Régimen Abierto

Antonio Avendaño

17-M: el PP mira a Vox y Vox mira a Alvise

Vox piensa que los 17.332 votos de Alvise en Castilla y León le hicieron perder tres escaños en favor del PSOE. ¿Puede suceder lo mismo en Andalucía?

Uno. Vuelo rasante

Una de las sorpresas de las europeas de junio de 2024 fue la irrupción inesperada del partido ultrapopulista Se Acabó la Fiesta, que sumó más de 800.000 votos sin que la extravagante marca promovida por el sevillano Alvise Pérez hubiera concitado apenas la atención de los medios. El vuelo rasante de SAF no aparecía en los radares convencionales, pero el artefacto surcaba el cielo electoral, !vaya si lo surcaba!



Casi dos años después, tampoco en las elecciones autonómicas de Aragón se habló apenas de SAF: es lógico que así fuera, al fin y al cabo no solo no tenía opción alguna de obtener representación, sino que los 17.783 votos obtenidos, equivalentes al 2,74 por ciento, no tuvieron un impacto significativo en el reparto final de escaños, donde Vox dio la campanada al doblar su número de diputados, pasando de 7 a 14.

Dos. Tres escaños con historia

Tras las elecciones, posteriores a las aragonesas, de Castilla y León sí se ha hablado, en cambio, de SAF. Lo ha hecho, y no sin razón, Vox, cuyos resultados fueron decepcionantes porque la mejoría experimentada fue casi insignificante: apenas un diputado más que en 2022, pasando de 13 a solo 14. En tierras castellanoleonesas, los de de Alvise sacaron un resultado similar al aragonés en número de votos, aunque no en porcentaje: 17.332 papeletas, equivalentes al 1,40 por ciento, aunque con una singularidad que, no sin irritación, ponía de manifiesto el eurodiputado ultra Hermann Terstch: “Vox –se lamentaba en redes sociales– se ha quedado a poco más de 3.000 votos de conseguir 3 escaños más. Los 17.000 votos de Alvise, han servido para regalarle el último escaño al PSOE en 3 provincias”. ¿Exagera Terstch? Aunque ciertamente barre para casa, su queja no está del todo infundada, pues en las circunscripciones de Valladolid, Segovia y Zamora Vox rozó con los dedos la adjudicación del último escaño a repartir según la Ley D’Hont: en Valladolid se quedó a 1.680 papeletas de lograrlo, en Segovia a 1.068 y en Zamora a solo 284. En esas provincias, SALF obtuvo este rendimiento: 4.436 votos en Valladolid, 1.195 en Segovia y 985 en Zamora.

Tres. Vasos comunicantes

Obviamente, no cabe hacer la traslación mecánica que hace Terstch para justificar la decepción de su partido, dado que no necesariamente quienes votaron a SALF habrían votado a Vox de no haberlo hecho por el partido de Alvise, quizá algunos de esos votantes se hubieran quedado en casa de no disponer de la opción de Alvise. Pero, aun así, cabe pensar que, tomada la decisión de ir a las urnas, si no hubieran tenido a mano a Alvise su papeleta se habría ido a Vox, y de haber sido así el partido de Abascal habría obtenido, en efecto, los tres escaños que le fueron arrebatados por los 17.332 votantes de SALF. Ambos partidos ultras funcionan electoralmente como vasos comunicantes.

Cuatro. 180.762 votos en las europeas

¿Tienen todos estos datos algo que ver con Andalucía? Sí y mucho. O al menos, bastante. Veamos: en las europeas del 9 de junio de 2024 (en las autonómicas de 2022 no existía), de los 800.763 votos que sumó Se Acabó la Fiesta en toda España, a Andalucía correspondieron 180.762, apenas un 6,2 por ciento de los votos totales emitidos en la comunidad, pero un 22,6 por ciento del total nacional obtenido por el partido; en aquellos comicios europeos Vox sumó en Andalucía 317.626 votos, equivalentes al 10,92 por ciento.

Cinco. Las encuestas

Aunque la comparación deba hacerse con muchas cautelas, dado que las europeas operan en una sola circunscripción nacional y las andaluzas se distribuyen en las ocho provinciales, las proyecciones de las casas de encuestas dan algunas pistas que, con toda seguridad, los estrategas de campaña de Vox –y del PP– estarán examinando con suma atención: Sigma Dos le otorga a Alvise un 1,2 por ciento, Sociométrica un 2 por ciento y Gesop un 2,8 por ciento.

Seis. El roto

Por supuesto, SALF no obtendrá representación en el Hospital de las Cinco Llagas, pero si logra situarse en la horquilla de los 70.000/90.000 votos, es razonable pensar que el destino natural de tales papeletas debería haber sido originariamente Vox, de donde cabe inferir que bien podría Alvise provocarle a Abascal el próximo 17 de mayo en Andalucía el mismo roto que ya le hizo en Castilla y León a Mañueco el pasado 15 de marzo. No es seguro pero tampoco improbable que Vox vea defraudadas sus expectativas andaluzas por la irrupción de Alvise, estéril en escaños pero no en consecuencias políticas.

Siete. Alvise suma, Vox resta, el PP gana

Vox logró en Andalucía hace cuatro años casi medio millón de votos –un 13,46 por ciento– que se tradujeron en 14 escaños: no le sirvieron de mucho porque el PP sorprendió entonces con su mayoría absoluta. No es seguro que Juan Manuel Moreno vuelva a conseguirla de nuevo, pero el mero hecho de que, merced a la injerencia de Alvise, Vox pueda dejar de sumar pongamos que los tres escaños que dejó de sumar en Castilla y León, sería ya de por sí una buena, una buenísima noticia para el Partido Popular.

Para Vox, dadas sus expectativas, repetir en Andalucía el resultado de 2022 o incluso sumar uno o como mucho dos diputados más sería casi un fracaso; el PP puede permitirse el lujo de perder los tres que obtuvo por encima de la mayoría absoluta, cifrada en 55. Pero incluso si Moreno Bonilla quedara a solo un puñado de escaños de la mayoría absoluta, el margen de Vox para hacerle sudar sangre sería mucho más estrecho que el que hoy tiene para hacérsela sudar, como bien saben los tres, a Guardiola, Azcón y Mañueco, los presidentes de Extremadura, Aragón y Castilla y León, respectivamente.

Ocho. ¿Y las izquierdas?

Y de las izquierdas ¿qué? Quédese para otro día el examen de sus aspiraciones y expectativas, pero mientras tanto no eche en saco roto la dirección socialista andaluza la melancólica conclusión del eurodiputado Terstch: “Los 17.000 votos de Alvise han servido para regalarle el último escaño al PSOE en 3 provincias”.