Desde que se anunció hace unos días la convocatoria de elecciones generales a final de este mes, tengo la impresión de que en esta ocasión se está peleando a muerte hasta el último de los escenarios de voto.
Y es que se trata de una precampaña realmente reñida, todo vale para quitar al “Perro”. Viendo la prensa de los últimos días, el uso indignante del dolor y los derechos de las víctimas nos deja atónitos, y será que no hemos visto y oído barbaridades cada una mayor que la anterior, en esta legislatura sin ir más lejos. Terribles sucesos como el accidente ferroviario de Urda, y el de Adamuz a principios de año, han sacado a la luz o más bien a la boca, los más sucios insultos al Gobierno, arrojando las más viles sombras de sospecha. O el triste y escandaloso desahucio de Mari Carmen, en los que sabemos eran sus últimos días, y el intento de manipulación sobre el movimiento social de indignación sobre todo por la falta y encarecimiento de vivienda, como si la ciudadanía de a pie no tuviera ni memoria ni opinión de lo que pasa en Madrid. Y ahora dicen que cómo los sindicatos van a convocar una huelga general contra la oposición (que es sabido puede decir y hacer lo que quiera), que estamos de luto, y que además las huelgas se hacen contra el Gobierno.
Pero si hay algo que me ha removido el corazón socialista es que a aquellos y aquellas que tuvieron que marcharse de nuestro país huyendo de la muerte y la miseria, y a sus descendientes, se les prive o intente privar del derecho de participación, arrebatándoles el amparo que les brindó la Disposición Adicional 8ª de la Ley de Memoria Democrática, la que se conoce como “Ley de Nietos”. Y es que claro, si todos esos votan a los “rojos”, igual decantan algún escaño a su favor en alguna circunscripción, como en Jaén (donde gana el voto CERA para el PSOE) estamos hablando de unos 1.100 votos del total de voto CERA provincial que es de casi 15.000. En Jaén puede estar en juego el quinto escaño, que en muchas ocasiones se ha dirimido por muy pocos votos de diferencia. A nivel nacional la suspensión cautelar del Tribunal Supremo afecta a más de 163.000 nacionalizados, y eso es mucha papeleta.
De otro lado, la “performance” chulísima en redes, para mí que soy una zurda-roja, hace que esta precampaña esté resultando especialmente estimulante, y eso que las convocatorias electorales a mí me insuflan mucha energía. Durante bastantes años he tenido la ocasión y el honor de participar activamente en las campañas electorales de mi Partido, y lo he disfrutado muchísimo, pero esta vez he de reconocer que mi respuesta emocional a tanto ataque es verdadera hambre de ganar, de que ganen “los míos”. Y prometo que no me mueve nada más allá de la convicción y certeza de que es lo mejor para el futuro de la gente de mi país y mi provincia.
Así lo siento, lo creo, y lo digo.