntarios autorizados.
Tras hacer un seguimiento durante semanas con los voluntarios y las aves, el momento más emocionante cuando varios ejemplares recuperados fueron trasladados hasta un espacio abierto para comprobar si estaban preparados para regresar a la naturaleza.
Uno de ellos había permanecido durante más de un mes bajo los cuidados de Sofía. Tras un primer instante de incertidumbre, el vencejo consiguió ganar altura y comenzó a volar sobre el olivar.
Ese es el fin del Grupo de Rescate de Aves de Jaén: recoger una vida que parecía perdida, cuidarla durante semanas y, finalmente, verla desaparecer volando en el horizonte.