Jaén Rugby Masculino se colocan los quintos tras la última victoria

Vuelven con cuatro puntos más y alejándose de sus inmediatos perseguidores

 Jaén Rugby Masculino se colocan los quintos tras la última victoria

Foto: Oscar Rodríguez

Imagen de partido

Victoria brillante y, sobre todo, vibrante. Jaén Rugby vuelve del Valle del Arcipreste con cuatro puntos más en la clasificación y alejándose de sus inmediatos perseguidores. Los jiennenses son ahora quintos y se acercan a la cuarta posición. Puntos conseguidos gracias a su disciplinado orden defensivo, especialmente en los últimos minutos, cuando les tocó defender con uñas y dientes la exigua ventaja que reflejaba el marcador: el 18-23 final.

Jaén Rugby viajó a Majadahonda con bajas importantes en su convocatoria. Jugadores que se echaron en falta lo justo viendo el desempeño del XV titular y de la aportación de los hombres que salieron desde el banquillo. En frente, RC Majadahonda que se jugaba en su campo salir de los puestos de descenso que ocupa. Los de Jaén también iban sobrados de moral y lo demostraron desde el saque inicial. Un minuto tardaron en ensayar. Fases rápidas, el medio-melé Manu Torres que cambia el sentido del juego para que llegara el balón a Juan Castro, casi en el ala, y anotara el primer ensayo zafándose de tres contrarios. Una jugada en la que participó casi todo el equipo. Manu González, lo transformó (0-7). 62 puntos lleva conseguidos el jugador de la cantera.

Los locales reaccionaron inmediatamente. En su primera aproximación aprovecharon un saque rápido para ensayar junto al banderín (5-7). El acierto jiennense en los tiros a palos fue clave en este partido. El duelo de pateadores estuvo tan igualado como el marcador, sólo ellos le fueron cambiando los números pasando entre palos sucesivos golpes de castigo hasta situarlo en el 11-13 que reflejaba al descanso el parpadeante electrónico del Valle del Arcipreste. Antes del pitido que marca el final de la primera parte, Jaén Rugby rozó el ensayo hasta en tres jugadas. El balón vivía en campo majariego, pero el ímpetu de los ataques verde oliva chocaban contra la ordenada defensa local. Se intentó acumulando fases y provocando golpes de castigo –a RC Majadahonda le costó una amarilla-; se intentó entrando por empuje con la melé; se intentó percutiendo desde lejos, jugando a la mano con la línea de tres cuartos pero, el tiempo se había cumplido sin que el marcador se alterara.



Jaén Rugby tuvo que apelar a la heroica en la segunda mitad. Los jugadores de RC Majadahonda salieron en tromba a por la victoria. Los jiennenses supieron contener ese ímpetu en los primeros minutos con buenos placajes y posesiones largas. De hecho, ampliaron la ventaja transformando un golpe de castigo a los siete minutos de la reanudación (11-16). Al XV de Jaén se le veía potente en las melés y más acertados en los saques laterales que en la primera mitad. De ahí parte la jugada del segundo ensayo jiennense. Gabri López-Mollinedo había frenado un ataque prometedor sacando a su rival del campo. Lo que vino después es un compendio de buen rugby. Touch ganada por la primera torre para asegurar, maul para avanzar, ruptura del pilar Germán Díaz –ché, que bueno que viniste-, apoyos rápidos para recibir su balón después de una carrera de treinta metros, un pase, dos pases, tres y carrerón de Fran Víbora hasta la zona de ensayo, ensayo también convertido (11-23).

Quedaban 30 minutos de partido. Parecieron 300. La presión de los madrileños llevaba el juego una y otra vez a campo jiennense. Y eso les alejaba de la zona de marca rival. Les duraba poco el balón a los jugadores de Jaén Rugby, pero replegaban bien e incluso ganaron varios saques laterales lanzados por RC Majadahonda. En uno de ellos, Germán Díaz demostró su velocidad y volvió a recorrerse medio campo. Una zancadilla francesa evitó que ensayara cuando estaba a punto de hacerlo. De ahí al final, re-sis-ten-cia. Porque RC Majadahonda buscó el ensayo hasta conseguirlo, demostrando que en un partido de rugby una diferencia de doce puntos se puede esfumar en un santiamén (18-23). Esta vez, por más que el mazo golpeaba sobre yunque, no consiguió que el hierro se doblara. Jaén Rugby defendió ese resultado más allá de sus fuerzas, sobre la cal que delimita la zona de ensayo. La victoria, tan merecida, tan trabajada, no se le podía escapar en la última jugada. Un ensayo significaba el empate. La transformación, la derrota. Ni uno, ni otra. Esa concentración provocó que los locales perdieran la posesión con el tiempo cumplido al entrar uno de los suyos por el lateral a un ruck. Manu González, sólo tenía que echar en balón fuera para gritar con sus compañeros el canto de victoria.

No hay tiempo para más celebraciones. El domingo Jaén Rugby recibe en Las Lagunillas a AD Arquitectura. Los colegiales son cuartos con seis puntos más que los jiennenses. Hay que seguir mejorando.