El Expositor: Tampoco fui tanto, ni tan poco

Crónica política de la semana de Manuel Expósito Moreno

 El Expositor: Tampoco fui tanto, ni tan poco

Juanma Moreno y Antonio Sanz, inspeccionando el terreno inundado.

Domingo, despidiendo a Marta. Asoma tímidamente el sol tras este tren de borrascas inopinado que nos ha dejado descompuestos y espichandico. “Tampoco fui tanto, ni tan poco”, colegiría, si estuviera dotada de ser racional, la tormenta perfecta que nos aturdió y nos abatió durante las dos últimas semanas. Maldita sea su casta. Políticos y organizaciones agrarias de la zona avanzan la necesidad imperiosa de solicitar, cuanto antes, la declaración de ‘zona catastrófica’. De hecho, la Diputación, a decir de su presidente, Paco Reyes, planteará la petición urgente en el próximo pleno de la corporación provincial. No seremos los primeros, ni los últimos. En realidad, todo el sur peninsular se halla devastado después de semejante iracundia meteorológica, a dentelladas de viento y agua. La Junta de Andalucía reclamará para el conjunto de la región la declaración de ‘catástrofe natural’. El cambio climático, el calentamiento del Atlántico y el Ártico, descompuso nuestro histórico escudo protector del anticiclón de Las Azores, ahora carril de aceleración para borrascas preñadas de una humedad inusitada. Aun así, Dios nos cogió confesados. La colaboración institucional, la misma que valoramos tan positivamente en plena conmoción por el accidente ferroviario de Adamuz, fue mano de santo, penitencia aceptada, materializada gracias a la buena coordinación de las tres administraciones públicas. Olvidémonos, sin acritud, de las botas de agua de Juanma Moreno, bastón en mano, en medio de la nada, o de la presencia inútilmente forzada de María Jesús Montero en el puesto de mando operativo de la Delegación del Gobierno de España en Andalucía. El presidente Pedro Sánchez, la tarde de este lunes, visita las inundaciones de Villanueva de la Reina. Somos conscientes de que hay elecciones autonómicas a la vuelta de la esquina y que, en semejante tesitura, la gurús de la mercadotecnia ordenan y mandan, el estar (visible) cuenta aparentemente más que el ser (imprescindible).

No ha sido Jaén la provincia andaluza peor parada, pese al previsible desbordamiento del Guadalquivir por sus riberas, esa fuga disgregada en todas las direcciones, de Mogón a la Estación Linares-Baeza, de Villanueva de la Reina a Andújar. Una imagen simbólica de lo que está por venir la hallábamos la noche del sábado en un parque público de Canena, donde se rescataba milagrosamente a un temporero inmigrante de la oquedad de una pérgola sepultada al derrumbarse el muro y el talud que tenía a sus espaldas, mientras sobrellevaba las horas muertas de este interminable interregno en la recolección de la aceituna. Él era uno de los jornaleros que aún resiste la espera, en tanto buena parte de sus compañeros de tajo ya emprendieron el camino en busca de otras campañas agrícolas. Jaén, que vio cómo el aforo oleícola de la cosecha menguaba, de octubre a esta parte, de 475.000 a 410.000 toneladas de aceite, con casi toda la aceituna ya en el suelo, podría perder otras 50.000 toneladas, subraya Coag, por culpa del temporal. ¿Cuánto fruto podrá recuperarse de entre el barrizal? Pero, incluso de esta guisa, dos semanas de brazos cruzados más tarde, el kilo de aove se cotiza en origen por debajo de los 4 euros y medio y el lampante ligeramente por encima de los 3,60. ¿Sabemos a lo que jugamos/lo que nos jugamos?



