El Expositor: Muertos por dentro

Crónica política de la semana de Manuel Expósito Moreno

 El Expositor: Muertos por dentro

Foto: EXTRA JAÉN

Parque de la Concordia con las zonas restringidas tras el suceso de la madrugada del sábado.

Con el chirimiri de la corrupción, estos días de tránsito Black Friday, rebajas falsarias de sube y baja, la campaña, ciclo electoral lo llaman, solo arrastra barro, como los mantones en las fincas de olivar. Las izquierdas, que nostálgicamente se habían venido últimamente arriba, so pretexto de la efeméride del 50 aniversario de la muerte del dictador, pese a la incapacidad del Gobierno para sacar adelante en el Congreso la senda de déficit y el cantado ingreso en prisión José Luis Ábalos y Koldo García, recuerdan cansinamente, el que no se consuela es porque no quiere, que por Soto del Real han pasado ya 90 políticos de los que 87 eran del PP y solo 3 del PSOE. Las derechas, en cambio, retorciendo el paño, martillean con el soniquete de que fuese precisamente Ábalos el ponente de la moción de censura contra Mariano Rajoy, 1 de junio de 2.018, tras la sentencia del caso Gürtel, en la que el Partido Popular fue condenado por corrupción. Que el adalid de la regeneración sanchista, entonces, fuese Ábalos y que luego éste, ya como ministro, actuase como presuntamente actuó, clama al mismo cielo que, hoy por hoy, lagrimea desconsoladamente en Jaén por el suicidio, bajo secreto de sumario, de dos crías de 15 y 16 años, de padres de ascendencia colombiana, en el Parque de la Concordia, antes de la resignificación del callejero franquista Parque de La Victoria.

El Parque de la Victoria, cuando yo empezaba a frecuentar, década de los 80, la décima planta del Paseo de la Estación, 30, justo a su vera, sede de la emisora de Radiocadena Española, antigua voz del sindicalismo vertical, era un sitio pintiparado para los paseos de sobremesa de la Transición, acompañando al maestro Fernando Arévalo, mientras el confidente de turno, ya fuera Fernando Calahorro o Gabino Puche, entre otros muchos, avanzaran al influyente comunicador la versión ‘real’ de la famosa bofetada a Paco García Vico, en el devenir de una truculenta comisión ejecutiva, o la última visita importante, en el proceso de gestación de la alternativa que anhelaban los seguidores provincianos de don Manuel Fraga, a la finca carolinense de Ramón Palacios. La pasarela desinhibida, pública, a la vista de todos, casi de telediario, se tornaba inquietante, zozobrante, peligrosa, cuando oscurecía y todos los gatos eran pardos, imponiéndose el trapicheo emboscado de las sombras, o, incluso, si se te pasaba por la cabeza, de pardo a pardillo, por imperiosas necesidades fisiológicas, hacer uso de los baños públicos de la zona. El aura de misterio que impregnó siempre el vientre del céntrico parque jaenero, con patos o sin patos, deviene, de tarde en tarde, en tragedias domésticas. Las dos alumnas del instituto ‘San Juan Bosco’, sin aparentes signos de violencia, ponen fin, dramática e incomprensiblemente, a toda una vida por delante. La digitalización de la cotidianeidad y la intimidad, la dictadura de las redes y los poderes ocultos, terabytes de maldad almacenada, ante una salud mental que, por donde es más frágil y vulnerable, se resquebraja. 3 días de luto oficial. La política, sumida en sus mezquindades, apenas acierta a reaccionar ante una epidemia que amenaza recurrentemente cada ejercicio, a golpes de ansiedad y depresión, a miles de jóvenes: bullying, ciberacoso, exposición a contenidos violentos, racismo, xenofobia…



Estoy horrorizado. Maldigo a quienes, imbuidos en sus prerrogativas y competencias, externalizan la empatía mirando para otro lado. Veo a padres y madres de adolescentes, entre los que me incluyo, absolutamente desnortados. Ningún gobierno invierte en rehumanizarnos, rehumanizar el acceso a la comunicación, en la recuperación del sentido de la vida, en el reto de volver a ser personas. Ansiábamos ejemplos que nos fijasen el camino y nos diesen esperanzas y, lamentablemente, llueve sobre mojado. ¿Con qué ánimo podrá dirigirse, de nuevo, el tutor a la clase de las dos niñas que hoy ya nos faltan? ¿Fueron víctimas de acoso escolar en su centro educativo de procedencia, como aseguran algunos de sus compañeros?

Cuesta un mundo de sueños rotos, de pesadillas repetidas, de angustias de andar por casa arrasada, hablarles ahora, en el contexto de esta crónica política, de cualquier otra cosa, ya sea de los presupuestos que, al fin, 8 años después, aprobó el Ayuntamiento de Jaén (merced a la estabilidad del acuerdo PSOE-JM+, cuyos cimientos, no obstante, hunden su confianza en un Gobierno central que se tambalea y en la reciprocidad del aserto amaraliano ‘Sin ti no soy nada’); del debate sobre el estado emponzoñado de la Comunidad en las Cinco Llagas por la crisis en los cribados de mama (una verdad estadística, mortal y rosa, que diría el gran Francisco Umbral, que no podrán borrar las excusas peregrinas del súper-consejero, bombero y torero); de la citación judicial a la consejera jiennense Lina García, en la causa abierta por la retirada del control previo a los contratos de emergencia del SAS, y de la otra citación, en este caso en la comisión de investigación del ‘caso Koldo’ en el Senado, 4 de diciembre, del diputado comprovinciano Juanfran Serrano, en calidad de ‘adjunto’ del recién salido de la cárcel Santos Cerdán, asimismo convocado por la Cámara Alta; del incontenible ascenso de Vox entre los votantes de 18 a 34 años, sobre todo, hombres de hasta 24 (Vox duplica en seguidores de TikTok a PSOE, PP y Sumar juntos); de las manifestaciones dominicales de las derechas, en Madrid, acechando Ferraz, en reclamación airada de ‘¡Elecciones ya!’, o lo que es igual, el fin del sanchismo… Sección de esquelas. Enfrascados, como sociedad, en nuestros sempiternos cabos sueltos, si nada pudimos hacer por ellas, también nosotros, hoy por hoy, nos sentimos muertos por dentro.