El Expositor: Equilicuá

Crónica política de la semana de Manuel Expósito Moreno

 El Expositor: Equilicuá

La sonrisa radiante de Gavira contrasta con la cara de circunstancias de Juanma.

Domingo, 5 de julio. Llegan la segunda ola de calor del verano y la tercera legislatura de Gobierno de Moreno Bonilla. Todo llega, todo pasa, todo cambia y todo se transforma. Ya te digo. La temperatura ambiente, política y de la otra, asciende hasta la histeria. El cerco mediático-judicial al Gobierno de Pedro Sánchez se estrecha. Ahora, las sospechas se centran en la directora general de la Guardia Civil y la presidenta de la Sepi, a resultas de la supuesta relación de ambas con la no menos supuesta fontanera de Ferraz. Ni es el primero, ni será el último aficionado al soplete que obture las cañerías del poder. Elecciones generales en marzo, proclaman sin titubeos los mentideros de la Villa y Corte. El inquilino de Moncloa intentará infructuosamente aprobar presupuestos durante el otoño y, fenecido el encomiable/disparatado empeño, seguramente convoque cita con las urnas justo después de Reyes Magos. Equilicuá. La especulación, tal y como está el patio, adquiere visos de verosimilitud.

Mientras, en la comunidad autónoma más poblada de España, Andalucía, consumada la coyunda entre PP y Vox, que diría Carlos Alsina, la mañana del domingo, temprano, con antelación suficiente al mediodía de misas y piscinas, Juanma Moreno Bonilla tomaba posesión como presidente de la Junta. El aura iniciática de una tercera natividad distinta a la deseada se reflejaba en la sencilla escenografía de unos jardines de San Telmo vestidos para la ocasión, esto es, una boda de circunstancias: la sola presencia protocolaria de los indispensables y, acaso, la excepcional, que confirmaba la regla, del padre putativo del novio, el expresidente Mariano Rajoy -y su escudera, y fiel heredera en lo que pudo ser y no fue, gran valedora de Juanma, siempre, Soraya Sáenz de Santamaría-. Juanma completaba así una semana de investidura en la que su controvertido pacto con la ultraderecha se suprimió hábilmente del discurso y del debate del lunes y el martes ante la impostura del programado ‘No, de entrada’ de Vox, prefacio del anuncio de la sólida entente del jueves, en segunda votación. Sin un guion previamente perfilado, seamos serios, no se cierra un acuerdo de esta envergadura en menos de 48 horas. Todo estaba atado y bien atado antes del lunes.



La vicepresidencia que asume Manuel Gavira se parece un ciento -150 medidas incluye la avenencia de las dos derechas-, casi calcado, a la que ocupó Juan Marín en el mandato 2019-2022. El hombre fuerte de Santiago Abascal en la región, a golpes de desregulación ultraliberal, promete 1.300 millones de euros de ahorro cuatrienal en presión fiscal, a costa de profundizar en la externalización de la Sanidad y la Educación, avanzándose sin titubeos “en la concertación de unidades de Bachillerato” desde el curso 2027-2028, como ya ocurre con la FP. La vicepresidencia de Gavira integra las áreas de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local. En consecuencia, dos consejeros del Ejecutivo en funciones se quedarían sin competencias, Arturo Bernal y José Antonio Nieto. ¿Rescatará a Nieto, al menos, en otro departamento? Otro cordobés, de la máxima confianza del presidente, Antonio Repullo, secretario general del PP-A, apunta al Gobierno. Lo lógico en términos de contrapeso es que se cree otra vicepresidencia, la primera, que ocuparía el imprescindible Antonio Sanz. Uno de los potenciales puntos de tensión/fricción entre los socios residirá en el control del pastizal que maneja la Empresa Pública para la Gestión del Turismo y el Deporte de Andalucía, S.A., toda vez que el Deporte seguirá en manos del Partido Popular. ¿Continuará Deporte junto a Cultura bajo el mando de una de las dos consejeras que permanecen desde 2019, Patricia del Pozo -la otra es Rocío Blanco, en Empleo-? La estructura del Gobierno andaluz, es lo prometido, mantendrá 13 consejerías, ni una más, por lo que el encaje continuista de los que están será inviable. No obstante, se rumorea plausible, culminada la remodelación, la salida del veterano Jesús Aguirre de la Presidencia del Parlamento. De hecho, el campechano médico cordubense, 71 años en agosto, cuentan, pidió hasta la extenuación no repetir en el cargo. ¿Habrá hueco ahí para el cesante Nieto, para la intocable Patricia del Pozo -cuota, nunca se olvide, del incombustible Javier Arenas, senador cuasi vitalicio, factótum pepero, de Génova a San Fernando- o, incluso, para la jiennense Lina García? Especulativamente, asimismo, en la quiniela de los iniciados en morenobonillismo se apuesta por uno de sus más íntimos amigos, coetáneo, 56 años, el parlamentario malagueño, otrora viceconsejero de Turismo y Cultura, ex componente de la primera banda popera de Juanma, taurino confeso: Víctor González. Sombreen su nombre en verde fosforito.

