El Expositor
Manuel Expósito Moreno

'El zoco electoral de las alfombras''

Alfombra roja. No hubo goyas para todos. El ‘Buen patrón’ se llevó la palma. Menos mal que nos queda Portugal, acertaron a balbucear en oscura noche...

Foto: EFE

Moreno y Marín en Linares.

Alfombra roja. No hubo goyas para todos. El ‘Buen patrón’ se llevó la palma. Menos mal que nos queda Portugal, acertaron a balbucear en oscura noche electoral, un día después de la gala del cine, quienes aguardaban el milagro, aun siendo ateos, de los panes y los peces. El tópico, como el refranero, está plagado de absurdas generalizaciones que en los preliminares conducen indefectiblemente al autoengaño y, en resumidas cuentas, al triste consuelo de lo que no tiene remedio. Siempre gana la banca. Para continuar gobernando en Castilla y León, el PP cambiará Cs por Vox. Voilà la difference. Febrero, el loco, ningún día se parece a otro. Justo lo contrario del anodino discurrir de este mes seco, como ojo de tuerto, de insoportable levedad en la fase terminal de una sexta ola de la pandemia donde cada día se parece al anterior, en tanto baja la incidencia y se dispara la cifra de muertes en las UCIs. En febrero, en Jaén, al tiempo que se acaba la aceituna y se instala obsesivamente en las mientes oleícolas la desazón por la sequía y la PAC, se reanudan los ensayos de Carnaval y Semana Santa. Alfombra azul. Un resultado espectacularmente bueno del PP de Mañueco habría acelerado la maquinaria del PP de Moreno Bonilla. Incluso algunos dirigentes populares especularon con que el presidente andaluz anunciara la convocatoria el pasado lunes, en Linares, tras un Consejo de Gobierno celebrado en la Estación de Madrid en el que el presidente desbarró cifrando la inversión en la provincia durante sus tres años de mandato en más de 1.700 millones de euros. Nos palpamos, allí mismo, y no dábamos crédito. Con 54 días naturales de por medio, desde su publicación en el BOJA, la hipótesis del 5 de junio se refuerza. Mareas sindicales y plataformas de alcaldes/as. Lapsus lingue al margen, el PSOE alienta pero no patrimonializa. Próximo sábado, 19, manifestación en Jaén contra el desmantelamiento de la sanidad pública. 7 días antes, este sábado, en Úbeda, Érik Domínguez iniciaba el contraataque, pueblo a pueblo, en defensa de lo indefendible: que la atención primaria vigente sea la mejor entre las posibles. Para más inri, al presidente del PP de Jaén, tener que aparecer por Úbeda o Linares cada vez se torna obligación más engorrosa. Alfombra blanca, alfombra marrón.

Mientras la clase política en el campo de batalla de Castilla y León se enzarzaba en discusiones pueriles/maniqueas sobre la ganadería intensiva/extensiva, el pastoreo de liderazgos hueros y el irrefrenable ascenso –por la ley del mínimo esfuerzo- de la ultraderecha, heredera del yugo y las flechas de Onésimo Redondo (y de las JONS) y del populismo de la nueva política en la década pasada, aquí, en Andalucía, el nuevo PSOE de Juan Espadas y Ángeles Férriz recuperaba a Mario Jiménez para intentar explicar lo inexplicable: su abstención, en sede parlamentaria, a propósito de la proposición de ley para regularizar 1.461 hectáreas de regadío ilegal en Doñana. Ahondando en sus propias contradicciones, a partir del equilibrio imposible entre la postura favorable de los socialistas de Moguer y Lucena del Puerto, cuyos cultivos se beneficiarían de la amnistía, y la contraria de sus correligionarios de Almonte, Juan Espadas se retrataba ante Moncloa y Bruselas. El moderantismo extremo de Juan es un ‘bienqueda’ difícil de conjugar cuando las situaciones enquistadas requieren de indubitable determinación. Ni sí ni no, sino todo lo contrario. A las tres derechas, que sustentaron la gobernabilidad durante el trienio, y a las tres izquierdas, en permanente guirigay ideológico-estratégico, la indefinición de Espadas, a semanas vista de la disolución de Las Cinco Llagas, no les puede venir mejor. El cultivo del fruto rojo de la ambigüedad del PSOE-A constituye ya, en sí, ni contigo ni sin ti tienen mis males remedio, un sello de identidad. Alfombra verde, alfombra marrón.

El movimiento sísmico renovador, que terminó con ocho años de héjira susanista y que desembocó en el congreso de Torremolinos del pasado noviembre, tuvo réplicas locales como la provocada por los partidarios del cambio en la provincia de Jaén, que decían tener detrás a Felipe Sicilia y Ángeles Férriz, y que, a la hora de la verdad, terminaron por aceptar sin rechistar la reelección de Paco Reyes a cambio de una vicesecretaría general vacía de contenido, ocupada por Manuel Lozano que, en la práctica del día a día, ni pincha ni corta. Lozano, al ser reelegido recientemente secretario general del PSOE de Marmolejo ya avanzaba que su único objetivo en el futuro inmediato pasaba por revalidar el gobierno en su ayuntamiento. Ni Hurtado ni san Francisco ni niños muertos. Los pies, cuando se meten en el charco, tardan mucho en secarse. Reyes, en modo hiperactivo, ‘Yo elijo Jaén’, 18 millones de euros para el Plan de Empleo 2022, fastos en ciernes del décimo aniversario del ‘Día de la Provincia’, 19 de marzo, día del padre, padrecito ejerciente, sigue siendo el poder omnisciente de los socialistas jiennenses. Debajo de las alfombras de Diputación, por ahora, no hay roña ni arena de playa.