Por Los Cañones

María del Mar Shaw Morcillo

Quiero estar al lado

Si existen días del padre y de la madre, días del soltero, día de la rana y el peor día del año, ¿qué molesta el Día de la Mujer?

Como cada año desde que murió el dictador Franco se ha conmemorado el Día de la Mujer con carácter internacional, de todas las mujeres. Las que trabajan fuera de su casa y las que no. Las que son ancianas y las que aún no han llegado a la pubertad. Aquellas que no saben escribir y las que son astrofísicas en Houston. Las que son abolicionistas de la prostitución y las que no. Todas.

Pero también como cada año, incrementado en los últimos, hay quienes vuelven a cuestionar que se conmemore. Reflexiono en página abierta y pienso que si existen días del padre y de la madre, días del soltero, día de la rana y el peor día del año, ¿qué molesta el Día de la Mujer?



Todos los aniversarios, el gracioso de turno pregunta el porqué de su existencia, y el más políticamente correcto aboga por que desaparezca. Existe por la ONU y desde 1975, para las mujeres del pasado y las que están por venir. Para las Españolas y las de Afganistán, esa es la respuesta. Por y para todas.

Déjenos en paz en nuestra conmemoración, quién no quiera estar, que no esté. Pero, déjenos disfrutar de juntarnos, salir a la calle, salir desde nuestro pueblo a comer en Jaén e ir a la manifestación con nuestras vecinas y amigas, y no cuestionen todos los años quién paga el autobús para venir cuando a ti se te llena la boca de pedir aparcamiento gratis para el fútbol. También, y también para nosotras, un bus, una vez al año. El día de la Mujer, el día de más del 50% de la población mundial, pocas celebraciones abarcan este número.

De un tiempo a esta parte se va extendiendo una corriente que cuestiona los logros de las mujeres. No me extraña, es fácil de entender, cada paso que yo avanzo es un privilegio que tú pierdes. Pero amigo, era un privilegio que no te correspondía en exclusiva. Yo sólo pido mi derecho sin invadir a nadie. Sólo se trata de igualdad, no de estatus distintos. Esta corriente está impregnando con falacias y falsos mitos a mujeres y hombres, y lo que es peor, a los y las jóvenes. La cifra de 12 mujeres asesinadas en nuestro país en lo que ha transcurrido del año 2026 les debe parecer poco. Incluso los dos menores se les debe antojar un daño colateral.

Las feministas sólo pedimos la igualdad. Ni más ni menos. ¿Es tan difícil de comprender que sólo quiero estar al lado? Sólo eso. Sin privilegios pero con todos los derechos. En igualdad.

En Jaén, desde hace 5 años todas las organizaciones, asociaciones y personas hemos decidido conmemorar ese día en común, sin excepciones ni forzar. Cualquiera tiene un hueco en la manifestación, delante o detrás de una pancarta, con tu cartel, tu pañuelo morado o las manos vacías. Nada es necesario ni exigible. Pero con las mujeres como protagonistas y en primería, parece lo lógico.

Mientras, quienes están centrados en la polémica, la distorsión y el vociferío continúan poniendo en nuestras bocas argumentos irrisorios. Se utiliza cada nueva noticia, con especial interés si tiene el morbo de tener connotaciones sexuales para denigrar al opositor político como menos feminista, más machista y más gritable. Y quizás lo sea, pero no lo pongas en mi boca. Está llegando el momento en el que me asquea cuando un político, de todos los colores, se pone la bandera morada y dice lo que las feministas “deben de decir”. Me asquea casi tanto como el recuerdo de quienes se les llenaba la boca diciendo que nuestra primera voz debían ser las mujeres de Irán y se han puesto a mirar hacia otro lado cuando está reconocido que los americanos han asesinado a toda una escuela de niñas, 190 para ser más concreta. Error de cálculo, o víctimas secundarias, no tenían más importancia, ya no se alzan voces en su recuerdo. Soy poco dada a las redes, pero a través de estas colaboraciones y su publicación, algún perfil (supongo hombre pero no lo afirmo) me han mandado a preocuparme de las Iranís y hablar menos de mi patria y sus mujeres. Ya no hablan de las niñas, 190, Iranís.

Aquellos que usan la falacia del autobús gratis quizás no recuerden que su madre no tiene pensión contributiva para pagarlo con sus medios porque sin el permiso de tu padre no podía trabajar, que criaba niños sin descanso o que para aceptar una herencia privativa necesitaba el permiso de su marido o su padre. Y hay que echar la vista atrás porque hay gente que pide ese retroceso, que pide abandonar las políticas igualitarias y contra la violencia de género para volver a sus privilegios que no sus derechos.

Las mujeres volveremos a recordar el largo camino, el deseo de avanzar y la lucha para no volver atrás. Por eso salgo el 8 de marzo, por eso te invito a acompañarme.