Acabo de regresar, 33 años más tarde, a la Academia de la Guardia Civil de Úbeda. El primer programa de radio y televisión, intramuros, desde que en septiembre de 1993 su actividad quedara reducida a su mínima expresión y a partir de 1996, prácticamente a la nada. Hizo falta una alineación de astros, de voluntades políticas confluyentes -Gobierno central, Diputación y Ayuntamiento-, para que se reabriera la instalación como centro de formación de suboficiales: los primeros 150 aspirantes a sargento. La Administración Central invirtió presurosamente 750.000 euros en su reactivación, comprometiendo en firme 45 millones más en los próximos ejercicios presupuestarios; la Diputación formalizó, a bote pronto, una partida de 690.000 euros y aprobó, hace poco, otros 4 millones; en tanto, el Ayuntamiento suscribe un préstamo de 625.000 € para intervenir urbanísticamente en el entorno, adquiriendo para ello una parcela colindante de 500 metros cuadrados. Además, la próxima promoción de alumnos en incorporarse a la Academia de Baeza, 132ª promoción, alcanzará su tope máximo, la mayor convocatoria de empleo público, máxima capacidad disponible: 3.000 plazas. Las dos academias del instituto armado en la comarca de La Loma, junto al complejo para la industria de la Defensa de Linares -de los blindados de Escribano Mechanical & Engineering, los hermanos Ángel y Javier, al dueto 3D de Ángel Llavero a través de Meltio/Sicnova, pasando por el renacido polvorín de Vadollano del Grupo FMG/MSM- y, por supuesto, en lugar preeminente, la inminencia de la puesta en marcha del complejo Cetedex, convierten a la provincia de Jaén a corto plazo, según el PSOE, en uno de los ‘Enclaves I + D + i para la Seguridad’ referenciales de la Unión Europea.

Heimlich de viernes. Íntimo y familiar. La visita del ex presidente José María Aznar a La Carolina, a fin de ser investido ‘Intendente de Honor’. Vino tantas veces de huésped a la casa de campo del venerable Ramón Palacios, fallecido en 2023 a punto de cumplir 103 años, que ahora se hacía raro no ver al pope entre los promotores del homenaje. Tampoco estuvo ningún consejero de la Junta. Una distinción que Aznar hizo extensiva a sus ministros, toda vez que la discriminación positiva a La Carolina por parte de aquel Gobierno de España, Fondos Miner y otras dádivas a favor de Iniciativas Carolinenses, no fue solo cosa suya, como podrían atestiguar tributaria y protocolariamente Rodrigo Rato y Cristóbal Montoro, entre otros. Hotel de 5 estrellas, en la Casa Consistorial de Jaén. La iniciativa, que podría desplegar un ingente magnetismo benéfico en su alicaído entorno, restaurando un edificio plagado de deficiencias estructurales, no para de recibir apoyos por parte de organizaciones empresariales/comerciales. Un proyecto que acarrearía el traslado de personal y negociados municipales al inmueble de Los Jardinillos, que tamañas sombras de sospecha genera al portavoz opositor y ex alcalde Agustín González Romo por los manejos de la supuesta fontanera de Ferraz, Leire Díez, ex directiva del operador postal, en la gestación de operaciones similares como la ideada en la sede central sevillana de Correos. Pese al intercambio dialéctico de lindezas entre Romo y el regidor en activo, Julio Millán, de sobra conocido para bochorno de propios y extraños, y las disquisiciones sobre la titularidad municipal anterior a la histórica cesión, condicionada y reversible, del inmueble a Correos, pregunta, ¿no es ese modelo de hotel de lujo en la Plaza de Santa María lo mejor que podría pasarle al centro comercial abierto de Jaén? Juleca. La venta del Complejo Juleca al dinámico tándem Bujarkay/Samoyedo, 2 gigantes jiennenses del renting de vehículos y el hielo para hostelería, respectivamente, que se asociaron hace unos años en pos de hacerse en subasta pública con las naves del fiasco ‘Dhul/Nueva Rumasa’ en el Polígono Nuevo Jaén, posicionándose inmejorablemente en la zona, sin saberlo, de cara a los efectos expansivos del boom Cetedex, ahora hacen lo propio para gestionar desde este 1 de julio el Complejo Juleca, hasta la fecha regentado por los hermanos Lerma, Paco y Pelegrín. Restaurante, salones de celebraciones y hotel, en la antigua 323, a un paso de las Infantas, a dos y medio de Jaén capital. Mantienen la plantilla y prometen mejorar sus condiciones. Los Fideles Castillo, padre e hijo, y Enrique Ortega, el rey jaenero del cubito de hielo on the rocks, sinónimos de éxito empresarial con denominación de origen, unidos en la salud de negocios rentables y duraderos. Bien está lo que bien acaba. ¿Le pasará igual a España en octavos del Mundial? ¿Menos mal que nos queda Portugal? Equilicuá.