El Expositor: Sale el sol

Crónica política de la semana de Manuel Expósito Moreno

 El Expositor: Sale el sol

Sale el sol.

Sale el sol y la gente, en un abrir y cerrar fronteras al miedo, vuelve a creer en Dios, plenamente, con sus escorrentías vivarachas y sus olivos cercenados presidiéndolo todo. No es reflexión introspectiva, sino mero instinto de supervivencia del poblador del campo que se reencuentra, a la fuerza, con esta realidad de fincas arrasadas, de cosechas esquilmadas. Cuadrillas aceituneras claudicantes patean tras la tempestad, este domingo, y, por supuesto, este lunes, los restos del naufragio. El personal del bugui, blandiendo sopladoras y escobones, dispuesto a arrancar de la tierra la última esperanza a jirones: ¿cuánto se podrá barrer y qué mínimos de calidad se garantizarían en el aceite resultante? A los nubarrones, alimentados por los gurús del sector en lontananza, a propósito del Acuerdo de Mercosur y la PAC 2028-2034, plegarias sobre las ayudas europeas, estatales y autonómicas que se deriven de la declaración de zona catastrófica. La serratiana cantinela de que nunca es triste la verdad lo que no tiene remedio. El tren de borrascas, agua y viento, tiró al suelo la aceituna que quedaba en el campo: unos hablan del 30 por ciento del total, otros del 40%, mientras los seguidores de Perogrullo precisan que el 60% de lo aforado todavía no se extrajo. Algunas organizaciones agrarias se tiraban al barro asegurando que, así las cosas, con total seguridad, subiría el precio del aceite. Un pronóstico, cuando menos, cuestionable porque, 3 semanas largas lloviendo después, la única previsión cierta es que los cálculos de octubre son una sombra menguante. Observatorio de precios en origen´: Virgen Extra, 4,44€/kg.; lampante, 3,61€/kg. ¿De qué subida hablan? En el aforo de octubre, la producción provincial era el pico del 1.400.000 Tm. barajadas en España, un 40% del millón largo que se obtendría en Andalucía, en tanto con un monto mundial estimado en 3.400.000 Tm., el aceite de oliva jiennense apenas representaría el 14 por ciento. ¿Que el precio en origen del aceite de oliva autóctono se cotizará al alza y que ello ojalá no redunde en una reducción del consumo interno? Esa pretendida luz y guía del sector, en pleno invierno, anda cazando moscas.

Febrero, a pesar de los pesares, avanza hacia la Cuaresma y las elecciones andaluzas a golpe de coplilla y cuplé carnavaleros. De la temática de rabiosa actualidad política, el ‘Trump, Trump, de Vox’ y el ‘Váyase Mr. Sánchez’ -Andalucía no tuvo tanta agua embalsada desde 2014 ni tanta paradoja sociológica acezante en torno a la sanidad, la vivienda y la inmigración-, a remembranzas sempiternas acerca del efecto desnaturalizante del bidé, la olla exprés y la línea continua de molturación, desproveyendo las cosas, sin pecado concebidas, de sus olores característicos. Frenesí preelectoral andaluz. Sean el 31 de mayo o el 7 de junio -lo de septiembre parece descartado-, el valor de cotización de Juanma se recupera del shock sufrido en el devenir de la crisis sanitaria por los cribados de cáncer, merced a su sensato y conciliador papel institucional en medio de la conmoción por el accidente ferroviario de Adamuz y el peor temporal que se recuerde. Moreno Bonilla se echa definitivamente la campaña a la chepa, sustanciando las dudas que genera la falta de liderazgos carismáticos en determinadas provincias como Jaén y, sobre todo, invalidando la estrategia ‘Feijóo/Génova’ de convertir el proceso electoral autonómico en una suerte de primera vuelta de las generales, por más que ello no frene el avance de Vox, que capta omnidireccionalmente apoyos, del voto duro del PP al voto rural, del abstencionismo de izquierdas al nuevo votante. Votos y botos. La formación de Santiago Abascal encadena 4 meses de subida en las encuestas y en las urnas, normalizando su foto como opción central: estimación de voto del 18 por ciento, 6 puntos por encima del resultado de 2023, lejos aún del 30 por ciento que promedia la ultraderecha en la eurozona. Mientras la izquierda de la izquierda, fragmentada, desnortada, aguarda la cita de este sábado, ‘Un paso al frente’, en el Círculo de Bellas Artes, para reinventarse, mirando de reojo al encuentro de los mediáticos versos sueltos Gabriel Rufián, Esquerra, y Emilio Delgado, Más Madrid. Podemos, a estos efectos, se borra de antemano. ¿Conservarán su representación Por Andalucía y Adelante Andalucía en las Cinco Llagas? Ni el más interesado observador les arrienda las ganancias. De esta guisa general, como podrán sospechar, el debate preelectoral de las andaluzas en la provincia de Jaén carece de sustancia: un paripé forzado que aburre a las ovejas.



Anuncios y advertencias. Las amenazas de los promotores de energías renovables a sus fustigadores se intensifican. Greenalia, titular de proyectos de plantas fotovoltaicas en la Campiña Norte, empezando por Lopera, avanza acciones judiciales inmediatas contra la portavoz de SOS Rural, Natalia Corbalán, si persiste en sus “imputaciones falsas”, mientras Aventum, impulsora de 7 plantas de biometano en la provincia, alimentadas exclusivamente de alperujo, que acaba de recibir el respaldo público de la CEJ y Asolite y que ya advirtió de responsabilidades penales a los miembros de la corporación municipal de Andújar que rechazaron el interés social de su iniciativa, ha contratado para su defensa jurídica al reputado bufete madrileño Barrilero y asociados. Nueva Ley de Universidades Públicas de Andalucía (LUPA). Aprobada, este miércoles, con foto final de familia feliz: presencia del delegado Francisco José Solano y ausencia del rector Nicolás Ruiz. Injerencia en la autonomía universitaria, bordeando la inconstitucionalidad, denuncian sus detractores: financiación no garantizada, maniobrabilidad solo para buscarse la vida, a rebufo de una colaboración público-privada que podría crecer exponencialmente en Jaén gracias al Cetedex. El sistema universitario andaluz gana, a decir del consejero Gómez Villamandos, “en estabilidad, autonomía, competitividad y control”: Introducción de la figura del interventor, supervisándose estrechamente la relación de puestos de trabajo. El disloque del tranvía. Discrepancias procedimentales, al presentar fuera de plazo sus planes de seguridad privada e igualdad, respectivamente, invalidaron las candidaturas de las dos ofertas mejor valoradas para la explotación del sistema, las UTEs encabezadas por Alsa y Avanza. La tercera en suerte, y por eliminación, Barraqueiro y Ruiz, el grupo portugués de referencia en movilidad y la empresa madrileña de transporte de viajeros que gestiona los autobuses urbanos de Linares. Una retahíla sinfín de carencias administrativas que nadie sabe dónde y cuándo acabará. Academia. La formación benemérita, entre hoy y mañana, vuelve a Úbeda. 150 aspirantes a sargento. Promesas que son certezas.