En toda Andalucía se está sufriendo una encadenada de borrascas, inundaciones que está dejando miles de personas desalojadas de sus viviendas…no hay tregua, la tierra no es capaz de absorber más agua, los campos anegados, los cultivos arrasados, edificios que se derrumban, carreteras cortadas y aún peor el miedo a que presas y embalses que están en alerta roja con un peligro inminente de desbordamiento o incluso de reventar.
Una situación desoladora, que está provocando la pérdida para miles de personas de toda su vida.
Ante esta situación se pone de manifiesto la solidaridad de un pueblo, el andaluz, que ha abierto las puertas de sus casas, para acoger a vecinos, amigos, que han compartido su comida, la ropa, y por supuesto su corazón amparando y dándole cariño y fuerzas para aguantar lo que se les ha venido sobre los hombros.
Los ayuntamientos defendiendo la situación con los pocos recursos que tienen, pidiendo a sus vecinos “paciencia”, “tranquilidad”, hay campañas agrícolas que se han perdido completamente, daños en caminos, caídas de árboles, daños en propiedades privadas y públicas que comprometen la actividad económica de los municipios.
Cuando toda esta situación revierta se harán estudios, informes que dejaran claro el coste económico de devolver a la normalidad de estos lugares hoy marcados por la tristeza, el miedo y la desolación.
Muchos alcaldes están pidiendo que se declare como zona catastrófica sus municipios para poder optar a las ayudas que los diferentes gobiernos central y autonómico ponga a disposición de los ciudadanos.
Y yo no puedo dejar de sumarme a esa petición, desde aquí quiero hacer un llamamiento a todas las administraciones, vista la solidaridad, la empatía, la generosidad de los ciudadanos, las administraciones no pueden fallarles.
Tienen la obligación moral de escuchar, atender y ayudar económicamente a la reconstrucción de los hogares e infraestructuras que las lluvias han destrozado.
La naturaleza está fuertemente enfadada con nosotros y debemos ponernos las pilas, aquellos que aun niegan el cambio climático están teniendo en estos días la más clara evidencia de su error.
Mucho ánimo y fuerza, que acabe pronto esta sinrazón y todos a reconstruir con voluntad.