En 1988 el gobierno de Felipe González decidió construir la mayor obra pública que se había realizado hasta entonces en este país, la línea de AVE Sevilla - Madrid. La entrada de España en la Comunidad Económica Europea con el acceso a financiación para grandes infraestructuras fueron claves.
En 1992 España se convertía en el tercer país, junto con Francia y Japón en disponer de líneas de alta velocidad. Desde entonces cada vez que los distintos gobiernos han hablado de ferrocarril, la demanda sempiterna de la ciudadanía ha sido la misma. Todos queremos AVE.
Actualmente, somos después de China el país con mas km. de vías de alta velocidad del mundo y, obviamente, el primero en km de vías por habitante. 4.000 km. de vías de alta velocidad hay actualmente funcionando en nuestro país.
Los costes de este tipo de infraestructuras son enormes y desde que se apostó por el primer AVE Madrid Sevilla, han supuesto una condena de facto hacia el resto de la red convencional que ha visto languidecer cualquier esperanza de mejora, por escasa que fuese.
En 1988 no solo se decidió un AVE que rompía moldes en un país con 40 años de atraso con el resto de Europa, también se decidió, por pasiva, que el ferrocarril no fuese el medio para el transporte de mercancías que estaba llamado a ser. Hasta el punto de que poco más del 4% de la mercancía que se mueve en nuestro país lo hace por este medio, mientras la media europea se sitúa por encima del 17%.
Las carretera se convirtió en la nueva vía de transporte, por excelencia, y ahí fueron también a parar los dineros públicos. España somos después de Alemania el país de la UE con más km de autovías y autopistas.
Todo esto nos ha afectado y nos afecta de manera directa a la provincia de Jaén. A pesar de tener un enclave geográfico privilegiado para el desarrollo de plataformas logísticas de mercancías, seguimos sin ver ese futuro que se nos anunciaba con el plan Activa Jaén, (parece que fue hace siglos), y por el que se crearían estas infraestructuras en Linares, Andújar, etc.. Lamentablemente mientras se hacían estos anuncios se cerraba la terminal de contenedores de la estación Linares-Baeza. Luego nos dijeron que lo que vendría después sería mucho mejor, en fin.
Lo que vino después fue que el Levante, desde Cataluña hasta Algeciras, comenzó a exigir el desarrollo del Corredor Mediterráneo, mientras en Jaén seguimos sin decir ni mú.
El AVE es un medio de transporte de personas que es fiable, pero en alta velocidad la fiabilidad no basta, solo vale ser infalible y la diferencia se acaba midiendo en decenas de vidas.
Todos queremos AVE, pero no tanto por viajar a 300 km/h. sino porque el siguiente escalón, es pasarte 4 horas en un vagón para ir de Jaén a Madrid.