De entre las tinieblas de la incertidumbre, no obstante, sálvese quien pueda, continúan surgiendo propuestas que persiguen profundizar en la concentración de la oferta. El gigante cooperativo Dcoop, dirigido por el inefable Antonio Luque, ha emprendido un proceso singular, en pos de la reducción de costes, a partir de la construcción de macroalmazaras, estratégicamente situadas en el mar de olivos de Andalucía y Extremadura, que molturarán en una misma instalación la producción de varias cooperativas adscritas a la compañía. Su vicepresidente José Luis De Prado Ruiz-Santaella, Grupo De Prado, uno de sus socios más influyentes y prósperos, verso suelto y aliado estratégico, ponía en marcha un complejo de estas características en Lebrija, ‘Molino del Guadalquivir’. Casi al unísono, a 57 kilómetros, también en la provincia sevillana, la cooperativa agroalimentaria de segundo grado con sede central en Antequera, que ya había ampliado, una década antes, su capacidad de envasado en esta factoría de la ciudad nazarena metropolitana, activaba un proyecto de aglutinación análogo bajo la denominación de la ‘Almazara de Dos Hermanas’. A finales del pasado año, noviembre de 2025, Dcoop anunciaría dos iniciativas más para conglomerar el proceso de molturación de aceituna de sus asociados, una en las Vegas Bajas pacenses y la otra en la cuna olivarera jiennense, Martos. Con la integración en 2017 de Acorex, Dcoop oficializaba su pretensión de montar una gran planta en Pueblonuevo del Guadiana para “dar respuesta al gran crecimiento de hectáreas de nuevos olivares en seto/superintensivo de sus socios extremeños. El pasado 8 de agosto se publicaba en el Diario Oficial de Extremadura la resolución de la Dirección General de Sostenibilidad, por la que se formula informe de impacto ambiental del proyecto de almazara. Se trata de la construcción de una almazara con una capacidad de producción de aceite de 120 toneladas/día, con una capacidad de molturación de aceitunas de 6.000.000 kilos/año, lo que supondrá unas producciones anuales de 1.200 toneladas de aceite, 4.500 toneladas de alperujos y 300 toneladas de hueso”. Esto es, la ‘Almazara de Badajoz’. Para aumentar, asimismo, la eficacia en el ahorro de costes, 5 de las 21 cooperativas socias de Dcoop en la provincia de Jaén -las marteñas ‘Domingo Solís’ y ‘Virgen de la Villa’, ‘San José’ de Mancha Real, ‘Purísima Concepción’ de Guarromán y ‘Nuestra Señora de la Asunción’ de Rus- comunicaban la construcción de la ‘Almazara de Jaén’ en la Ciudad de la Peña. Una parcela de 45.000 metros cuadrados en el paraje de ‘Las Monjas’, frente al Polígono Olivarero, al otro lado de la Autovía del Olivar, A-316, y a escasos 300 metros de la orujera del grupo, es decir, la cuadratura perfecta del círculo de la economía circular, valga la redundancia. Ambas propuestas se beneficiarían de la ‘Convocatoria de ayudas para la integración de entidades asociativas prioritarias (EAP), en el marco estratégico de la PAC’ del Ministerio de Agricultura, reduciendo así la atomización del sector. “Los proyectos susceptibles de subvención podrán ejecutarse hasta el 1 de septiembre de 2026. El importe máximo de las ayudas será de 5 millones de euros y cubrirá el 65 % en el caso de las entidades asociativas prioritarias”.

El plan de actuación de la iniciativa industrial en suelo rústico, de cara a su declaración de interés social, presentado por Dcoop ante el Ayuntamiento de Martos se topó con un obstáculo logístico complejo: la accesibilidad, tanto desde una autovía cuya continuidad hacia Alcaudete acababa de reactivarse como la comunicación entre ésta y la almazara a través del trazado de un camino que discurre por la finca de un propietario con quien no se alcanzó un acuerdo para su uso y mejora. Además, existía una segunda subsanación, requerida por el área municipal de Urbanismo, que exigía el agrupamiento de las dos parcelas sobre las que se planteaba el proyecto. Comoquiera que la fluida comunicación entre el alcalde, Emilio Torres, y los presidentes de las dos cooperativas locales concernidas, ‘Domingo Solís’, José Manuel Espejo, a la sazón otro de los vicepresidentes de Dcoop, y ‘Virgen de la Villa’, Francisco Ocaña, no coadyuvaría decisivamente a la pronta resolución de los dos trámites pendientes, con el plazo improrrogable del 1 de septiembre y la campaña de molturación 2026-2027 como telones de fondo apremiantes, los promotores sondearon una alternativa cercana y plausible, terrenos de similares dimensiones, en la frontera de Martos, aunque ya en término municipal de Torredonjimeno, paraje de Santo Nicasio, a tiro de piedra de la cantera de áridos de Mipelsa. La ‘Almazara de Jaén’, de partida, solo aunando la dinámica actual de las 5 cooperativas integradas, recepcionaría cada cosecha una media de 50 millones de kilos de aceituna, produciendo unas 10.000 toneladas de aceite. Iba a montarse en Martos y todo hace indicar que finalmente lo hará en Torredonjimeno. La dichosa dicotomía de ganar o perder. Tampoco fui tanto, ni tan poco. O sea.

Postdata postelectoral. Aragón votó en línea con el nuevo tiempo. Otro adelanto, como en Extremadura, que no sirve para que el PP gobernante alcance la mayoría absoluta anhelada, es más, incluso perdió 2 escaños; que refrenda el ascenso decisorio de la ultraderecha populista de Vox, sin techo todavía; que certifica el debilitamiento territorial, mínimo histórico, del PSOE sanchista; y que revitaliza alternativas a su siniestra como la Chunta Aragonesista. Antes de las castellano-leonesas y de las andaluzas, los resultados de las extremeñas y las aragonesas remarcan tendencia. Si se busca algo diferente, no se debe hacer siempre lo mismo. Que nadie, luego, en junio, se llame a engaños.