La Muralla cuenta la historia de mujeres reclusas jiennenses

El trabajo de los técnicos de la Asociación con reclusas y ex reclusas se materializa en el libro ‘Segundas Oportunidades’, que se presenta el viernes

 Inserción

Foto: EXTRA JAÉN

El equipo de técnicos de La Muralla en una sesión de trabajo.

Las segundas oportunidades también son para las reclusas. La experiencia de técnicos de la Asociación de Mujeres ‘La Muralla’ de la capital con reclusas y ex reclusas de la provincia de Jaén, a las que han brindado formación y colaboración para impulsar su inserción socio-laboral, se ha materializado en la edición de un libro que verá la luz el viernes, 4 de marzo.

Bajo el título ‘Segundas oportunidades’, la publicación recoge el testimonio de mujeres que pasan sus días en la cárcel o que han salido de prisión en libertad condicional. Trabajadores sociales, un abogado y voluntarios han participado de las sesiones, desarrollando talleres y visitas al centro penitenciario para tenderles una mano.




Han trabajado con mujeres en Jaén, Andújar, Linares, Martos y Torredonjimeno con el objetivo de “empoderar a la mujer presa y hacerle ver que está pagando su deuda con la sociedad y que las segundas oportunidades existen”, confirma el abogado Martín Paredes, responsable de narrar las historias en el libro.

Junto a él han intervenido las trabajadoras sociales Mª Luz Paredes, Clara Pañuela y Laura Ordóñez, además de Mª Carmen García, licenciada en Ciencias del Trabajo.

“La participación en prisión ha sido alta. Todas las mujeres del módulo han estado en los talleres”, explica Paredes.

Y es que han trabajado con ellas la autoestima y le han brindado apoyo jurídico en aspectos como la tutelas de los hijos a su cargo o la custodia compartida, además de asesoramiento laboral y emocional.

La publicación será presentada a las 18:30 horas, en el Instituto Andaluz de la Mujer, con el patrocinio de la Fundación Unicaja, que repartirá gratuitamente los 100 ejemplares editados; y la Junta de Andalucía.

Recoge testimonios de diez de las más de treinta mujeres con las que han trabajado, que en la mayoría de los casos ha terminado en prisión por tráfico menor de drogas.

“El lugar que naces y pasas los primeros años de tu vida te marcan. Es la lección que hemos aprendido de este trabajo. Estas mujeres aspiran a tener un trabajo, una vivienda digna y que sus hijos no pasen por lo que ellas han vivido. La Muralla es una Asociación involucrada con las personas desfavorecidas”, termina Paredes.